jueves, 24 de noviembre de 2011

GLOBAL | EL LIBRO RECOMENDADO - POR ORLANDO C. APRILE

Las lecciones de Steve Jobs


Yo, Steve Jobs. Editor: George Beahm. Editorial Paidós. 2011 (109 páginas con hitos y fuentes) - Este breve libro es una recopilación de ideas, reflexiones y comentarios realizados por el cofundador de Apple sobre distintas temáticas en las que trabajó a lo largo de su vida, con sus propias palabras.
  • FotoEntre todas las reflexiones y conceptos de Steve Jobs vertidas en este libro, Aprile destaca las referidas al diseño, la creatividad, la publicidad y el talento.

La noticia de la muerte de Steve Jobs invadió los titulares y las notas de los medios. Además, y sabiendo que esto iba a acontecer, se adelantó la fecha de publicación de la única biografía autorizada con autoría de Walter Isaacson. Para acompañarla, también llegó a las librerías este texto, editado por Beahm, que recopila las innovadoras ideas de Jobs y con sus propias palabras.
Vale comenzar este comentario con algunos datos biográficos de este genio que nació en 1955 en San Francisco y que a los pocos días fue entregado en adopción y recibió el nombre de Steve Paul. Como adolescente se asumía como bohemio y siempre destacaba su pasión por la música de Bob Dylan y los Beatles, además de su atracción por la tecnología.
En 1976, y con 21 años, participó con Steve Wozniak y Ronald Wayne en el nacimiento de Apple. “La esencia de Apple es un núcleo de talentos y ese talento tiene que ver con lo que hacemos (...) un diseño industrial excelente y un software de sistema y de aplicaciones maravilloso”.
En 1992 la revista Fortune lo incluyó en su reconocido Hall of Fame. En 2004 se le diagnosticó un cáncer de páncreas y murió cuando solo tenía 56 años.
Este texto recopila y destaca más de 200 ideas, reflexiones y comentarios que Jobs compartió generosamente con los medios a lo largo de su vida. Aquí se recuperan las opiniones que están vinculadas con la comunicación y con la publicidad.
En 1999 y para la campaña publicitaria de Apple comentó: “Vamos a decirle a la gente a quienes admiramos, y esa es la razón de la campaña titulada Think different. Decirle a la gente quienes creemos que son los héroes del siglo. Habrá gente que estará de nuestra parte y gente que no”.
Para Steve Job el diseño es un concepto curioso. Puesto que para la mayoría tiene que ver con la terminación pero para él “no hay nada más alejado porque el diseño es realmente el alma de una creación manufacturada que se expresa por sí sola y en correlativas capas externas del producto o servicio”.
Al comentar las grandes ideas señaló que se trata simplemente de dejarse impregnar por los mejores casos en incorporarlas en lo que uno hace. Picasso decía que los buenos pintores copian y los grandes pintores roban. “A nosotros nunca nos ha dado vergüenza robar grandes ideas”. “Parte de la grandeza de Macintosh reside en que quienes trabajaron en la empresa eran músicos, poetas, pintores, zoólogos, historiadores. Gente que además, y en informática, eran científicamente los mejores del mundo”.
Para Jobs el líder se distingue y se diferencia por la competencia y por la capacidad de innovación. Y en el caso de Apple, siempre ha representado la innovación en sus productos. “Inventó la industria con Apple II y con la Mac”.
En cuanto a la reflexión, Job diferencia la reflexión activa con la pasiva. Y describe la reflexión activa con estas palabras. “Cuando abordas un problema y ves que es complicado y se te ocurren soluciones enrevesadas, la mayoría no pasa de ahí (...) y las soluciones funcionan solo durante un tiempo”. En cambio, el individuo realmente grande sigue adelante, da con el problema intrínseco y aplica una solución elegante que funciona en todos los niveles. Es lo que pretendimos hacer en el caso de Mac”.
En cuanto a los talentos, opina que, cuando se aúnan, se potencian. “Nunca he creído que los diversos talentos vayan por separado. Leonardo da Vinci era un gran pintor y un gran científico. Miguel Ángel sabía muy bien como cortar la piedra en la cantera. Los mejores doce científicos de computación que conozco son músicos (...) porque la música constituye una parte importante de sus vidas”.
Uno de mis modelos es Bob Dylan. Cuando me hice mayor me aprendí la letra de sus canciones y observé cómo iban cambiando. Si observas a los artistas verás que, cuando son realmente buenos, llega un momento en que pueden seguir haciendo lo mismo el resto de su vida sin que merme su gran éxito con el público, pero ese éxito no cuenta para ellos. Es el momento en que un artista debe decidir quién es realmente, si sigue arriesgándose al fracaso es un artista de verdad. Dylan y Picasso nunca dejaron de arriesgarse. A mí me sucedió lo mismo con Apple.
El genio de Steve Jobs se ha puesto en evidencia en sus logros y también en el modo de concretarlos. Esta notoria impronta de su carácter seguramente seguirá vigente en los logros e innovaciones que están por venir.
George Beahm es un escritor especializado en los temas de cultura popular.

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