lunes, 12 de mayo de 2014

Lucrecia Cardoso habla del futuro digital del cine en Argentina

INCAA

Lucrecia Cardoso habla del futuro digital del cine en Argentina

La digitalización de salas en la Argentina es un tema que ocupa al Incaa y así lo expresan su presidenta, y Ariel Direse, coordinador del programa de digitalización de salas cinematográficas, en diálogo con Télam.
Cardoso, que llegó al Incaa en 2008 junto a Liliana Mazure y ocupó desde entonces y hasta 2012 la gerencia de Acción Federal, y en diciembre de 2013, la presidencia del organismo, viene encarando el tema desde que se instaló la idea del cese de la exhibición en soporte fílmico tal como se conoció por más de un siglo.

Pero los cambios no son solamente en cuanto a soportes y a la proyección sino a cómo, en poco tiempo, las imágenes que veremos en las salas no llegarán más a ellas en formato físico sino a través de satélites, un plan que implica decisiones no solo técnicas sino de política comunicacional.

Con respecto al panorama latinoamericano, ¿en qué lugar estamos?
Lo que distingue a la digitalización en nuestro país es el acompañamiento del Estado. Hay políticas que se pusieron en marcha para ayudar a la digitalización y actualización tecnológica, para que no sea un hecho que vaya en detrimento de las salas sino todo lo contrario. Hace un año y medio se crea el plan de digitalización de salas, que tiene varios programas. Las salas renovadas son el 60% de las que están funcionando. Es decir, de las 900 que hay en el país.

¿Cómo se va dando este plan?
Un primer grupo de salas recibirán equipamiento en comodato, en una primera licitación de 50 de estos equipos para espacios Incaa. Con la segunda la idea es llegar a 100.

¿Qué es lo que sale en estos días?
Lo que va a salir ahora es para 50 salas de las seis regiones de todo el país con fondos del Ministerio de Planificación, y el impacto que va a tener será espectacular incluso en localidades enormes. Fijate que muchos de esos espacio Incaa que reciben esa tecnología piensan en poder sacar algún otro crédito para modernizar el resto de la sala, en busca de negocios más sustentables.

Va a ser un modelo de negocio atractivo para el tema exhibición. En principio para el cine nacional, pero a fin de cuentas para todo el cine.

Hay mucho apoyo y ayuda para cambiar la historia...
Los fondos de fomento provenientes de la implementación de la Televisión Digital Abierta, por ejemplo. Hay mucha gente trabajando del cine y la televisión, y si uno lo ve a nivel gremial es muy interesante por los frentes de acción que está generando.

Siempre hubo gente de las provincias que venía formarse a Buenos Aires. Hoy tenemos realidades nuevas, gente que se formó y produce en sus lugares o que ha vuelto a filmar su tierra, como el caso de Celina Murga, que hizo “La otra orilla” íntegramente en su provincia.

¿Habrá nuevos cines?
Lo que generó lo digital es que hayan un montón de emprendimientos nuevos y eso está pasando mucho en localidades chicas, y sabemos que va a haber numerosas aperturas de este tipo. Están abriendo multipantallas en varias provincias, no de “majors” sino independientes. Es decir, nacionales que están comprando complejos que antes fueron de multinacionales, en localidades como Adrogué o Florencio Varela, por ejemplo.

¿En el exterior los porcentuales son cuestionables?
Cuando se habla de otros países se evalúan procesos de digitalización en base a las multipantallas. Aquí es muy diferente porque el acompañamiento del Estado tiene que ver con conservar esa diversidad que es hoy la exhibición de cine en la Argentina y proponer la reapertura o inauguración de nuevas salas.

Cuando se muestra el crecimiento internacional se toman como referentes a las multipantallas.

¿Se dan situaciones críticas?
En Estados Unidos hay cines chicos que están haciendo rifas o bonos anuales con descuento para sobrevivir y actualizarse. Cuando aquí hablamos del 100%, hablamos de todas las salas y las que realmente lo necesiten verán que el Estado estará presente. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario