Paritarias de prensa: la noticia que los diarios no publican
Por Bruno Bimbi
En los últimos días, los principales diarios del
país pusieron las paritarias como tema de tapa o en notas con amplio destaque.
"La pulseada salarial" y "El Gobierno apura subas de hasta 24% para ponerle tope
a las paritarias" fueron los títulos elegidos por Clarín. "El
Gobierno cerró paritarias clave y busca imponer un techo del 24%", tituló
Infobae. "La UOM Córdoba se movilizará por paritaria", dijo La Voz del
Interior. "Más paritarias cierran en 24% y la CGT de Caló ahora pide
que el aguinaldo no pague Ganancias", informó El Cronista. "Docentes bonaerenses
amenazan ahora con un paro de cuatro días: exigen reabrir paritarias", publicó
La Nación. "El promedio de suba salarial alcanzada en las
paritarias de este año es del 24%", anunció Tiempo
Argentino.

Y no hubo apenas títulos, sino también algunos
posicionamientos políticos interesantes. "Las paritarias traerían más consumo
sin generar inflación", se animó Minuto Uno. En
Página/12, el economista Alfredo Zaiat escribió: "La
revitalizada puja distributiva recorre un escenario previsible de tensión que
para algunos puede ser incómodo, pero que es expresión de la vitalidad de una
sociedad disputando cómo se reparte la riqueza. (…) exige eludir evaluaciones
rústicas que sólo sirven para cautivar plateas inocentes, pero no para
interpretar la intensa disputa que se está dando por un mejor reparto del
ingreso, con activa gestión de gobierno y con creciente participación de la
organización gremial, frente a quienes pretenden recuperar el sendero de la
regresividad en la distribución de la riqueza, alentando la economía del miedo
con el dólar ilegal y postulando una brusca devaluación".
Sin embargo, es difícil encontrar en los diarios
de estos días una sola mención, por pequeña que sea, a las paritarias
del gremio de prensa.
Paradójicamente, la única negociación
salarial que no es noticia en los medios argentinos es la que involucra a sus
propios trabajadores. Y en esa omisión están de acuerdo los medios
oficialistas y opositores: "Los patrones de los medios de comunicación —más allá
de sus distintas posturas editoriales— coinciden en algo: mantener sus ganancias
extraordinarias a costa de pagar los salarios más bajos posibles y de
profundizar la precarización de las condiciones laborales. Además, coinciden en
no darle cobertura a las noticias referidas a los reclamos de los trabajadores
de prensa", denuncia Tomás Eliaschev, delegado paritario de la
revista Veintitrés.
Lejos del 24% promedio de aumento que los diarios
informan cuando hablan de las paritarias de otros gremios, los dueños de Infobae
ofrecieron apenas 500 pesos a sus trabajadores, que reclaman un incremento de
emergencia de 1800. La comisión interna denuncia que, además de los bajos
salarios, hay precarización y grandes desigualdades internas. "Hay terciarizados
en maestranza con sueldos que no superan en mano los $3500, pero también hay
'opinologos' de todo tipo —políticos, intelectuales, etc.— que cobran al menos
$1500 por columna. Más allá de las diferencias internas, comparando nuestros
salarios con lo que se cerró en las paritarias del año pasado, quedamos muy por
debajo", explica la delegada paritaria, Fernanda Jara.
—¿Hay relación entre los aumentos que ofrecen las
empresas y los índices de inflación que sus medios difunden como "creíbles"?
—No, hay una franca contradicción, sobre todo en
este caso con los medios opositores, que insisten en desmerecer los índices del
Indec, pero a la hora de ofrecer aumentos pretenden darnos migajas —dice
Eliaschev.
—¿Cuáles son los salarios promedio en la
actualidad?
—Infobae participa por primera vez en una
negociación paritaria, y nuestros salarios son, al menos el más bajo, casi la
mitad del piso salarial convenido en 2012: $3250 para corrector "B" y $3800 para
redactor "D". Esos son los sueldos menores de las categorías, que dividen a los
redactores en A, B, C y D; y a los correctores en A y B; luego siguen sub
editor de sección, sub editor general y editor general. El ingreso promedio es
de $3800, considerando a periodistas, diseñadores, el equipo de redes sociales y
sistemas. Entre las categorías de redactores hay una diferencia de $200, y 2 mil
y pico con el editor general. El último aumento lo recibimos en febrero, luego
de una ardua negociación directa de los delegados de base con las patronales, y
correspondió al 6%, como tercera parte del incremento negociado un año atrás
—explica Jara.
Los delegados también denuncian que las empresas
no respetan la división de tareas ni cumplen con un principio básico establecido
por la ley: "Por igual tarea, igual remuneración". "Estamos lejos de eso —dice
Jara—. En turno noche (de 22 a 6), hay redactores editando, haciendo fotos,
grabando y subiendo audios y videos, todos al mismo precio. ¡Tipo combo!".
Eliaschev explica que esa situación forma parte de los reclamos para las
paritarias de este año: "Intentamos establecer un piso común, de 7 mil pesos, y
que se pague un mínimo de mil pesos por colaboración. Por otro lado, exigimos
que se respeten las categorías establecidas por el Estatuto. Hoy no hay un piso
y hay empresas que hacen lo que quieren".
Además de la puja salarial, otra de las
principales demandas de los trabajadores de los medios es el fin de la
precarización, la misma que los propios medios denuncian cuando se trata de
otras empresas o del Estado, y que la Utpba y el ministro de
Trabajo hacen de cuenta que no ven, como en los demás casos. El año pasado lo
denunciábamos en esta misma columna: "Muchísimos periodistas, en distintas
redacciones, trabajan en negro. Las empresas abusan de figuras tales como
'colaborador' y 'pasante' para tener profesionales haciendo el mismo trabajo que
los demás, pero por mucho menos dinero, sin obra social, sin aportes
jubilatorios, sin vacaciones pagas, sin aguinaldo, sin derechos gremiales y sin
estabilidad laboral. Obvio: esa noticia no sale en los diarios. Ni en
los oficialistas, ni en los opositores, ni los demás".
El Colectivo de Trabajadores de
Prensa encuestó en 2012 a 398 trabajadores precarizados de distintos
medios y sus respuestas son una radiografía de la violación sistemática del
Estatuto del Periodista. El 42% hace más de cinco años que
trabaja como "colaborador" o "contratado"; tres de cada cuatro tienen otro
trabajo, que en casi la mitad de los casos no está vinculado a la actividad
periodística; tres de cada cuatro facturan como monotributistas, sólo 12% tiene
recibo de sueldo y 11% no tiene ningún tipo de comprobante de pago; el 47% de
los encuestados asegura que trabaja como "colaborador" porque no consigue
trabajo en relación de dependencia; el 76% cobra por nota publicada y sólo un
12% tiene un acuerdo que le garantiza un mínimo de notas por mes, es decir, un
ingreso mínimo. Como explicábamos en nuestra columna del año pasado, la ley
obliga a las empresas a "blanquear" a sus colaboradores cuando superan las 24
notas publicadas en un año, pero no se cumple. El 41% de los encuestados por el
CTP denunció que, cuando llega a las 23 colaboraciones anuales en el medio donde
trabaja, dejan de publicarle hasta que se cumple el año, para no tener que
blanquearlo, y el 12% reconoció haber firmado notas con seudónimo y presentado
facturas de otra persona, a pedido de la empresa, como condición para seguir
trabajando. Muchos medios piden, además, que el periodista consiga las
fotos para ilustrar sus notas, sin pagarle extra por ello ni contratar a un
fotógrafo. Entre 60 y 70% de los encuestados afirmaron que la empresa
no les provee viáticos, ni computadora, ni acceso a internet ni telefonía para
realizar su trabajo.
En algunos medios, entre el 30% y el 40% de sus
trabajadores está en esta situación. Sus testimonios anónimos para la encuesta
del CTP son impactantes. "Somos como la mitad de los trabajadores del periodismo
gráfico, pero cobramos mal, las empresas nos tratan como parias y solemos ser el
último orejón del tarro en las negociaciones entre comisiones internas y
empresas", dijo un periodista de Página/12; "Dejé de colaborar porque te freezan
y piden seudónimo, y hay que conseguir factura de terceros que coincida en
género con el seudónimo", contó un periodista del grupo de revistas de La
Nación; "Para alcanzar un 'sueldo' más o menos digno debo trabajar para cinco
medios diferentes y así y todo no llego a los 4 mil pesos mensuales. Hay
productos de grandes diarios como Clarín que no tienen ni un
solo periodista contratado y sólo se hacen con colaboradores", denunció un
periodista del grupo Clarín; "El grupo Szpolski paga a cuatro o
cinco meses y hay que llamar a un teléfono que está siempre ocupado. Es tan
tedioso y frustrante que llegué a decirle a un editor que me rendía y les
regalaba el dinero", se lamenta un periodista del grupo Veintitrés.
Los ingresos de los colaboradores, en general,
son menores a los de un redactor. En la encuesta del CTP, el 50% de los
consultados dijo recibir entre 200 y 400 pesos por nota, mientras que apenas un
27% cobra más de 400, y un 23% cobra menos de 200. El diario que mejor paga es
El Cronista, seguido por Clarín, y el más
desigual, según la encuesta, es La Nación. La mayoría no sabe
cuántas notas le publicarán por mes, ni cuando las cobrará. Lo más común es que
sea entre 30 y 60 días después de su publicación. El Cronista, Clarín y La
Nación son los más puntuales y los que más tardan en pagar son los medios del
grupo Szpolski.
"En estas paritarias tenemos que poner toda
nuestra energía en cambiar estas condiciones. Nos debemos como gremio ponerle
fin a la precarización. Los trabajadores externos, mal llamados colaboradores,
deben tener los mismos derechos que los que trabajan en las redacciones", dice
Eliaschev.
No sale en los medios oficialistas ni en los
opositores. No es noticia.
Pero acá te lo contamos.
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