domingo, 4 de diciembre de 2011

Sociedad

Amores perros

En Argentina, muere más de una mujer por día a manos de maridos, novios o "amigovios". En 2009 fueron 231; en 2010, 260; en 2011, ya hay 237 víctimas y cada vez más las víctimas son menores. Por qué no funcionan los alertas y las leyes. Qué relación hay entre la violencia machista y la libertad conquistada por las mujeres en las últimas décadas
Por Fernanda Sandez | Para LA NACION
Casi una por día. Así mueren las mujeres en la Argentina: a ritmo de clepsidra. Gota sobre gota, con ese compás tenso de lo que se sabe que va a suceder. José Samid, metido a teórico del femicidio (asesinato de mujeres por odio sexista) lo dijo "a lo bestia", pero lo dijo: "Debido a este adelantamiento de la mujer, al hombre se le activa el botón de la locura y pasa lo que pasa. Yo creo que tenemos que aceptar el diagnóstico para solucionarlo. Porque si decimos todos que es un loco, tenemos una fábrica de locos cada treinta horas. Yo no adhiero a la teoría del loco".
No todas las feministas se santigüaron ante sus dichos, por que éstos coinciden con una línea de análisis que muchas de ellas consideran desde hace tiempo: la relación directa entre el progreso de la mujer y la reacción (violenta, asesina) de un sistema social que descansa sobre sus espaldas. No, Samid no se equivoca: hay un miedo, una desazón, una impotencia que (sin por eso justificarla en lo más mínimo) decanta hacia el lado salvaje. Desde luego que no hay nada parecido a un "botón de la locura", ni víctimas que sean responsables, también, de su propia muerte. Pero sí hay un modo esencialmente injusto de funcionamiento social que siente cómo el terreno comienza a rajarse bajo sus pies. Y, al sentirse amenazado por quienes ahora quieren ser consideradas iguales, reacciona como mejor sabe: matando.
El 25 de noviembre, de hecho, se conmemoró el Día Internacional contra la Violencia de Género. Desde el Obelisco se tendieron paños rojos hacia los cuatro puntos cardinales, en alusión a los "ríos de sangre del femicidio en Argentina". El 26, una mujer fue asesinada por su ex pareja en Lincoln; el 27, los cadáveres de otras cuatro - entre ellas, una nena de once años- aparecieron en La Plata. En Argentina, donde muere más de una mujer por día a manos de maridos, novios, "amigovios", sobran declaraciones y faltan leyes, presupuesto, estadísticas oficiales, decisión política y -sobre todo- verdadera alerta social frente a una pila de muertas que crece a razón de 10% por año. En 2009 fueron 231; en 2010, 260. De estas últimas, 11 eran menores; en 2011, ya hay 237 víctimas (faltan las de noviembre) y las menores de edad suman 30. ¿Lo peor de todo? Saber que no serán las últimas.
Amo y señor
La chica se aleja. El la sigue. Ella apura el paso. El la agarra del codo.
-Pará, nena. ¿Adónde vas?
Ella lo mira. El la agarra del pelo. De la nuca. Del pelo de la nuca. La besa. Se besan. La chica da media vuelta. Y vuelta a comenzar.
-Pará, pará un poco, che.
Es un segundo. Siempre es un segundo. Lo que duda quien mira la escena desde afuera. "¿Qué hago?¿Me meto? No, que se arreglen ellos. Cosas de novios." Cierta iconografía del amor dice que la cosa es así. Tironeada, difícil, a los besos. Que "en el amor y en la guerra todo vale", incluido un empujón de vez en cuando. O una cachetada, al más puro estilo Arnaldo André y Luisa Kulliok en los viejos días de Amo y señor. Amo y señor, vaya título. Pero no sólo para nombrar a una de las telenovelas más vistas de los ochenta, sino también para comprender una palabra vieja y nueva a la vez: femicidio. Vieja por lo que dice (un hombre mata a una mujer cercana a la que considera tan suya como el auto o el control remoto), nueva porque no tiene ni cuarenta años. En efecto, hasta que la feminista Carol Orlock no lo bautizó así "femicidio", asesinar a una mujer literalmente era un crimen sin nombre ni números. Pero algo de eso comenzó a cambiar hace cuatro años en nuestro país con la apertura del Observatorio de Femicidios Adriana Zambrano, una iniciativa de la ONG La Casa del Encuentro y -en ausencia de cifras oficiales- el relevamiento más confiable del que disponemos.
"Relevamos 120 medios de todo el país y todas las agencias de noticias, y ése es otro límite: sólo contamos los casos con denuncias. La cifra real sigue siendo negra", explica Fabiana Túñez, coordinadora de la ONG. ¿Por qué el nombre Adriana Zambrano? Porque así se llamaba la mujer muerta a patadas en Jujuy por su marido, a quien la Justicia condenó a sólo cinco años de cárcel. Hoy, en su honor, el único contador de muertes femeninas lleva su nombre. Y, en su deshonor, no para de sumar víctimas. De las hasta ahora 237 muertes del año, 88 murieron a manos de su pareja, marido o novio; 49, a manos de su ex pareja, marido o novio. Esto es, en la mayoría de los casos el asesino estaba en una o había tenido una relación íntima con la muerta. Y la pila de muertas que crece a un ritmo del 10 por ciento anual hace de la Argentina el cuarto país de América latina con mayor cantidad de femicidios.
Pero ni siquiera eso da verdadera dimensión del problema social en juego. Porque, como bien señala Túñez, a veces el odio sexista mata a la mujer por única vez. Pero otras la mata a repetición por el resto de su vida. "Para eso, se mata a sus hijos, a sus más queridos. Hablamos aquí de ´femicidio vinculado´, un fenómeno que se repite en todo el país, como un patrón. Lo que se busca es vengarse de esa mujer, destruirle la cabeza", dice. "Te voy a pegar donde más te duele", le había prometido Adalberto Cuello a la madre de Tomás, el chiquito asesinado en Lincoln. Mil muertes en una sola vida. Pero ése es el final. El comienzo es siempre otro. Y suele estar pintado de rosa y corazones.
Te amo, te odio, dame más
Yo, Tarzán. Tú, Jane. De un lado, el amo; del otro, la ¿mascota? ¿La presa? El noviazgo violento tiene esas cosas: todo se vuelve oxímoron. Romeo acuchilla y Julieta se ataja mientras puede, y cuando ya no puede más también, a los puntazos. "Pero aquí no hay amor posible porque el amor necesita dos sujetos. Y aquí hay uno al que se le quita su condición de tal", explica Patricia Faur, autora de Amores que matan (Ediciones B), experta en vínculos adictivos y docente de la Universidad Favaloro. Así, en 2010, once de las asesinadas fueron adolescentes. Y este año, la cosa no va para mejor: el Observatorio de Femicidios ya ha relevado casi 30 casos de chicas muertas a manos de su círculo íntimo. Pero, antes del final, siempre hay un preludio trágico que va desde los golpes hasta la descalificación o el control constantes, que también son violencia. "La cultura patriarcal, discriminadora y cosificadora de las mujeres en la que vivimos hace que no percibamos como violencia cosas que sí lo son. Por eso decimos que la violencia madre de todas las violencias es la violencia de género", apunta Gimol Pintos, de la oficina de Unicef en Argentina. "Eso hace que estos episodios se silencien, se oculten. Por eso desde Unicef estamos haciendo campaña para que todo esto comience a visibilizarse ya desde el noviazgo", agrega. Es que detrás de cada chica maltratada y eventualmente asesinada por un "noviecito", el telón de fondo es siempre el mismo: el hábitat matón al que nos hemos acostumbrado a circular. El runrún de prepotencia en el que nadamos, y que hace que sólo la bestialidad más extrema (las 118 puñaladas de Fabián Tablado a Carolina Aló; el cuerpo de Wanda Taddei envuelto en llamas, por caso) se vuelvan dignas de ser recordadas. Y todo con la excusa del amor -"que todo lo perdona"- como justificativo. Nada de sorpresa entonces si el flechazo de Cupido muta en misil tierra-aire. Y arrasa con Fabiana, Soledad, Maira, Marianela (19, 20, 16, 15 años), y demás novias cadáver de 2010.
Julieta encadenada
¿La minifalda? "No. Es muy de trola." ¿El jean? "No, te marca todo." Y así hasta que el guardarropas entero de Andrea se convertía en un dinosaurio dormido sobre su cama y ya no había más prenda que someter a juicio. A juicio de su novio de entonces, Agustín, que se sentaba en una silla a mirar y a decidir (pulgar abajo, pulgar arriba) lo que su novia podía o no ponerse. Amo y señor. "Yo no lo veía como algo anormal y en casa nunca nadie dijo nada. Pero no es normal, eso. ¿Cómo alguien va a decidir por vos cómo te vas a vestir?", se pregunta hoy la misma chica que aceptó por dos años aquel siniestro test. Pasaron cinco desde entonces. Pasaron, también, muchas horas de terapia y talleres en los que (veinte años, mechón verde, pulseras incontables) aprendió que eso a lo que ella le decía "amor" se llamaba de muchas otras maneras pero ninguna que comenzara con "a". "Ojo, nunca me golpeó. Pero ni falta que hacía. Me miraba y yo ya sabía qué tenía que hacer. Me hizo pelear con mis amigas, con mi mamá. Hasta que un día me di cuenta de que lo único que yo tenía era él. Y ahí me empezó a tratar todavía peor." Escuchar una sola historia es escuchar las otras mil, porque el círculo se repite calcado: seducción, romance y, de a poco, la trampa cerrada con candado del lado de afuera. Pero, ¿cómo comenzar a detener la picadora de carne cuando hemos crecido respirando eso? ¿Cantando eso?
Letras como "El verdugo Sancho Panza ha matado a su mujer porque no tenía dinero, para irse, para irse al café" o "Bichito Colorado, mató a su mujer, con un cuchillito cabeza alfiler, le sacó las tripas, las puso a vender" no son anécdotas: son rondas infantiles. El tango (con ejemplos como "Noche de Reyes" o "Tomo y obligo") es otra cantera inagotable de frases letales. Pero tampoco hay que ir tan atrás. El estribillo "Ella quiere látigo", de los Wachiturros, o Antonio Ríos cantando "Te voy a hacer el amor hasta que no respires" vienen por el mismo lado. ¿Exageración? Tal vez, pero el cadáver femenino de cada día exige una escucha más aguda. La Asociación Mujeres en Igualdad (MEI) señaló el nivel de sexismo y agresión en el hit de los Wachiturros, pero no sólo eso: lanzó además una campaña para crear conciencia (Violencia nunca) y un concurso nacional llamado "El amor no duele". "Los chicos marcan como el gran problema los celos, porque eso es lo que lleva a querer dominar la relación", dice Monique Altschul, directora de MEI. "También detectamos que el 30 por ciento de las adolescentes que son violentadas nunca lo revela, y que el 70 por ciento restante sólo lo hace ante amigas íntimas. Rara vez se denuncia" ¿Cambiarían las cosas si lo hicieran? A juzgar por lo que dicen las estadísticas, no: 26 de las muertas de 2010 habían denunciado antes; en seis casos, el asesino había sido excluido del hogar. Nuestro país cuenta además con una ley (la 25.485), pero es una ley que no prevé penas. Así, la "ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales" es un primer (e insuficiente) paso. "Necesitamos leyes complementarias que penen al femicida y que digan claramente que eso es algo que la sociedad no tolera", dice Túñez.
Pero lo que la sociedad no tolera ciertamente no es el crimen y sus prolegómenos (las pruebas están a la vista), sino el "no". El hecho de que la mujer-cosa (entrenada para seguir siéndolo toda su vida en la escuela del noviazgo violento) un día quiera dejar de serlo. Eso es lo intolerable: que abra la boca y no sólo las piernas. Que abra la puerta para ir a trabajar. Bien lo dijo Samid: "Las mujeres nuestras, nuestras madres, nuestras hermanas, eran de una manera. Ahora que tengo sesenta, son de otra. Antes no fumaban en la calle, no salían a trabajar". No decían que no, de hecho. Dulces tiempos aquellos de "siqueridismo" militante. Tal vez por eso cuando aquellas mujeres ("nuestras") comenzaron a reclamarse un poco para sí mismas, adiós. Cambiaron. Fueron "de otra manera". Amenazante. Y así es como después "pasa lo que pasa".
Cuando el conato de rebelión de la víctima se vuelve señal de alarma y activa ya no el "botón de la locura", sino los resortes de control social mucho más inconfesables. Los más larvados, esos en los que Sergio Sinay identifica como parte de la "masculinidad tóxica". Como en el tango, la muerte aparece aquí como la única "reparación" justa a la "traición" cometida. En ese sentido, todos -especialmente los medios de comunicación- ofician como caja de resonancia de lo que pocos se animan a decir en voz alta: "Mirá lo que les pasa a las que dicen que no". Los llamados "crímenes de honor" en Oriente, esos que despeinan a más de un lector políticamente correcto de este lado del mundo, responden a la misma matriz y castigan el mismo delito que los femicidios aquí: la desobediencia. La original, la que no se perdona porque sobre su espalda se apoya el edificio social entero. Sólo que como ya no hay Paraíso de donde expulsarla, a Eva simplemente se la ahorca, balea, quema, degüella o descuartiza (ver recuadro). Algunos le dicen "locura", "locura de amor". Pero ni una cosa, ni la otra; puro conflicto patrimonial. Acabado el romance (cuestionado el control) el amo se presenta y reclama lo suyo. Su media res. Un cuerpo. Dos, cuatro. Y así, hasta llegar a 260.
Hombres comprometidos
El 16 de diciembre de 1989, en Canadá, un hombre armado entró en la Escuela Politécnica de Montreal, pidió que se quedaran "sólo las mujeres" y comenzó a disparar. En lo que desde entonces se conoce como la "Masacre de Montreal" y constituye uno de los ejemplos más extremos de violencia de género, mató a 14 estudiantes de entre 20 y 31 años, a quienes había acusado antes de ser "unas feministas". Según una carta que dejó antes de suicidarse, sentía que las mujeres le habían usurpado el lugar que él creía merecer en la universidad por el sólo hecho de ser hombre y pese a no haber logrado aprobar los exámenes de admisión a Ingeniería. Planeaba también -se supo después- seguir la matanza con otras "desobedientes" (a las que llegó a mencionar en una lista), entre las que se contaban la primera mujer bombero de Canadá y la capitana de policía de la ciudad. "He decidido matar a todas las feministas que han logrado arruinarme la vida. Ellas siempre han tenido el talento de irritarme", anotó en su carta de despedida.
Lo que el asesino seguramente nunca imaginó fue que la brutalidad de su acto terminaría despertando la conciencia de los hombres que no ven la violencia como modo de relación posible entre los sexos. Dos años después, nacía en ese país un movimiento que terminaría siendo global: la Campaña del Lazo Blanco, que reúne a todos los varones comprometidos con el fin de la violencia hacia las mujeres. La campaña (hoy de alcance mundial) tiene representación también en Uruguay y en la Argentina. "Nuestra meta es que todos los hombres y los niños se impliquen en una campaña dedicada a crear un futuro sin violencia para las mujeres", dicen sus promotores. Todo un comienzo.

CIFRAS DE TERROR

Durante 2010 hubo 260 femicidios, cuyas víctimas murieron de muy diversos modos, a cual más violento
71 Baleadas
50 Golpeadas
49 Apuñaladas
25 Degolladas
25 Estranguladas
11 Quemadas
5 Descuartizadas
Fuente: Informe de Investigación 2010 del Observatorio de Femicidios en la Argentina.

"Sabés que siempre voy a estar para vos"

-¿Qué hacés, nena?-gritó Eduardo [Vázquez].
-¿Por qué hacés esto?-dijo Wanda [Taddei] intentando mantener la calma-. Los nenes están durmiendo.
-¿Y a mí qué me importa? Son tus hijos. Quedate a cuidarlos, si tanto te preocupan.
-¿Por qué me decís eso? ¿Qué te hice?-Wanda se mantenía alejada, Eduardo la miraba desde el sillón, furioso.
-¿Dónde mierda estabas?
-En lo de mi vieja. Tomando unos mates mientras vos dormías.
-Mi suegrita, que me adora. ¿Estaba la atorranta de tu hermana, también?
-No le digas así, Eduardo. No me gusta.
-¿No tengo razón?
-¡Basta, por favor, Eduardo! -gritó Wanda-. ¡Terminala de una vez!
Eduardo se levantó y comenzó a perseguirla por el living. Wanda lo esquivaba.
-Que sea la última vez que me levanto y no te encuentro. Sabés que no me gusta. Estoy como el culo, che... No la quiero a tu vieja cerca. ¡Si la veo que viene a calentarte la cabeza, le prendo fuego!
Wanda se acercó. Eduardo ahora parecía más calmado y ella empezó a acariciarlo.
-Bueno, bueno... ya está. Sabés que siempre voy a estar para vos.
-Demostralo, entonces. Wanda lo besó, él la abrazó y se sintió mejor.
Fragmento de Secretos argentinos. La intimidad de los crímenes que conmovieron al país, de Marcelo Camaño y Miriam Lewin (Aguilar).

Crisis económica global

Domingo 04 de diciembre de 2011 | Publicado en edición impresa

Empobrecida, Europa cambia sus hábitos

Por Elisabetta Piqué | LA NACION
ROMA.- El centro histórico de Roma está ya decorado con árboles de Navidad elegantes y modernos. Este año hasta pusieron uno que lanza nieve de telgopor, firmado por Dante Ferretti, escenógrafo de fama internacional.Pero detrás de este despliegue de lujo para pocos, la realidad dista de ser tan brillante. En Italia, como en el resto de Europa, esta Navidad será recordada como una de las más dramáticas de los últimos tiempos.
La crisis económica y las medidas de austeridad aplicadas en todos lados para enfrentar la fulminante crisis de deuda que amenaza la existencia misma del euro obligaron a los empobrecidos europeos a cambiar de hábitos. Y ya se pueden observar en el Viejo Continente escenas que no se veían desde la posguerra. No hace falta decir que son las franjas sociales más débiles las que sufren y las que se ven obligadas a rebuscárselas para sobrevivir. Así, se multiplican las personas que, en Gran Bretaña, en Francia, en Italia, e incluso en la próspera Alemania, se ven obligadas a recurrir a comedores populares para recibir un plato de sopa caliente.
Mientras no hay día sin una marcha de protesta o una manifestación de "indignados" en alguna ciudad europea, los excluidos de ese consumismo palpable en el árbol de Navidad que dispara nieve de telgopor se las arreglan como pueden.
En España y en Italia, por ejemplo, aumenta el número de gente que se ve obligada a empeñar las "joyas de la abuela".
En Inglaterra, las personas fingen accidentes de auto para reclamar luego la póliza o abandonan a sus amadas mascotas porque ya no las pueden alimentar. En Grecia, donde reapareció el trueque (como en España), muchos volvieron a la vieja estufa de leña para evitar las prohibitivas tarifas de energía.
"Como efecto de la crisis, se triplicó el número de ancianos que vienen a nuestro comedor o a nuestros centros de distribución de comida", asegura a LA NACION Augusto D'Angelo, uno de los responsables del comedor que tiene en esta capital la Comunidad de San Egidio, un movimiento católico.
"Y en los últimos meses comenzó a venir muchísima más gente, personas que perdieron el trabajo, e incluso familias con niños pequeños, la mayoría extranjeros, pero también italianos... Esta semana vino una señora que contaba que su hijo, de 50 años, que se separó y tiene dos hijas adolescentes, volvió a vivir a su casa, porque le es imposible pagarle los alimentos a la mujer, y, además, un alquiler", agregó.
Si Italia ya era famosa hace una década por los mammoni -jóvenes que tardaban más de la cuenta en despegar del nido familiar- con la crisis la tendencia se acentuó. Un estudio del Censis reveló anteayer que en los últimos cuatro años un millón de jóvenes perdió el trabajo.
Según un relevamiento, en Gran Bretaña una de cada cuatro personas planea aplicar el sistema de "Papá Noel secreto", en el que cada miembro de la familia elegirá sólo a uno para hacerle regalos, en vez de hacer muchos. No hace falta decir que los hábitos de compra cambiaron. En tiempos de ajuste, la clave es restringir al máximo los gastos y buscar superofertas. Y deshacerse de lo menos necesario, como para muchos puede ser el segundo auto. En Italia, más de la mitad de los encuestados considera vender uno.
En tanto, cuatro de cada diez conductoreseuropeos evalúan la posibilidad de renunciar a sus vehículos: el alquiler empieza a ser una opción más económica; otros se inclinan por el transporte público.
Así como en la Argentina del default surgieron iniciativas de lo más creativas para poder seguir adelante, en Europa también florecen grupos que luchan por hacerle frente a la crisis. Tal es el caso de "Den Plirono" (en griego significa "No pago"), que a partir de los ajustes, la creación de nuevos impuestos, los violentos aumentos de peajes o del boleto de transporte público, comenzó a llamar en Grecia a la desobediencia colectiva.
"No Pago" llama a colarse en el subte y el colectivo y a no pagar el peaje de las autopistas. Además, como últimamente el gobierno "inventó" un nuevo impuesto inmobiliario que decidió incluir en las boletas de luz, también convocan a no pagar esta tasa. Y visto que la empresa pública de electricidad local comenzó a cortarle el servicio a quien no cumple, "No Pago" explica cómo hacer para poder engancharse igual a la electricidad en diversos videos subidos a YouTube.
"Skoros", que en griego significa "polilla", es un local de Atenas donde cualquiera puede llevarse desde un viejo suéter, un juego de platos, herramientas o un video, por nada o dejando alguna otra cosa -que puede ser un pimentero- a cambio.
"Surgió con la idea de enseñarle a la gente a vivir con lo necesario, a no caer en el consumismo. Pero con la crisis caímos en la cuenta de que sirve para otra cosa: se multiplicó la gente que viene por necesidad, que se lleva cosas básicas porque necesita de todo", dijo a LA NACION Heraclio, un publicista que trabaja de voluntario en este local del barrio anarquista de Exarquía.
Con el mismo objetivo de sobrevivir a la crisis sin tener que desembolsar ningún euro, también nació el Banco del Tiempo, que permite a sus usuarios intercambiar servicios. Y ofrece, por ejemplo, dos horas de clases de inglés a cambio de dos horas de planchado de ropa. Allí se anotó Ana, una española que vive en Atenas desde hace cuatro años, que ofrece "clases de cocina española a quien le arregle las canillas de su casa".

ESCENAS DE LA VIDA EN CRISIS

Las postales se repiten en todos los países: cualquier recurso vale para hacer frente a la debacle
GRAN BRETAÑA
El regreso de las ollas populares

Se multiplicó la presencia de ollas populares ("soup kitchens") en ciudades prósperas del país, como Oxford y Bristol.
GRAN BRETAÑA
Abandono de animales domésticos

Víctimas de la desesperación de sus dueños, algunos terminan con las patas rotas por el cobro de un seguro o directamente en la calle.
ESPAÑA Y FRANCIA
El regreso del trueque

Ante la falta de efectivo, cobró protagonismo un viejo sistema de comercio: el trueque, así como su nueva versión, el "trueque solidario".
GRECIA
Estufas de leña para combatir el invierno

Muchos volvieron a la vieja estufa de leña -antes símbolo de la pobreza- para evitar tarifas prohibitivas de energía.
GRAN BRETAÑA
En la Navidad, el "Papá Noel secreto"

Una de cada cuatro personas planea aplicar este sistema, en el que cada miembro de la familia elegirá sólo a uno para hacerle regalos.
ESPAÑA
Aceptación de las monedas previas al euro

La antigua moneda española, la pesesta, reapareció en algunas regiones como un recurso salvador para muchos comerciantes.
OPINION

Violencias en cifras

Por Eva Giberti
“Según la leyenda, tras su encuentro con la Justicia y la Verdad, el hombre de Creta fue llamado a la antigua Atenas para curar a la ciudad de una plaga. Y las viejas historias sobre él –Epímedes– muestran cómo realizó la curación. En parte instaló rituales que exigían paciencia (...). En parte consistió en insistir en que los atenienses empezaran a poner fin a la bárbara subordinación de las mujeres y dejaran de tratarlas tan mal.”
Kingsley, Glosa de un texto de Parménides
Desde siempre, los malos tratos y los abusos sexuales contra niños, niñas y adolescentes se han instalado en la vida familiar. En la estadística que hoy publicamos solamente reproducimos los datos del año 2010 para la ciudad de Buenos Aires. Las cifras que ofrecen los organismos internacionales están acompañadas por recomendaciones acerca de la prevención. Es preciso enseñarles a los niños y a las niñas a defenderse de los adultos. A desconfiar de ellos. Por lo menos, de algunos.
Quienes formamos los Equipos del Programa Las Víctimas contra las Violencias, ante el llamado al número 137, durante las 24 horas, llegamos al domicilio donde la mujer víctima de violencia familiar demanda ayuda. Conversamos con ella hora tras hora, explicándole la importancia de denunciar la violencia que ha padecido.
De pronto, ella comenta: “Este –el padre de los chicos o su compañero– también le pega al nene y a la nena la manosea”. Entonces avanzamos con la necesidad de incluir esa denuncia.
Cuando un profesional se encuentra en esta situación, puede pensar y vivenciar lo que tiene delante. Porque la madre insistirá en su negativa: “No, no quiero denunciarlo, va a ser peor para mí...” Difícilmente conozca los efectos que estos abusos y malos tratos tendrán en el futuro de sus hijos. Y es probable que ella misma haya sido abusada y golpeada siendo niña sin haberse atrevido a contarlo. De modo que su hijo/a no es asumida como víctima y tanto el abuso cuanto el maltrato están naturalizados. O es mucho mayor el terror que el golpeador le suscita y no se atreve a avanzar con una denuncia. La vergüenza es otro factor para considerar: no quiere hablar de “esas cosas”. En oportunidades, son los mismos chicos quienes nos cuentan, durante la visita en domicilio o en hospital desde donde nos convocaron, cómo ese varón que vive con su madre lo castiga o “lo molesta” (lenguaje infantil que sustituye la palabra abuso).
Podemos escucharlo porque, habiendo sido convocados telefónicamente por violencia familiar, permanecemos varias horas en el domicilio de la víctima mientras ella intenta serenarse y escuchar nuestros argumentos que le sugieren denunciar su propia victimización.
El gráfico incluye lo que no quiere ser denunciado y escuchamos durante nuestra intervención. También podríamos editar las características de los abusos contra las niñas y los niños, semejantes y diferentes. ¿Cómo intentamos abordar situaciones instaladas y silenciadas? Existen instituciones del Gobierno de la Ciudad encargadas del seguimiento y atención de estas historias referidas a niños y niñas. Les enviamos un informe detallado para que puedan proceder. Por ahora, Naciones Unidas no titubea en hablar de la imposibilidad de contar con datos ciertos en América latina. Detrás de cada uno de esos niños o niñas hay un sujeto impune al margen de las estadísticas (ver Cuadro 1) .
- Cuando la mujer es la agredidaAquellas que se niegan a denunciar configuran un circuito invisibilizado en las estadísticas habituales, donde solo aparecen aquellas que denuncian. En nuestros números, este circuito alcanza a un 35 y 40 por ciento de víctimas a las que atendemos, pero que solo figuran en nuestras estadísticas. Así como no figuran aquellas a las que en alguna comisaría “la mandan de vuelta” en lugar de convocar al 137 –como lo hacen muchas de ellas– para que podamos asistirla. Recién cuando una vecina le recomienda recurrir a ese teléfono nos enteramos de lo sucedido.
Existe un universo de víctimas, mujeres que padecen violencia por parte del compañero y niñas y niños víctimas de malos tratos y abusos, omitidos de las estadísticas habituales. Sabemos que el fenómeno de subregistros constituye una realidad en toda estimación estadística pero no cuando las mujeres que se niegan a declarar forman parte de nuestras estadísticas; quedan subregistradas las que no logran acceder al pedido de ayuda.
La pregunta bienintencionada podría ser: “¿Por qué no convencen a todas esas mujeres?”. Convencemos a la mayoría, que sólo empieza pidiendo auxilio. Aunque trabajemos varias horas con ella en su casa, la escena de la violencia, de la que somos testigos presenciales, no se acompaña con la denuncia. Porque para ellas, asistir a un lugar asociado con “tribunales” o semejante es algo que las atemoriza. No me refiero a mujeres de “clases populares”. Las que acompañamos en los barrios elegantes de la ciudad de Buenos Aires quedan atrapadas en sus propias vergüenzas, temiendo que su nombre quede instalado en un expediente. En estas circunstancias no se trata de ignorancia, sino de sentimientos persecutorios. No están dispuestas a asumir que el padre de su hija es un abusador o un golpeador. A partir de esta gestión de gobierno hemos transitado un camino esperanzador en materia de violencias contra mujeres y niños, por comenzar mediante el Programa Las Víctimas contra las Violencias del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, porque las busca y encuentra en la escena de la violencia. Diferente de lo que hacíamos quienes comenzamos trabajando en la década del ’80, cuando las mujeres se reunían en grupos de autoayuda o en modestísimas ONG sostenidas a fuerza de donaciones y de actividades heroicas.
- “¿Aumentó la violencia, hay más denuncias o reciben más llamadas?”El programa comenzó en octubre del año 2006, es decir, llevamos seis años registrando datos mediante las áreas que se ocupan de Estadística y de Informática. En el número 137 recibimos cada día más llamadas y podemos comparar con las iniciales. Lo cual no nos autoriza a decir que aumentó la violencia, aunque podemos estimar que así es. Pero no podemos establecer parámetros para comparar con épocas anteriores porque los números que existen no están sistematizados (ver Cuadro 2).
En las informaciones habituales se privilegia la norma (denunciar) y no la situación de la víctima que incluye la autoridad de la que ella dispone para negarse a hacerlo. Asistimos a la tensión que se establece entre norma y realidad, cuando se suspende la posibilidad de actuar según lo indica la norma. Cuando la víctima existe por fuera del Derecho. Y espera Justicia, que no equivale a Derecho.
Es preciso conocer cuál es la situación de una víctima de violencia familiar, palpada en la fuente misma de los hechos, en domicilio o en el hospital donde fue trasladada en estado de urgencia, para darse cuenta si ella está en condiciones de discernir la importancia de lo jurídico.
Por eso interesa la calidad del “estado de víctima”, distinguiendo a quienes recurren por sus medios a una institución para solicitar ayuda de aquellas a las que nosotras nos acercamos después de un llamado telefónico cuando aún se encuentra en su barrio, en su medio ambiente.
En esos momentos su desvalimiento se visualiza en estado puro, ajena a la pretensión de Schmitt de reconducir la violencia a un contexto jurídico, en una instancia en la cual, como sostenia Walter Benjamin, persiste la capacidad de suspender el derecho, en este caso de la víctima mediante el poder del golpeador que la aterroriza en ausencia, puesto que a ella ese derecho le ha sido cancelado durante años.
Aún está pendiente el análisis de la responsabilidad personal, las actitudes y comportamientos de los médicos que atienden violencias y no denuncian, de las docentes que no se atreven a mencionarla (si bien muchas de ellas son excelentes informantes), de los vecinos que no llaman por teléfono para advertir la presencia de una criatura molida a golpes. Podemos añadir aquellos jueces que desconfían de la víctima, las y los profesionales que cuando evalúan a una mujer golpeada le indican que “vuelva mañana, no tenemos turno” o bien “no es mucho lo que la golpearon, puede regresar a su casa”, los policias que todavía no aprendieron cuál es el procedimiento para actuar en estas circunstancias.
No se advierte que, tanto entre nosotros cuanto en otros países de América Central y del Sur, existe un tropiezo fundamental en los profesionales e idóneos que se enfrentan por casualidad u oficio con el tema. El circuito de la violencia no se circunscuscribe a la víctima y al violento, sino a la terceridad de quienes acompañan. Esos terceros forman parte del circuito de la violencia impulsando el principio de justicia pero no el principio de autonomía que impide la estigmatización de la víctima mediante los procedimientos y recursos que se ponen en juego.
El circuito de la violencia no se ciñe a víctima-victimario, sino que incluye lo que hacen y dicen quienes intervienen en los trámites y tratamientos, describiendo e interpretando lo que les sucede a los protagonistas. Ese circuito introduce a quienes intervienen para tratar de interrumpir el vínculo víctima-victimario. El resultado dependerá de quiénes ocupen esos lugares.
Cuando mujeres de dos villas de Buenos Aires ante la golpiza padecida por una vecina se reúnen, concurren a la casa del golpeador, lo rodean, le dicen lo que piensan de él, sin privarse de algún puntapié o cachetada preguntándole “¿te dolió?, a ella le duele más lo que le hiciste”, introducen una estrategia ajena a las prácticas universitarias y riesgosamente cercana a lo que se denomina “justicia por mano propia”. Pero reiteran aquello que otras mujeres villeras hicieron hace tiempo: emprendían un cacerolazo y hacían sonar un silbato cuando una mujer era golpeada. Denunciar o no es otra instancia. Aquello que se mantiene excluido del análisis del tema es la calidad de los procedimientos jurídicos y la competencia de quienes “miden” a las víctimas que apenas si saben por qué están en ese lugar intransferible e incanjeable.
El Estado ha incorporado estrategias nuevas y quienes operan con el tema cuentan con recursos prometedores. No obstante, las violencias circundantes que impregnan las vidas de estas víctimas crece desde las raíces patriarcales que nuestra cultura alimenta.
El programa se encuentra en Facebook y en lasvictimascontralasviolencias.blogspot.com

Compartir:

El llanto de las tipas, la vaca Lita y el ninguneo al éxito de Tecnópolis

Tiempo Argentino - Publicado el 4 de Diciembre de 2011



El relato desplegado por los diarios hegemónicos trató de invisibilizar a este evento único, al que asistió uno de cada diez argentinos. En cambio, privilegiaron a la reunión anual de los promotores del modelo agroexportador.
Precisar cuántas argentinas o argentinos habrá todavía que no consideren a los medios de comunicación como dispositivos constructores de sentido resulta difícil de concretar. Cuando Clarín y La Nación patalean por la existencia de “un relato oficial”, reconocen su preocupación porque por segunda vez en la historia argentina (la primera fue durante las presidencias de Juan Domingo Perón) un gobierno nacional y popular se atreve a disputarles la propiedad del sentido.
Nuestros siglos de memoria detallan desde políticos destacados, pasando por gobernadores y hasta presidentes que fundaron medios de comunicación. Algunos que trascienden las décadas, como Bartolomé Mitre con La Nación, Roberto Noble y el desarrollismo con Clarín, otros más perennes como Manuel Belgrano y El Telégrafo Mercantil, Mariano Moreno y La Gazeta, Domingo Faustino Sarmiento y El Zonda, o contemporáneos como los Rodríguez Saá y El diario de la República, los Romero y El Tribuno y Francisco De Narváez con El Cronista. Pero siempre con la certeza de poner en palabras “noticiables” un proyecto político. Cuando surge un gobierno que pretende independencia de los designios de los dueños de las corporaciones mediáticas, la pulseada es inevitable y puede llegar al extremo (como ocurre) en el que el disfraz periodístico cae y deja al desnudo el cuerpo frío y rígido del interés económico y político del medio, contrario a las mayorías, pero camuflado en ellas.
El relevamiento cotidiano de estos diarios ocupados en el dominio del sentido demuestra cómo se relega el interés general en beneficio del particular, cómo se traiciona la búsqueda de la verdad, cómo se manosean los valores noticia que hasta un aprendiz de periodista podría reconocer. Y no se trata de una opinión. Un análisis pormenorizado sobre la cobertura de Tecnópolis y de la 125° Exposición Rural de Palermo pueden probarlo.
Durante este año, la reunión anual de los promotores del modelo agroexportador mereció para el diario La Nación más de 20 notas específicas y con despliegue (no se contabilizaron las de agenda o las superficiales, de mención de actividad). Se trató de una cobertura extendida durante los 15 días que duró la muestra, a la que fueron 760 mil personas, de manera que el diario publicó en profundidad más de una nota por día.
En el caso de Tecnópolis, en cambio, dedicó apenas unas diez. La megamuestra duró 90 días, y asistieron 4,5 millones de personas (seis veces más que a la Rural), pero sólo mereció una nota cada nueve días. Si hubieran seguido con el ímpetu ruralista de mitad de año, tendrían que haber escrito más de 110 publicaciones. Pero sólo fueron unas diez.
Más claro aún es el relevamiento cualitativo. Para el diario La Nación, la Exposición Rural es “una cita obligada” que “se palpita”, tiene “brillo”, hay “solidaridad”, “buenos precios”, “dice presente”, “van multitudes”, “un aluvión de presencia”, “atrae a las familias por tener diversiones”, “convoca a los niños con logrado espectáculos”, “tiñe a Palermo de colores”, “hay negocios que despegan, que renacen”, “la innovación tecnológica está de fiesta”, es “la muestra referente en términos de calidad e innovaciones tecnológicas”, “una caja de resonancia política” porque “allí está el voto rural que define” (La Nación 18-06-11, 30-04-11, 21-06-11, 07-07-11, 09-07-11, 14-07-11, 16-07-11, 18-07-11, 21-07-11, 23-07-11, 24-07-11, 27-07-11, 31-07-11).
A Tecnópolis, en cambio, la gente “asiste”, “la visita”, “está montada” en Villa Martelli, “es la punta de lanza con la que el Estado pretende entrar en el creciente negocio de las ferias y exposiciones”, es “una megamuestra estatal”, va “una multitud”, “promete ser el lugar indicado para conocer el desarrollo de la actividad científica y tecnológica del país” –nótese que no “es”, apenas “promete”–, “los fines de semana no se puede entrar”, “el ritmo de afluencia del público no es el mismo que el de las inversiones”, “es impactante”, pero “provoca embotellamientos”, “la concurrencia masiva refrenda el éxito del emprendimiento”, pero “no tuvo habilitación oficial” y “debía clausurarse”, le “faltan rampas para discapacitados”, “el exceso de público ha imposibilitado el acceso a muchos stands”, es “una idea que no está libre de obstáculos” y “esconde un gran proyecto inmobiliario”. No hay brillo, ni colores, ni atracción, no es una muestra referente ni allí está el voto de nadie, hay multitudes que entorpecen, impacta, pero también crea sospechas (La Nación 17-06-11, 15-07-11, 17-07-11, 29-07-11, 16-07-11, 31-07-11, 17-08-11, 29-11-11).
Cuando algunos funcionarios públicos osaron poner en evidencia que en Tecnópolis no se trataba de mostrar “vacas cada vez más gordas”, sino aquello que las argentinas y los argentinos fuimos capaces de hacer durante 200 años, incluidos claro está los premios Nobel a Bernardo Houssay, Luis Leloir y César Milstein, la construcción de los primeros aviones a reacción en América Latina, el primer auto en fibra de vidrio (El Justicialista), entre tantas otras cosas, desde la tribuna de doctrina se apuntó que “es una lástima que el gobierno nacional haya pretendido crear un absurdo antagonismo entre el campo y el futuro” (La Nación 04-08-11).
¿Tan absurdo es pensar que la perspectiva histórica del diario mitrista, defensor a ultranza del modelo agroexportador, del mal llamado “campo”, se reflejó en el ninguneo a la muestra que representó el desarrollo tecnológico, industrial, que mira hacia el futuro? ¿Por qué entonces el despliegue fue tan menor como las adjetivaciones y las miradas embelesadas si se las compara con las dedicadas a la “tradicional Exposición Rural”? ¿Por qué creen que el diario Clarín destacó más que las “Tipas son árboles que lloran y dan pena”, que el cierre de Tecnópolis (Clarín 29-11-11)? ¿Por qué el mismo día el diario de Héctor Magnetto desplegó casi una página completa para explicarnos que las lágrimas de ese árbol “no son de agua” y apenas una notita de cuatro párrafos para contarnos que 4,5 millones de personas –uno de cada diez argentinos– habían ido a la megamuestra que se despedía ese día (Clarín 29-11-11)? ¿Por qué ocultar que cuando en la Argentina hubo y hay decisión política se pudo y se puede ser pionera en el campo de la ciencia y la tecnología?
Como explica Slavoj Zizek en El espectro de la ideología, “la ideología es una matriz generativa que regula las relaciones. Estamos en el espacio ideológico desde el momento en el que el contenido es funcional respecto de alguna relación de dominación social de un modo no transparente. La lógica de la legitimación de la relación de dominación debe permanecer oculta para ser efectiva. El complejo de ideas para convencernos de su verdad, como verdad universal, en realidad está al servicio del interés de poder inconfeso.”
Las poquísimas notas dedicadas a Tecnópolis en Clarín vs. las múltiples de la Rural, en las que nos contaron hasta “cómo cuidan a Lita, la vaca campeona de raza Hereford” (Clarín 24-07-11), junto con la contraposición evidente en las de La Nación, buscan cristalizar la idea de que el campo y sus hombres son el motor de nuestra historia. Pero para que este imperio del sentido funcione es necesario que permanezca sumergido, “inconfeso” en palabras de Zizek, y sólo nos muestre las supuestas bondades de una muestra que lo representa, como la de la Rural, inofensiva, siempre y cuando se olvide, a conveniencia, que José Martínez de Hoz, por ejemplo desde esa misma “tradicional” Sociedad Rural, puso sus caballos a disposición del Ejército comandado por Julio Argentino Roca, para consumar el genocidio de nuestros pueblos originarios.
Ocultan así, en el relato que hoy reproducen Clarín y La Nación, la “Campaña del Desierto”, aplastando con la palabra a los pueblos indígenas dueños de ese “desierto”. Hay un hilo invisible que une el ninguneo a Tecnópolis –con su intención de revitalizar la autoestima nacional– con la represión y las dictaduras que vinieron a poner palos, bastones y picana cada vez que la matriz productiva nacional, incluidas la ciencia y la tecnología, lograban ponerse de pie en la Argentina. Hay también hilos invisibles entre Tecnópolis y los representantes de los jinetes del apocalipsis.
La agenda del cierre de Tecnópolis coincidió con la creación del Instituto de Revisionismo Histórico Juan Manuel Dorrego y desde el mismo día de su publicación en el Boletín Oficial –y mucho antes de que pueda demostrar su capacidad de producción y, justamente, su revisionismo–, las voces rancias de la historia se levantaron impiadosas. A unos y otros las vincula la preocupación no sólo por el relato del presente, sino también por el del pasado. Porque desde la revisión de ese pasado es que hoy se interpela el presente. Redistribuyendo la riqueza discursiva, repartiendo las tierras del imperio del sentido, reconociendo las mentiras disfrazadas de verdad y las verdades ocultas, no enunciadas. Se trata de cambiar la lógica del poder: la que decía que eran las voces rancias del privilegio a través de sus medios, y no el protagonismo de las mayorías sociales, lo que regía el sentido de los acontecimientos.

sábado, 3 de diciembre de 2011

innovacion y ventas

La "generación G" marca la tendencia del marketing 2012

Desde la crisis de 2009, los consumidores critican la avaricia y resaltan la generosidad del estatus ecológico, y las marcas lo saben.

Por Alejandro Czerwacki
03/12/11 - 05:28
La "generación G" marca la tendencia del marketing 2012Evers. El gurú de marcas habló en el WOM Innovation & Trends.

Felicidad, madurez, ecología, generosidad, ser más humanos son algunas de las tendencias que expertos internacionales recomiendan a las marcas a tener en cuenta para el próximo año, si quieren llegar a sus consumidores de manera clara y directa. Algo así como “atrapa la próxima ola antes de que te atrape a vos”, suelen decir en sus libros y conferencias.
Los gurúes que los empresarios y publicitarios escuchan o leen con atención no son futuristas, pero analizan tendencias y conductas de la gente en el mundo y los expertos en marketing pueden aplicarlas como innovaciones. Por ejemplo, en algún momento existieron los “cool hunter” y, especialmente en la moda, fueron mesías intocables.
¿Cuáles son las tendencias que las marcas deberían observar con especial atención? Según Reinier Evers, máster en Economía de la Universidad de Amsterdam, fanático de la revolución de los negocios on line y fundador de Trendwatching (recibe en su Web más de 150 mil visitas mensuales), una primera tendencia para tener en cuenta es el tener cuidado con la ostentación. “Antes, comprar un auto de alta gama era bien visto –explica–. Ahora puede no ser una buena elección y que la gente tenga en cuenta temas ecológicos, de ostentación. La gente elige cada vez más comprarse un buen celular que un auto.”
Otras tendencias a tener en cuenta: estatus ecológico y generosidad. Según Evers, llevar a los chicos en bicicleta da estatus.
“Consumir menos, dar dinero a otras personas da prestigio –agrega–. Estamos viviendo la generación G de generosidad. Desde 2009, los consumidores están en contra de la avaricia. Quieren tener cada vez más compromiso. Cuanto más compartimos, más estatus tenemos.”
Evers, junto a otros gurúes reconocidos del mundo, estuvo en reciente Wom Innovation & Trends que se llevó a cabo en la UADE. Respecto a la ecología, las empresas cada vez más invierten en Responsabilidad Social Empresaria: independientemente de la conciencia que han tomado por un mundo más ecológico, también existe un marketing de la RSE. Pero es cierto que cada vez más las empresas invertirán más en este rubro.
Una cuarta tendencia que las marcas deberán agendar es la Felicidad. Sin dudas, existe ya una ciencia de la felicidad que se apoyó en cientos de libros en los últimos tiempos. Muchas marcas en la Argentina jugaron con este tema: Coca-Cola, Pepsi, McDonald’s y Beldent, con su eslogan: “Contagiemos la risa”.
En Río de Janeiro, Brasil, Coca-Cola tenía su Camión Feliz, donde la gente podía tomar gratis la bebida. Lo último que se vio acá fue la promoción de Pepsi y Lay’s con: “Riquelme está feliz”. “Los negocios nunca van a poder reemplazar la felicidad de la gente –explica Reinier Evers–. Si ustedes pueden llevar felicidad al brindar un producto o servicio, adelante. Pero no es fácil.” La compañía de comunicación on line SocialSnack ya está asesorando a sus empresas para comunicar con mensajes pequeños y acotados en las redes sociales buscando la felicidad del consumidor. “Que sean snakeables, contagiosos, felices”, dicen ellos a empresas como Nextel, IBM o Techint.
Otra tendencia fundamental: ser humanos, mostrar los defectos, si no, “no somos reales”, analiza Evers. “Hay que incluir los comentarios malos de los clientes. Las marcas que son más humanas tienen sus recompensas y el próximo año se buscan experiencias más humanas, que provienen del corazón.” Este tema, sin dudas, tiene amplia relación con los anteriores: el consumidor quiere comprar marcas con valores similares a los suyos.
Si la persona es más ecológica, generosa y busca la felicidad, quiere ver reflejado eso en los productos que elije en su vida cotidiana. Por todo esto, Manuel Rivero y Hornos, experimentado hombre de la publicidad, creó su agencia llamada Human. Dio vueltas con el nombre pero “hoy las marcas tienen que girar por el ser humano y nada más”, cuenta informalmente.
Los consumidores han perdido en gran medida su capacidad de sorpresa y empieza a ser cada vez más difícil ofrecer algo realmente nuevo y excitante. Las audiencias en sociedades de consumo maduro cada vez son más sofisticadas y no quieren ser tratados como consumidores inexpertos. El “maturialismo” o materialismo maduro o madurez de las marcas llegó para quedarse, y las empresas deberán tomar nota.


*Periodista, director de CZPR Media Hunter.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Sociedad

Se lanza la red social de universidades

La hizo un argentino y servirá para conectar a alumnos y graduados de todo el mundo.

Ver Comentarios (1)

01.12.2011 | 16:55

foto perfil.com

La presentación de la red social en el Congreso de la Nación. | Foto: Prensa

Ampliar Ampliar
Todos conocen la historia de Facebook, una red social que empezó como un proyecto entre los estudiantes de Harvard y pronto expandió sus fronteras a los sectores universitarios y no universitarios de todo el mundo.
Ahora que el gigante de las redes sociales parece haber tocado el límite, se vuelve a los orígenes. Ahora, la exclusividad vuelve a ser clave.
En Argentina, hoy se lanzó Interuniversidades, una red social exclusiva para estudiantes y universidades de todo el mundo.
La red fue creada por el argentino Alexis Genuth y se presentó en el Honorable Congreso de la Nación, de la mano del Ministro de Educación Esteban Bullrich; el diputado Nacional Christian Gribaudo, y su fundador Lic. Alexis Genuth.
La idea es que la red social sirva para mantener a los estudiantes de todo el mundo conectados pero también como un manual para elegir una futura carrera.
MEDIOS DE COMUNICACION Y SUBJETIVIDADES

La TV basura y lo posible

No se trata sólo de que la tele difunda “la frivolidad, la banalidad, la inescrupulosidad”, sino –sostiene la autora de este ensayo– de que instala eso que Jean Piaget conceptualizó como “lo posible” (“para que una acción pueda efectivamente desplegarse, primero hubo de ser concebida como posible”) y esto vale para actos como el bullying, el acoso a pares perpetrado por jóvenes.
 
Por Dora Laino *
El lector de En busca del tiempo perdido puede tener deseos de comer magdalenas después de leer el famoso texto en el que el narrador, al mojar una magdalena en el té, se ve llevado a recordar las magdalenas que le ofrecía su tía, los domingos en su infancia. El espectador de televisión puede tener ganas de consumir los productos que se muestran en el programa de cocina o directamente en la publicidad. Muchas veces los sujetos reproducen formas de expresión que difunden los medios o se descubren tarareando una cortina musical. En este orden, también podemos considerar los programas de “TV basura”, donde figuras del espectáculo desarrollan peleas, ataques diversos y acusaciones múltiples; podemos asociar esto con las formas de acción de púberes y adolescentes en las redes sociales, a través de Internet, practicando un bullying virtual disruptivo y patologizante.
Es frecuente que la pantalla televisiva difunda una cultura frívola, banal, carente de escrúpulos, a destinatarios que viven en condiciones de vida muy distantes de ese mundo que se muestra y que deben afrontar situaciones y exigencias de vida que poco tienen que ver con lo exhibido por esa farándula. Pero la vertiente más importante que deberíamos considerar es la de la instalación de “lo posible”. Jean Piaget sostuvo en sus últimos trabajos que, para que exista una acción, primero fue necesario considerarla posible; lo real es una actualización de los múltiples posibles preexistentes; para que una acción pueda efectivamente desplegarse, primero hubo de ser concebida como posible. Esta “apertura de posibles” está en la base de la constitución de nuevas realidades. Fue necesario concebir que era posible volar para llegar a lograrlo, y ninguna de las nuevas tecnologías existiría si antes no se hubieran considerado posibles, algo que fue habilitado primero a través de significantes y que luego fue transformando la realidad en diferentes momentos históricos.
El interjuego entre las comunicaciones por Internet y las acciones en espacios públicos como escuelas o plazas no sólo ha sido noticia en nuestro país, a raíz de convocatorias a “chupinas” o “rateadas” colectivas, sino que ha cumplido funciones políticas importantes en la Primavera Arabe y en los encuentros de los diversos grupos de “indignados” en numerosos países, inaugurando formas de accionar político impensadas antes de la existencia y empleo masivo de Internet. Formas de acción que se hicieron reales después de estimarse posibles.
No hay que dejar de considerar estas circulaciones de significantes en la trama cultural-epocal que hoy interviene en la socialización de niños, adolescentes, jóvenes y adultos.
En nuestro país, el estallido de la crisis del 19 y 20 de diciembre del 2001, del que están por cumplirse diez años, produjo un efecto de anomia que aún hoy sigue manifestando consecuencias. Hay transformaciones sociales que dejan huellas irreversibles en las socializaciones y subjetivaciones de muchos sujetos. Algunas consecuencias se visibilizan en acciones en conflicto con la ley, otras en patologías de diversa naturaleza, pero hay otras, de orden simbólico-cultural, que afectan a una mayor proporción de la sociedad. Respecto de este tercer grupo, cabe pensar en cómo, hoy, tensiones y conflictos se modulan y expresan de maneras diferentes de las anteriores al estallido social.
Efectivamente, hay circunstancias y situaciones conflictivas que hoy alcanzan una visibilidad que no habrían logrado antes. Las formas implícitas, los supuestos comunes del “así se hacen las cosas”, variaron notablemente en cuanto a la difusión de hechos vinculados con espacios de poder económico, político, social o mediático-comunicacional. Cierta opacidad, vivida durante décadas como natural, hoy se ha transformado: se hacen visibles conflictos y situaciones que antes no trascendían a la opinión pública y se mantenían en espacios acotados, reservados a la toma de decisiones políticas. A ello han contribuido también las nuevas tecnologías, con su velocidad de transmisión y con su menor posibilidad de control, como lo ha demostrado el caso de Wikileaks.

“Nunca vista”

El marco de estabilidad o desorden del mundo en el que se constituyen los niños es definido por sus adultos cercanos. Son los adultos responsables de las criaturas quienes establecen esa realidad en la que se constituyen. Los adultos les dan seguridad o incertidumbre, mantienen encuadres claros que aportan confianza o sólo inseguridad y sufrimiento. Cuando alguno de los progenitores desaparece, particularmente si es la madre, se generan inseguridades y son otros adultos de la familia quienes deben dar contención, organizar y asegurar la estabilidad del mundo de la vida de los niños. Cuando no hay familiares que se hagan cargo de las criaturas y éstas son institucionalizadas, se configuran riesgos significativos para la salud mental de esos niños.
En una sociedad, quienes la conducen son los que brindan ese marco organizativo y de estructuración del mundo en donde se sitúa la mayoría de los ciudadanos que la integran. Pero también son los medios masivos de comunicación los que instalan formas de acción, difunden modas o inducen a cierto tipo de consumos. Muchos sujetos asimilaron formas de expresión y de acción social transmitidas por conductores de televisión, desde que este medio audiovisual se instaló en la mayoría de los espacios domésticos.
Por otra parte, cabe pensar en lo que sucede cuando un sujeto, individualmente, se desequilibra por situaciones que lo afectan personalmente más que a otros. El aislamiento impulsado por la antigua psiquiatría alienista, con bases positivistas, es negativo, no sólo porque no contribuye al restablecimiento sino porque agrava la perturbación que ese sujeto vive. Por el contrario, el conjunto que rodee al individuo es el que puede reorientarlo en sus apreciaciones, percepciones y acciones; así sucede en los numerosos grupos de “anónimos” en los tratamientos de adicciones diversas. En los años recientes, el énfasis excluyente en el soporte orgánico, desde el predominio de un recuperado enfoque positivista, aumentó la separación individualizada de los sujetos que sufren alguna perturbación, lo cual contribuyó en muchos casos a agravarla.
Si el conjunto que rodea y contiene al sujeto soporta y puede llegar a neutralizar, con el acompañamiento colectivo, el malestar individual, éste se diluye y alivia: se trata, salvando las distancias, de una descarga semejante a la que ocurría cuando el bebé era protegido y confortado por el grupo de pertenencia, dado que los recursos con los que contaba no eran suficientes para resolver la situación que lo aquejaba. Podríamos preguntarnos qué podría ocurrir en el mundo si se generalizara el desconcierto y no hubiera ya conductores que orientaran, ni conjuntos que pudieran absorber las tensiones; qué sucederá si siguen multiplicándose los indignados, si aumenta la desconfianza y se generaliza la crisis desplegada en muchos escenarios del norte de Occidente: se produciría esa anomia de la que habló Durkheim, pero en una escala nunca vista.
Por ello, también, aparece como un logro significativo el reconocimiento de una identidad regional en América latina. Los entendimientos entre presidentes latinoamericanos son algo nunca visto en las décadas anteriores; se trata de una marca epocal en nuestro subcontinente, que incidirá en los procesos de socialización de sus habitantes y en la constitución de sus subjetividades, en la medida en que los símbolos y signos que circulen así lo posibiliten, con una participación relevante de los medios de comunicación –multiplicados en la Argentina gracias a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual–.
En esto convendría considerar el papel que cumplen los mensajes, permanentemente emitidos, en la salud mental y en la habilitación de acciones, por la instalación de nuevos “posibles”, en la subjetividad de sus receptores. Considerar hasta dónde la reiteración de hechos violentos o aberrantes no los aumenta, por naturalizarlos ante la recepción cotidiana, en el contexto doméstico, de millones de receptores que no en todos los casos están estructuralmente constituidos en sus posibilidades de discernimiento y diferenciación entre lo que forma parte de lo habitual y aquello que es de una excepcionalidad patológica.
* Profesora titular de Teorías Psicológicas del Sujeto y de Psicopedagogía en la Universidad Nacional de Córdoba. Texto extractado del trabajo “Sobre los medios y la constitución de subjetividades”.
POLITICA | EN TRAMITE

El proyecto de Radio y Televisión Santafesina pasa a extraordinarias

A la medianoche terminó el período ordinario de sesiones en la Legislatura. Un fin de temporada en tono nostálgico porque la mitad de los diputados y un tercio de los senadores no renovaron sus bancas después de cuatro años de mandato.

Alegan que necesitan más tiempo para analizarlo.
Alegan que necesitan más tiempo para analizarlo.
El trajín de la despedida achicó bastante la agenda, así que el Senado zafó de tratar uno de las leyes que más le interesaban a la Casa Cris: la creación de Radio y Televisión Santafesina SA., que ya tenía media sanción de Diputados. A cambio, la Cámara votó una minuta de comunicación que le pide al gobernador electo Antonio Bonfatti que incluya el proyecto en la convocatoria a sesiones extraordinarias, después del 11 de diciembre.
El proyecto de RTS está en trámite en la comisión de Cultura del Senado, que preside el senador Danilo Capitani, que junto a sus pares del PJ recibió hace dos semanas a dirigentes de los dos gremios de prensa de Santa Fe y de la intersindical de Radio y TV. "Nos han pedido que modifiquemos algunos artículos y lo han planteado con fundamentos, así que ante el temor y rumor que ante la falta de una ley el Poder Ejecutivo crearía RTS SA por decreto, le pedimos al gobernador electo que no tome el atajo del decreto y mande el proyecto a sesiones extraordinarias", dijo Capitani a Rosario/12.
"Necesitamos más tiempo para analizarlo, llevar adelante las reuniones que han quedado pendientes con distintos sectores que solicitaron audiencias", agregó el legislador.
Transmite desde abra pampa, jujuy

Ya funciona la primera FM originaria

Publicado el 1 de Diciembre de 2011

Se llama Pachakuti y es operada por indígenas ocloyas y omaguacas. Está enmarcada en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
La FM Pachakuti ya está al aire y transmite en la frecuencia 89.9 Mhz desde Abra Pampa, en plena Puna jujeña. Se trata de la primera emisora indígena del país enmarcada en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. La celebración que se hizo ayer reunió a integrantes de los pueblos ocloya, omaguacas, koyas, guaraníes y chaguancos, con una sikureada y gran almuerzo comunitario, después de que también recibieran permisos para operar radios FM, las autoridades de comunidades de El Divisadero e Iruya, en Salta; Volcán, en Jujuy, y El Huecú, en Neuquén.
Hablaron el presidente de la Comunidad de Queta y del Consejo Departamental de Comunidades, José Sajama; la delegada de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) Jujuy, Salma Haidar; y el comunicador mapuche y representante en el Consejo Federal, Matías Melillan, entre otras autoridades.
Pablo Sulca es trabajador de prensa de la FM Abra Pampa y estudiante del Seminario para la Formación Radiofónica, dictado por el Instituto de Enseñanza Radiofónica (ISER) en ese remoto paraje jujeño. Dijo a Tiempo Argentino: “Es la primera vez que el ISER se acerca a Abra Pampa y es una alegría, porque es muy difícil acceder a estos cursos, ya que todo se centra en San Salvador de Jujuy, donde podés estudiar la Licenciatura en Comunicación Social.” El periodista, de 32 años, que vive con su mujer y dos niños, contó que la Pachakuti es la novena radio de Abra Pampa, pero que las programaciones de las otras radios “están ‘estiradas’ a las radios de la capital provincial, con la emisión de mucha música y magazines. Hay poco trabajo de producción local, y esta nueva radio es un canal muy importante para los pueblos originarios de la zona.”

argentina

Los periódicos de hoy : Kiosko.net

españa

Los periódicos de hoy : Kiosko.net

usa

Los periódicos de hoy : Kiosko.net

En el Día de la Lucha contra el Sida, el Obelisco volverá a vestirse de rojo

Agrandar letraAchicar letraTamaño
Votá 0 votos

El monumento icónico de Buenos Aires quedará envuelto por una bandera de ese color –que representa a la enfermedad- en el marco de un espectáculo aéreo, organizado por una ONG que ayuda a niños con HIV. La Casa Rosada tampoco será ajena a las actividades por este día y lucirá por tercera vez un lazo rojo gigante
En el Día de la Lucha contra el Sida, el Obelisco volverá a vestirse de rojo
Múltiples son los homenajes organizados para hoy en distintos puntos del país con motivo de conmemorar un nuevo Día Internacional de Lucha contra el Sida.
Enla Capital Federal, por iniciativa de la asociación civil Fundamind, que ayuda a los niños con HIV, estemediodía,a las12.30,se realizará un espectáculo aéreo y el despliegue de una bandera roja de cien metros que envolverá al obelisco porteño, mientras personalidades repartirán preservativos y folletos en la Plaza de la República.
En tanto, un lazo de color rojo -diseñado por Verónica dela Canal-será instalado enla Casa Rosada, mientras que el Monumento a los Españoles será iluminado con ese mismo color, que representa al SIDA.
En la ciudad entrerriana de Paraná, el ministerio de Salud instalará una carpa para la promoción y prevención del VIH, donde se informará del virus pero además se podrán realizar el test del sida. También habrá espectáculos artísticos en la plaza 1 de Mayo.
La epidemia en números
La situación del sida enla Argentina"está estabilizada" a raíz de la disminución de la mortalidad, y la reducción de la transmisión vertical y el número de casos de la enfermedad, reportó el ministerio de Salud dela Nación, aunque advirtió que el 50 por ciento de las personas con la afección no conoce su diagnóstico.
El informe sobre el VIH-sida 2010 difundido ayer por la Direcciónde Sida y Enfermedades de Transmisión Sexual de la cartera sanitaria sostuvo que 4 de cada 1.000 personas mayores de 15 años está infectada, y manifestó que en los últimos 3 años 1 de cada 5 personas diagnosticadas tenía 45 o más.
En el país hay unas 130 mil personas con el virus del VIH y la mitad desconoce su condición, reportó el informe, al tiempo que sostuvo que la mayoría de las que sí lo sabe "se encuentra en seguimiento en los servicios de salud".
De las 43 mil personas que reciben tratamiento antirretroviral gratuito, el 69 por ciento es provisto por el Estado.
La proporción de infectados entre varones que tienen sexo con otros varones, más allá de su identidad de género u orientación sexual, es del 12 por ciento.
Otro de los grupos con prevalencia alta de sida es el de las trabajadoras sexuales, con un 5 por ciento de afectadas, mientras que en las personas travestis y transexuales la epidemia afecta a 3 de cada 10.