miércoles, 2 de octubre de 2013

Auto-referencia y construcción del acontecer social. Estrategias para desvelar los discursos hegemónicos de los medios

Auto-referencia y construcción del acontecer social. Estrategias para desvelar los discursos hegemónicos de los medios

Marta Rizo García (Universidad Autónoma de la Ciudad de México) reseña el libro "Confiar en la prensa o no. Un método para el estudio de la construcción mediática de la realidad" de José Luis Piñuel Raigada, Juan Antonio Gaitán Moya y Carlos Lozano Ascencio (Comunicación Social Ediciones y Publicaciones, Salamanca, 2013).
 
Seguramente, muchos de nosotros hemos dicho, o al menos escuchado, que “lo que no aparece en televisión, no existe”. Una afirmación tan coloquial como ésta se convierte en el fondo cotidiano de un objeto de estudio académico: el periodismo como práctica social encargada de construir la realidad. Confiar en la prensa o no. Un método para el estudio de la construcción mediática de la realidad parte, precisamente, de la necesidad de desentrañar, o desvelar, como dicen los autores, los procesos por medio de los cuales la actividad periodística es capaz de construir discursos hegemónicos en torno al acontecer público, esto es, acerca de lo que sucede en nuestros entornos. La obra parte de la propuesta planteada por Piñuel y Lozano unos años antes en Ensayo general sobre la comunicación (2006), que de alguna manera sustenta teórica y conceptualmente el estudio empírico que se presenta en este trabajo más reciente.

La frase que abre el párrafo anterior, que caracterizábamos como cotidiana y coloquial, tiene su contraparte académica en una formulación como la siguiente: “Resulta hoy en día comúnmente aceptado que aquello que publican los Medios de Comunicación de Masa (MCM) sobre los aconteceres de actualidad se torna en una realidad que los ciudadanos acaban percibiendo como la más relevante socialmente, y que lo no referido por los MCM carece de percepción colectiva” (p. 92). Sin que ello signifique que la audiencia esté completamente desprovista de mecanismos para posicionarse de manera crítica ante lo que lee, escucha y ve en los medios, sí es cierto que la fuerza con la que se posiciona hegemónicamente el discurso construido por los medios acaba por desvanecer –e incluso anular- cualquier posibilidad de poner en duda que lo que vemos, leemos y oímos es, efectivamente, lo que sucede, la “verdad” de la “realidad”.

Partiendo de lo anterior, los autores de Confiar en la prensa o no plantean como interrogante básica de su ejercicio de reflexión teórica y de su trabajo empírico –al que regresaremos posteriormente- la siguiente cuestión: “¿el acontecer de actualidad del que hablan los Medios es el socialmente relevante o se está produciendo una construcción mediática de la realidad porque los Medios convierten en acontecer aquello de lo que hablan?” (p. 12).De ahí que el objeto de estudio (tanto de la reflexión de corte teórico como de la investigación empírica) sea la auto-referencia de los medios, es decir, lo que los medios, y fundamentalmente la prensa, dicen acerca de su propia actividad periodística.

Confiar en la prensa o no está compuesto por dos partes, cada una conformada por tres capítulos, y unas conclusiones finales de corte general que recuperan lo más sustantivo de lo expuesto en los capítulos y apartados precedentes. La obra propone, como se verá a continuación, una nueva manera de abordar la construcción mediática de la realidad, un tema que ha dado lugar a múltiples debates al interior del campo de la comunicación; debates que, sin embargo, a menudo se han reducido a interpretaciones y especulaciones opinativas y, en menor medida, a propuestas teórico-metodológicas aplicadas a objetos de estudio específicos, como es el caso de lo que nos ofrece esta obra que reseñamos.

La primera parte, titulada “Periodismo y dominio histórico de existencia”plantea las coordenadas teóricas y conceptuales del análisis fenomenológico del acontecer y el dominio de existencia. Se plantea la epistemología y práctica del periodismo como una construcción social del acontecer y, con base en lo anterior, se propone una teoría de la mediación social del periodismo. ¿Por qué es importante considerar nuestras condiciones de existencia? Porque, dicen los autores, nuestra existencia, tanto biológica como social, discurre conforme conocemos el acontecer y actuamos frente a él, en el que estamos implicados. Y sólo nos puede implicar aquel acontecer que somos capaces de reconocer porque nos afecta, a nosotros y a nuestro entorno más próximo.

En otras palabras, el periodismo, como práctica social, informa sobre el acontecer relevante del día a día, de nuestra cotidianeidad, y esta práctica contribuye de forma decisiva a construir nuestros dominios de existencia, nuestro ser aquí y ahora, nuestro momento histórico. Así mismo, y dada esta relevante función, los discursos mediáticos se tienen que disputar su hegemonía de ser los creadores de esquemas de actuación para prever y gestionar los cambios que reconocemos en nuestros entornos. La disputa por la hegemonía se explica de forma clara: los discursos hegemónicos imponen confianza, los que no lo son, imponen incertidumbre.
Los autores definen los acontecimientos como aquellas variaciones del entorno que no han sido previstas, y desde ese lugar, afirman que los discursos de los medios hablan de la actualidad, de ese universo del acontecer.

El discurso generado por los medios, concretamente por la prensa, no es casual ni espontáneo, es decir, no está exento de estructura. Así, los responsables de elaborar los discursos mediáticos deben explorar de manera anticipada la realidad, recoger la información, elaborar las unidades de redacción (por género, por secciones) y deliberar para seleccionar y distribuir peso y espacio a las unidades previamente fabricadas.

Del lado de los lectores –o de las audiencias, si abrimos el debate a todos los medios y no únicamente a la prensa-, requerimos de un esfuerzo extra por articular y comprender lo que leemos. La prensa fragmenta su discurso en unidades independientes, de ahí que sea posible una lectura selectiva, en función de lo que más nos interese, que suele corresponderse con lo que está más cercano a nuestra existencia. Este escenario, a decir de los autores,no se da de manera tan clara en la actualidad, caracterizada por un escenario mediático cada vez más complejo y multidimensional. Hoy ya no existen fronteras claras entre los discursos de la prensa y los de los medios audiovisuales. No sólo aumenta el flujo de información, sino, y sobre todo, los canales y formatos en los que ésta se torna disponible. Esta multidimensionalidad del escenario crossmedia hace aún más apremiante el debate y discusión en torno a cómo los medios construyen “realidades”.

Abordar el discurso periodístico y su construcción del acontecer público implica considerar, antes que cualquier otra cosa, la responsabilidad social de la actividad periodística. En palabras de los autores, “los discursos periodísticos se disputan la hegemonía de su credibilidad para conformar los hábitos de la acción social en cuanto a la representación de los entornos, y que atañen tanto a los establecimientos de agenda (…) como a la representación escénica de entornos sociales y de prescripciones de comportamientos” (p. 75).Es por ello que el periodismo tiene una gran responsabilidad social. Y por ello, los autores se plantean analizar “el discurso que sobre la verdad de la comunicación elaboran los medios aspirando a hacerlo hegemónico y que las audiencias terminan aceptando sin someter a crítica su credibilidad pretendida” (p. 75).

Una vez establecido el piso teórico y conceptual, Piñuel, Gaitán y Lozano se proponen, en la segunda parte del libro, exponer con detalle los resultados del trabajo empírico que permite poner a prueba todo este andamiaje teórico. Esta segunda parte, titulada “Periodismo, auto-referencia y dominio histórico de existencia” aborda la auto-referencia mediática y sus controversias. Los autores parten de que “los medios de comunicación intervienen, sobre todo, en la imposición de discursos hegemónicos que construyen y actualizan continuamente las imágenes de la fragilidad social, y también hacen uso, aunque en menor medida, de discursos canónicos que contribuyen a establecer normas para afrontar los riesgos sociales más previsibles” (p. 90). Y fortalecen una idea expuesta previamente desde el inicio de la obra: “Las audiencias (receptoras de incertidumbres recurrentes) no tienen más criterios de apreciación, orientación y comparación que las informaciones de los diferentes medios de comunicación, y si todos dicen lo mismo, las audiencias están destinadas a admitir ‘esa verdad’” (p. 93).

Si bien no es nueva la idea de que, cada vez más, la agenda pública se diluye y es sustituida por la agenda mediática, en Confiar en la prensa o no se nos ofrece con detalle una descripción de este proceso de mediación. Un proceso en el que se impone, afirman los autores, una lógica de simulación que no tiene que ver con la lógica de los hechos, pues sobre éstos se imponen los modelos, hasta el punto de actuar como si la realidad ya no fuese necesaria.

De forma particular, interesa poner énfasis en el discurso de los medios sobre su propia actividad, sobre la comunicación misma: “el discurso auto-referente que los MCM convierten en hegemónico transforma así las condiciones de verdad y de realidad del acontecer frente al cual los agentes sociales se encuentran involucrados” (p. 95).

En esta segunda parte se presentan los objetivos, supuestos de partida, metodología y resultados del proyecto de investigación titulado “El discurso hegemónico a propósito de la ‘verdad’ y la ‘comunicación’: lo que dicen los Medios de Comunicación sobre la Comunicación social”. El objetivo del proyecto fue analizar en la prensa el discurso mediático cuya referencia fuese algún otro discurso que, convertido en tema de agenda, se refiriese a la propia actividad de los medios. La propuesta metodológica se basó en análisis de contenido del discurso auto-referente de la prensa, con el objetivo de desvelar las constricciones lógicas del discurso canónico de esta referencia, y el método Delphi con periodistas y fuentes de medios, para desvelar los ejes sobre los cuales se hace hegemónico su discurso sobre los MCM a propósito de la verdad y la comunicación.

En palabras de Piñuel, Gaitán y Lozano, el objeto de estudio de la investigación fue “el discurso hegemónico a propósito de ‘la verdad’ y ‘la comunicación’ que aparece en los propios Medios de Comunicación de Masas cuando éstos convierten en referencia mediática, o tema destacado de agenda, su propia actividad representada como acontecer de referencia social” (p. 100).Y las hipótesis o supuestos de partida fueron las siguientes: a) El acontecer que atañe a la comunicación social es tema de la agenda de los MCM; b) La práctica social de los MCM elabora un discurso público que se torna hegemónico; c) El discurso que los MCM convierten en hegemónico transforma de las condiciones de verdad y de realidad del acontecer frente al que los agentes sociales se encuentran vinculados.

Si algo hay que destacar de Confiar en la prensa o no es que se exponen los pormenores de la estrategia metodológica utilizada en la investigación empírica ya referida. Muchas veces leemos resultados de investigaciones, pero desconocemos, por falta de explicitación, el cómo de los trabajos. Aquí estamos ante el caso contrario. Los autores ofrecen con todo detalle no sólo las características del corpus analizado, sino, y más importante, las estrategias seguidas para el análisis. En cuanto al corpus, cabe mencionar que se analizaron los discursos de cualquier género en prensa entre diciembre de 2007 y diciembre de 2009, referidos a cualquier aspecto relacionado con la propia actividad de los medios. A este corpus se aplicó un análisis de contenido para poner de manifiesto los rasgos de la referencia de la comunicación social como tema de agenda, por medio de un diseño transversal, a lo largo de varios meses sucesivos, en prensa tanto nacional (ABC, El País, El Mundo y La Razón) como regional (El Correo, La Voz de Galicia y La Vanguardia). La muestra total fue de 4176 artículos.

Posteriormente se aplicó la técnica Delphi para obtener el discurso paradigmático de los directores de gabinetes de información o comunicación y de diferentes tipos de organizaciones (empresas, instituciones y agencias de noticias y periódicos). Y en un tercer momento, se contrastó el discurso canónico de los MCM sobre la comunicación social con el discurso obtenido a partir del método Delphi.

Todo lo anterior sirvió, finalmente, para desvelar los ejes sobre los cuales se hace hegemónico el discurso de los MCM sobre la verdad y la comunicación. Y se llegó a lo siguiente: 1) El interés de los acontecimientos en curso de que informan los MCM sobre la actividad que los propios MCM desarrollan está representado como un hecho que debe tenerse en cuenta, es decir, se concede a sus temas y referencias la condición de ser un acontecimiento; 2) Los objetos, los acontecimientos y los valores de información transformados en referencias sociales adquieren una existencia autónoma, independiente de la naturaleza de los hechos de los que se habla. Dicho en otros términos, lo que importa es lo que se dice sobre lo que sucedió, y no los hechos por sí mismos; 3) El discurso referenciado está, generalmente, desprovisto de episteme, y abundan también los discursos que critican algunas prácticas periodísticas; 4) Por último, los participantes en los intercambios de la técnica Delphi confirman que las relaciones entre las organizaciones y los medios se centran, en mayor medida, en los compromisos personales mantenidos entre los profesionales.

La reflexión final de Piñuel, Gaitán y Lozano es la siguiente: “Las normas de juego para la acción social y las normas del discurso para la expresión (…) señalan una estructura a los acontecimientos en curso, de tal forma que los acontecimientos mismos se vuelven percibidos, están representados y terminan regulados de acuerdo con el dominio de existencia histórica en curso”. (p. 143). De lo anterior se desprende que la prensa –y podríamos generalizar esta idea a otros medios de comunicación- termina por ser un actor que fundamentalmente reproduce el sistema de comunicación del que forma parte. De ahí la importancia de la auto-referencia como tema de la agenda mediática. El resultado general de la investigación, a decir de los autores, ofrece un panorama de gran redundancia que puede resumirse en los siguientes tres elementos: la confusión de la fuente y el medio; la confusión de la referencia que se difunde con el acontecer de referencia que se crea y la hipertrofia de la referencia en los grupos mediáticos.

A modo de conclusión, elexamen empírico del discurso hegemónico que los medios edifican cuando reflexionan sobre la verdad de la comunicación, sobre su propia práctica social, se convierte en el criterio básico por el cual los mismos medios construyen su propia epistemología de la virtud.

Decíamos anteriormente que una de las virtudes de Confiar en la prensa o no es que se presenta con mucho detalle la estrategia metodológica seguida en la investigación empírica. Además de lo ya señalado, otra prueba de ello es que en los anexos de la obra se presentan tanto el libro de códigos y la ficha de análisis de contenido como los cuestionarios de las diferentes rondas del Delphi aplicadas con varios actores. Este material es, por sí mismo, un insumo muy sugerente y útil para todos aquellos investigadores de la comunicación interesados en los procesos de construcción de la actualidad noticiosa por parte de los medios de comunicación.

Podemos concluir afirmando que lo expresado a lo largo de la obra da cuenta de que los medios hablan más de lo que se dice que de lo que se hace o de lo que sucede; y lo anterior constituye una deontología cotidiana que rige la praxis de los profesionales de los medios. En cuanto a la auto-referencia, objeto del estudio empírico reportado en el libro, ésta se concibe como estatuto normativo y como base de la episteme particular que rige la construcción de la “verdad” en los discursos periodísticos.

Quizás sería aventurado decir que, por principio, debemos o no debemos –de forma tajante- confiar en la prensa, o en cualquier otro medio. Eso sí, conocer las maneras como la prensa construye discursos sobre el acontecer público, sobre su propia actividad y sobre los entornos, nos debe permitir, como mínimo, poner en duda la “verdad” de lo que vemos, leemos y oímos en los medios cotidianamente.

Por lo dicho anteriormente, queda claro que Confiar en la prensa o no es una obra que no sólo puede convertirse en paradigmática en el campo de estudios conocido como sociología de la producción de las noticias, sino que además, y ello es más importante, sitúa la discusión en torno a la construcción mediática de la realidad mucho más allá de los discursos de sentido común que mucho se han repetido en el campo de la comunicación. La teorización previa, plasmada en el modelo de la Mediación Dialéctica de la Comunicación Social, sirve como plataforma para elevar la discusión y para sostener, ahora sí con datos empíricos, que la labor de los medios en lo que a construcción del acontecer se refiere, es mucho más compleja de lo que podemos imaginar.

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Telefe se quedó con septiembre

Telefe se quedó con septiembre

El canal que programa Tomás Yankelevich volvió a dominar en las mediciones, por décimas.


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Por:
Tiempo Argentino
Todo sigue igual, todo sigue igual de bien, dice la canción de Viejas Locas. Eso es lo que cantan en los pasillos de Telefe, ya que el canal de las pelotitas logró nuevamente imponerse durante el mes de septiembre en el rating gracias a un promedio de 8.7 con el que superó en una décima al acumulado de El Trece, según detalló un informe realizado por la consultora Ibope.
De esta manera, el nuevo triunfo de Telefe le permite sostenerse como la televisora líder entre los canales de aire durante 2013. Según las estadísticas, a lo largo del año ganó ocho meses y empató una vez, en mayo, con El Trece, por lo que logra encabezar el podio, aunque sin ostentar todavía una diferencia decisiva. De aquí a fin de año, no es posible asegurar quién ganará la temporada 2013.
El canal programado por Tomás Yankelevich se aprovechó del buen arranque de sus lanzamientos Tu cara me suena (que pormedió 16.9 puntos) y la miniserie Pulseras rojas, que los miércoles por la tarde irrumpió dentro del ciclo presentado por Virginia Lago, Historias del corazón (con 11.1 puntos).
Otros aportes decisivos de su grilla para alcanzar otro triunfo, fue gracias al match futbolístico Paraguay-Argentina con el que la Selección clasificó al Mundial 2014 (con 21.5 puntos) y los programas Susana Giménez (15.2) y Peligro sin codificar (11.6).
Los 8.6 puntos que marcó El Trece –que a su vez creció dos décimas en relación al mes de agosto– se sustentó en el buen desempeño de la comedia nocturna Solamente vos (16.4) y en sus tanques editoriales: el dominguero Periodismo para todos (15.6) y las emisiones diarias de Telenoche (11.4).
En la disputa por el tercer puesto, América volvió a mantenerse en el tercer lugar, con una media de 5.2 (una décima más que el mes último), que logró menguar el crecimiento de tres décimas de Canal 9 (4.6), teniendo como respectivos ciclos emblema a Intrusos (7.4) y Bendita (7.3). La TV Pública, siempre según Ibope, quedó con 3 puntos.  «


Cuidado con usar sólo las pruebas de laboratorio para elegir un equipo: no son la única verdad

Tecnología
Sirven para medir el rendimiento de una computadora o un smartphone, pero sólo dan parte de la información; y se pueden falsear, como se supo esta semana
Por   | LA NACION
Suelo tomar con cautela los benchmarks , esas pruebas de laboratorio que se usan para intentar determinar qué equipo es "mejor", al menos en lo técnico. Permiten tener algo comparable (un número, una puntuación) para intentar determinar si cierto dispositivo es más rápido o poderoso que otro. Es una aplicación que le encomienda tareas al equipo -al procesador, a la parte gráfica, a la memoria, al navegador- calcula el tiempo que le toma resolverlas y obtiene una puntuación, que puede compararse con la de otros dispositivos y determinar, así, la superioridad de uno sobre el otro. Si fueran autos, por ejemplo, la medida sería el rendimiento por litro de combustible o la velocidad máxima.
En informática es más complejo, y por lo tanto existe un gran número de herramientas para medir el rendimiento de sus componentes. De hecho, no existe un único estándar. "En general las pruebas están diseñadas para exigir el hardware. Llevarlo a los límites te ayuda a medir su máximo rendimiento. Puede no parecer importante cuando el dispositivo está sin hacer nada en tu bolsillo, pero para algunas aplicaciones es clave", me explicó Marek Wiacek, el polaco detrás de Quadrant , uno de los muchos programas para hacer testeos en móviles. "Quizá no necesites el hardware más moderno para tomar foto o escribir un e-mail, pero vas a notar la diferencia cuando juegues a un videojuego moderno o visites una página Web compleja", afirmó.
También hablé con la gente de GFXBench , hecho en Hungría; vía mail, me respondieron que el suyo "es un examen para exigir el hardware y ver de qué es capaz su procesador gráfico, y darle una idea al usuario de cómo se verán las aplicaciones con gráficos de alta resolución en su dispositivo; un buen puntaje sugiere que podrá correr aplicaciones futuras con gráficos complejos sin inconvenientes".
 
La comparativa de rendimiento del Samsung Galaxy Note 3 con el LG G2 y el Galaxy S4, según el software de pruebas Geekbench. Foto: Arstechnica
 

El problema es que las pruebas de laboratorio (las pruebas sintéticas, como también se las llama) sirven para comparar equipos de hardware disímil usando un patrón común, pero lo que es fácilmente distinguible en una tabla con números puede no serlo en el uso diario, salvo que los equipos comparados estén uno al lado del otro y se les pida la misma tarea.
¿Son útiles, entonces? Sí, pero no deberían ser el único elemento para decidir una compra. Si el teléfono A es medio segundo más rápido que el B esa diferencia se apreciará a veces. pero fuera de esas condiciones únicas de laboratorio pasará, en general, inadvertida. Si fuera un auto, está bueno saber que su velocidad máxima es de 200 y el de otro es de 210 km/h, pero es un dato que queda bien en el tablero antes que algo que haga que un auto sea realmente mejor que el otro. Salvo que sea un auto de carrera, claro, es un dato importante pero no fundamental.
Ciertas tareas, como enviar un SMS o escuchar música, son resueltas por la mayoría de los equipos sin inmutarse; quien busque un celular para ese tipo de cosas no encontrará demasiado valor en las pruebas de laboratorio, más orientados a situaciones de exigencia (videojuegos, ver películas de alta definición, etcétera). En los sistemas operativos modernos, además, hay múltiples elementos que influyen sobre la experiencia resultante de un dispositivo (si una aplicación depende de contenido que se descarga en forma dinámica, por ejemplo; si hay otras cosas corriendo detrás).
Así que en general no recomendamos tomarlos como una verdad única, aunque ciertamente sirven como un parámetro. Son útiles, sobre todo para los entusiastas de la tecnología, porque ponen en un negro sobre blanco teórico la superioridad de un equipo sobre el otro. El problema es que en la vida real esa superioridad que parece enorme en los números puede tener un efecto mínimo en el uso cotidiano, como muestra este video que compara la velocidad de todos los iPhone; los de la 5ta generación tienen diferencias entre sí, pero no parecen ser fundamentales.

El otro problema es que las pruebas se pueden falsear. Eso es lo que sucedió, aparentemente -y por segunda vez- con Samsung y sus Galaxy: según publicó ArsTechnica ayer , en su reseña del Galaxy Note 3 corrieron las pruebas de laboratorio de rigor y se encontraron con que los números le daban altos; mucho más altos incluso que otro equipo con el mismo hardware, el LG G2 (un Qualcomm Snapdragon 800 a 2,3 GHz en ambos casos); casi un 20 por ciento. Decidieron investigar un poco, con el precedente de algo que había marcado otro sitio especializado (AnandTech) que había encontrado algo similar con el Galaxy S4.
En ambos casos el resultado es idéntico: el Android que está en esos equipos reconoce a las pruebas de laboratorio más populares (identifica la aplicación de testeo que las inicia) y modifica el rendimiento del equipo para que mida mejor. Se esmera un poquito para la prueba, digamos, a sabiendas de que un mayor puntaje lo hace más atractivo para quienes le dan importancia a esos parámetros.
En el caso de AnandTech Samsung respondió a la publicación con un texto que indica que el procesador gráfico del S4 corre en circunstancias normales a 480 MHz, pero que para algunas aplicaciones como S Browser, la Galería, la Cámara, el Reproductor de Video (todas aplicaciones propia sde Samsung o de Android) y algunas aplicaciones de benchmarking (lo aclara específicamente) le permite subir a 533 MHz. Aumentar la velocidad de reloj del procesador, no está de más aclararlo, equivale a una mayor rapidez para resolver las tareas encomendadas.
La noticia llega, además, pocos días después de que Samsung anunciara la creación de MobileBench, consorcio para crear herramientas para hacer pruebas de laboratorio; lo integra junto con Broadcom, Huawei, Oppo y Spreadtrum, pero como notan en Engadget no participan Qualcomm y Nvidia, entre otros.
Aunque al que encontraron con las manchas de tinta en las manos es a Samsung, nada evita que otro fabricante haga lo mismo (ni que lo esté haciendo ya). Así que cuando miren los números de una prueba de laboratorio, tengan en cuenta que aunque es en general un dato útil, no es la verdad revelada; y un equipo puede no ser el más rápido del mercado, pero igual ser lo suficientemente veloz como para cumplir todo lo que se le pide. Y lo que en el laboratorio es significativo en una lista puede no serlo en el día a día..

La otra empresa que Tinelli le vende a Cristóbal López

El conductor también venderá Movifun, encargada de gestionar los mensajes de texto para votar en los concursos de la tele.
ÚLTIMOS DETALLES. En la venta de Ideas del Sur, Tinelli incluye el contrato de la empresa Movifun que factura por los concursos telefónicos.
ÚLTIMOS DETALLES. En la venta de Ideas del Sur, Tinelli incluye el contrato de la empresa Movifun que factura por los concursos telefónicos. [ Ver fotogalería ]


Los contratos se están discutiendo a la vez. Los contadores de Ideas del Sur y los asesores de Marcelo Tinelli trabajan en simultáneo en dos arreglos clave que hasta ahora parecían incompatibles: por un lado, el regreso del conductor a la pantalla de El Trece; por el otro, la venta del total de las acciones de su productora al grupo Indalo, propiedad de Cristobal López, zar del juego y el hasta ahora empresario mimado del universo K.
Al menos hasta hoy: que Tinelli consiga cerrar los dos acuerdos a la vez implica para López una relación con el Grupo Clarín, el enemigo preferido del oficialismo.
“Esto es guita, no política”, repiten desde Indalo. Y no mienten: detrás del eventual reacomodamiento empresario ante el panorama electoral que dejaron las PASO, hay un negocio millonario. Están discutiendo la letra chica para quedarse con la totalidad de la productora: el 30 por ciento se le compra a Clarín y el resto a Tinelli, que pone en juego también el edificio de la calle Olleros, cámaras, equipos y una serie de contratos asociados.

Manda baila Cristóbal al 13013

El más interesante quizás sea el de Movifun, la empresa que se encarga de gestionar los mensajes de texto a través de los cuáles se realizan las votaciones de concursos como “Soñando por cantar” y “Bailando por un sueño”. No es un negocio menor: más de 1.200.000 personas votaron en la final que consagró a Noelia Pompa y Hernán Piquín a fines del 2012. No era siquiera una cifra récord: en sus mejores épocas de rating el programa promediaba 200 mil mensajes por gala.
Movifun es a la vez Moviclips y comparte dirección con Ideas del Sur porque en rigor comparte dueños. Con la productora, Tinelli vende su participación en esta empresa, que es del 60 %. Se trata de una fuente de ingresos importantes y había sido uno de los puntos de desacuerdo en la negociación con Telefe: allí el acuerdo era consensuar el prestador entre Ideas del Sur y el canal, que se encargaría de facturar a través del canal en un reparto en partes iguales.
No es el mismo pacto al que apuntan si firman con El Trece. Es que el dinero que ingresa por mensajes tiene una importante quita de impuestos y pago a las empresas telefónicas. Hay que acotar la pérdida pero también tener en cuenta que, además, la plataforma sirve para todo tipo de concursos y representa una nueva rama de negocios para Cristóbal, un empresario prolífico que ya tiene en su haber negocios tan diversos como el juego, el petróleo y la producción de aceites y aceitunas.
Ésta es una versión adaptada de una nota publicada en Revista Noticias edición 1918. Para adquirir la versión completa hacé click aquí, o encontrala en los principales quioscos del país. 

El futuro de la comunicación y los medios

Mirando hacia el futuro, Pascual Calicchio aporta información acerca de cómo se regulará Internet y qué pasará con leyes de autor que existen en Argentina.

Final del formulario

http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/go-gris.gif Por Pascual Calicchio *

Mientras todas las miradas estuvieron puestas en la audiencia pública convocada por la Corte Suprema para analizar la constitucionalidad de diversos artículos de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, confluyeron en Buenos Aires algunos eventos que no tuvieron mucha prensa, pero donde se debatieron temas que van a ser tan importantes como esta ley para el futuro de los medios y el periodismo en los próximos años: cómo se regulará Internet y qué pasará con las obsoletas leyes de autor que existen en nuestro país.

Por un lado, se realizó la Cumbre Global de Creative Commons 2013 que tuvo como presencia central a uno de los fundadores del movimiento: Lawrence Lessig. Paralelamente se realizó el taller Por una mejor regulación de Internet en Argentina, organizado por el Centro de Estudios en Libertad de Expresión y Acceso a la Información (CELE). En ambos casos hubo expositores de Latinoamérica y Europa, representantes de la sociedad civil, políticos, académicos, activistas, periodistas. Con otras características, pero con muchos puntos de contacto también se realizó el capítulo porteño del Hack Hackers, que reúne a periodistas y programadores y llegó a Argentina Frank La Rue, relator especial de las Naciones Unidas (ONU) para la Libertad de Opinión y Expresión, quien vino a presentar su último informe “Incidencia de la vigilancia estatal de las comunicaciones en el derecho a la privacidad y el derecho a la libertad de expresión”.

¿Por qué me parece importante resaltarlo? Porque estas actividades reunieron a una cantidad importante de entusiastas que debatieron apasionadamente los temas en cuestión, pero siguen siendo una minoría. En cada uno de estos eventos me fui cruzando con las mismas personas. Me recuerda los primeros debates de la Coalición por una Radiodifusión Democrática, allá por el 2004. ¿Cómo masificarlos para que dejen de ser cosas para entendidos?

En América latina el 97,5 por ciento (es decir casi todos y todas) de los usuarios de Internet usan alguna red social e invierten un promedio de 10,3 horas por mes en ello, casi el doble que en EE.UU. Como dijo alguien en Twitter, muchos de ellos entregarían toda su privacidad a cambio de vidas en el Candy Crush, o por una app gratuita para su smartphone. Hay personas que son capaces de poner alarmas y no avisar a su vecino que se van de vacaciones para que no se sepa que la casa queda sola, pero después lo publican en Facebook.

Según datos que vertieron distintos expositores en el último Social Media Day de Buenos Aires, la televisión sigue siendo el medio con más llegada, pero el 77 por ciento de los usuarios usa otros dispositivos junto a la TV y el 31 por ciento de los usuarios comenta TV en tiempo real a través de las redes. El 35 por ciento de los argentinos dijo estar de acuerdo con que el primer lugar donde busca información es Internet y alrededor del 20 por ciento conoció a los candidatos que votó en las últimas elecciones allí.

El usuario masivo de Internet prefiere la comodidad a la seguridad hasta que siente miedo y no sabe cómo manejarlo, entonces aparecen los mitos, los terrores y las confusiones. Lo pude comprobar en las reuniones promovidas en el Congreso por la diputada Paula Bertol (PRO), donde las madres de las víctimas de lo que se conoce como “grooming” (las acciones de un mayor en Internet para entrar en contacto con menores y abusarlos sexualmente) se expresaron enfática y justificadamente pero adjudicándole a la tecnología responsabilidades que no le corresponden.

Eleonora Rabinovich (directora del Area de Libertad de Expresión de la ADC) tiró un disparador en las Jornadas Académicas preparatorias de la Cumbre de CC que no fue compartido por todos, pero que favoreció el debate: la Argentina tiene la suerte de haber llegado tarde a los debates sobre regulación de Internet porque puede aprender de las experiencias y errores de otros países. Un caso muy presente fue el de Marco Civil da Internet en Brasil.

¿Quién debe regular Internet si es que se debe hacerlo? ¿Cómo garantizar que cualquier tipo de intromisión en nuestra privacidad tenga la garantía del debido proceso? ¿Cómo evitar que se sancionen leyes que tras objetivos justos como la defensa nacional o combatir la pedofilia terminen atentando contra la libertad de expresión? ¿Cómo mantener la neutralidad de la red? ¿Cómo evitar que las leyes de autor limiten la creación de obras culturales? ¿Es necesario el monopolio para que funcione Internet? Son algunas de las preguntas que se debe hacer la sociedad en su conjunto y no sólo los especialistas. Si llegamos tarde, todavía estamos a tiempo de recuperar el terreno perdido.

* Licenciado en Comunicación Social. Docente de Políticas y Planificación de la Comunicación, Facultad de Ciencias Sociales, UBA.

Agenda pública, agenda política

Para Washington Uranga, la agenda pública es un espacio político que está vinculado con el ejercicio de la ciudadanía en democracia y los periodistas tienen que colaborar para garantizar también allí la vigencia del derecho a la comunicación.

Final del formulario

http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/go-gris.gif Por Washington Uranga

¿Cómo puede definirse la agenda pública? En pocas palabras: aquello de lo que se habla en lo cotidiano y que, por distintos caminos, es relevante para la vida de las personas en una sociedad. ¿Quién determina los temas de la agenda? No hay una sola respuesta para esa pregunta, pero se puede afirmar que el sistema de medios de comunicación tiene gran incidencia en su establecimiento. Suele decirse que los medios no ejercen tanta influencia en torno de qué pensar respecto de esto o aquello, pero sí en relación con cuáles son los temas acerca de los que se debe hablar. Esto es fijar agenda.

Por eso, vale señalar que el armado de las agendas públicas es también un escenario de lucha política, en tanto y en cuanto es el resultado de una negociación simbólica que concluye con la determinación de aquello que noticiosamente resulta relevante para la sociedad. En este proceso intervienen medios, periodistas y audiencias. Son negociaciones que constituyen formas de ejercicio del poder y que facilitan o condicionan la participación ciudadana, la libertad de pensar y decidir de las personas, en definitiva, el derecho a la comunicación.

Un ejemplo bien reciente ocurrió con las participaciones de los presidentes latinoamericanos en la asamblea general de Naciones Unidas. Cristina Fernández, pero también Evo Morales y Dilma Rousseff, para mencionar tan sólo algunos, en sus discursos ante el foro mundial fijaron posiciones, plantearon debates, instalaron temas que, en la gran mayoría de los casos, fueron ignorados por los medios de comunicación que reportan a los centros de poder. En Argentina y en el mundo. Es una buena muestra acerca de cómo la omisión también es una manera de incidir en la agenda pública y de hacer política. También la forma de referirse a los acontecimientos. Si el presidente Obama habla por teléfono con su par iraní es “un avance hacia el diálogo y el entendimiento”. Si el gobierno argentino da un paso para encontrar instancias de diálogo con Irán, en cambio, está “cediendo ante un Estado terrorista”.

En un libro reciente (Calidad informativa, La Crujía) la investigadora Lila Luchessi asegura que “el periodismo ya no representa un lugar de autoridad, sino de organización de un saber que se comparte. Compartir, como tarea, es una de las características centrales de este momento”. Construir la agenda pública es parte de esa tarea de compartir. Pero para que sea respetuosa del derecho a la comunicación, tal agenda tiene que ser completa en temas y en actores. Tiene que representar la pluralidad de cuestiones y enfoques y la diversidad de los actores presentes en el escenario. Es una forma de atenerse a la verdad informativa entendida como la realización del derecho de todo individuo y de todo colectivo social a una información veraz.

¿Qué es una información veraz alejada de toda presunta e inexistente objetividad? Aquella que, siendo completa y oportuna, permita a cada persona, a cada comunidad, a la sociedad, la construcción de un sentido particular acerca de los hechos, las situaciones y los temas, para poder acceder a puntos de vista propios que sean la base, luego, de decisiones personales.

Para ello, los periodistas tenemos que volver a las fuentes primarias, relegando a un segundo plano al muy consultado pero poco referido Dr. Google. Volver a las fuentes es ubicar en el primer plano a los actores sociales como protagonistas y constructores de la agenda pública, facilitar que se oigan sus voces, no sólo acerca de los temas considerados por los medios como importantes, sino haciéndolos participar de la construcción de tal agenda para insertar allí sus propios temas, aquellos que los actores de base consideran relevantes.

Volver a las fuentes es también prestar atención a los actores en el territorio haciendo un esfuerzo de inteligibilidad acerca de la verdad relativa de cada uno de ellos en su contexto. Hacerlo es aportar a la construcción social, al derecho a la comunicación y a la libertad de decisión de los sujetos y de los actores sociales.

Tener incidencia en la construcción de la agenda pública es hoy en día, también, una forma de participación ciudadana en la política, y los periodistas, en general los comunicadores sociales, tenemos que asumir el rol de garantes de este derecho poniendo nuestras capacidades científicas, políticas y técnicas, al servicio de esta tarea que es construcción de ciudadanía en democracia. Es una tarea fundamental para los que hacemos comunicación con sentido ético, profesional y con la pretensión de aportar al desarrollo de las sociedades en las que estamos viviendo.

Porque, sin duda, la agenda pública es un escenario político, de debate ciudadano y de ejercicio de derechos.

 

martes, 1 de octubre de 2013

Diez profesiones del futuro

Opinión
Los avances tecnológicos de las últimas décadas han producido una modificación de magnitud a nivel macro y microeconómico.
A nivel general, el entendimiento de la economía global y las recetas para evitar crisis han sufrido un cambio de 180 grados, y el mundo se encamina hacia un territorio desconocido de más gasto público, anarco-guerra de monedas y caída en el precio de las commodities.
A nivel particular, la penetración de Internet y sus múltiples ramificaciones producen un cambio de paradigma en cuanto a la vida laboral de la población: el teletrabajo dejó de ser una promesa para transformarse en una realidad de cientos de miles de personas, y nuevas especializaciones, como community manager, están a la orden del día.
Cada vez más empresarios contratarán a personas por proyecto

Los costes laborales están creciendo alrededor del mundo y cada vez más empresarios contratarán a personas por proyecto, sin tener que soportar un coste fijo en época de caída de la demanda.
Como dice el consultor y speaker futurista Thomas Frey, Director Ejecutivo del Instituto Da Vinci: "Los negocios tenderán a ser más fluidos y flexibles por naturaleza, disponiendo de talento y proyectos que convergerán durante cortos períodos de tiempo. Es la misma forma en que trabaja la industria del cine, donde un único proyecto cinematográfico atrae a cámaras, escritores, técnicos de sonido e iluminación, actores y maquilladores. Cuando acaba la película, el equipo se disuelve y volverán a reunirse en otros films".

Las profesiones del futuro

A continuación analizaremos cómo será el trabajo del futuro, analizando actividades emergentes de este nuevo mundo tecnológico en función de datos aportados por la consultora americana Sparks and Honey.
1) Especialista en Crowdfunding: el término crowdfunding hace referencia a la financiación en masa o por suscripción (del inglés crowdfunding) llevada a cabo por personas que realizan una red para conseguir dinero u otros recursos, utilizando Internet.
Un especialista en Crowdfunding sería un experto en sitios como Kickstarter o Indiegogo que te aconseje sobre cómo promover las campañas y conseguir fondos.
2) Terapeuta de desintoxicación digital: cada vez más, lo digital está presente en nuestra cotidianidad, hasta el punto de que muchas personas han incorporado lo tecnológico prácticamente en cada movimiento que realizan. Gracias a la aparición de los smartphones, los "tiempos muertos" han desaparecido de nuestra vida, pero estas ventajas también traen consigo un creciente estrés marcado por la dependencia y hasta la adicción a esta nueva existencia.
Un terapeuta experto en desintoxicación digital sería un consejero encargado de separar a las personas estresadas de los aparatos tecnológicos.
3) Mantenimiento de impresoras 3D: una impresora 3D es una nueva máquina capaz de realizar "impresiones" de diseños en 3D, creando piezas o maquetas volumétricas a partir de un diseño hecho por una computadora. El desarrollo de la impresión digital va a provocar la necesidad de expertos en reparaciones de este tipo de tecnología.
4) Consejero de productividad: el futuro del trabajo se vislumbra cada vez más hacia la remuneración orientada a resultados y no a cantidad de horas trabajadas. La gente necesitará ayuda redefiniendo sus vidas para ser más productivos, combinando ergonomía, bienestar, tiempo de gestión y desarrollo profesional.
5) Consejero de privacidad: el espionaje online es un tema que se encuentra en las tapas de todos los medios en el presente, generando importantes peleas y desacuerdos entre los líderes globales de las distintas potencias. Si esto está sucediendo a tamaña escala, ¿por qué no pensar que dentro de muy poco pasará a ser un problemas importante en la vida cotidiana de cada persona?
Un consejero de privacidad te revelará tus vulnerabilidades personales y te aconsejará sobre cómo mantener tu seguridad y privacidad online.
6) Especialista en divisas alternativas: las monedas virtuales como el Bitcoin han crecido sustancialmente en los últimos años en cuanto a su valor, aceptación y utilización. En este contexto, así como existen inversores bursátiles y distintos especuladores en el mercado de futuros y commodities, es de esperar la aparición de especialistas en el mercado de las divisas alternativas.
7) Administrador de contenido en Internet: ¿Dónde vamos cuando morimos? Quizá esta pregunta nunca tenga respuesta, lo que sí sabemos es dónde va todo lo producido en Internet a lo largo de nuestras vidas cuando fallecemos: a ningún lado.
El trabajo consistirá en crear, manejar o eliminar el contenido online de las personas fallecidas.
8) Entrenador de entrevistas por Skype: la modalidad del teletrabajo se está imponiendo también en lo referente a las entrevistas laborales: el mismo reclutador de RRHH puede realizar la entrevista laboral desde su casa vía herramientas como Skype http://www.skype.com/es/ o Viber http://www.viber.com/. Un entrenador en este campo se ocupará de asesorar a los demandantes de trabajo en cuanto a entrevistas a través de videoconferencias, incluyendo forma de vestir, apariencia y manera de hablar.
9) Asistente online "todo terreno": cada vez hay más emprendedores que necesitan "tercerizar" una parte importante de sus tareas administrativas y de gestión. A su vez, la anarco-guerra de monedas global de la que hablamos anteriormente produce desajustes que pueden ser aprovechados por aquellos países de salarios bajos, como es el caso de India.
Your man in India es una de las pioneras en este campo, y ofrece a sus clientes asistentes online que se ocuparán de absolutamente todo lo que necesiten, desde la preparación de balances contables hasta la reserva de una mesa en cualquier restaurante del mundo.
10) Nanotecnología: se estima que hoy en día existen alrededor de 500 productos en el mercado basados en la nanotecnología. Algunos países en vías de desarrollo ya destinan importantes recursos a su investigación.
En este contexto, los expertos del área son cada vez más demandados, tanto en la parte técnica o médica (por ejemplo, podrán colocarse sondas nanoscópicas en un lugar para medir nuestro estado de salud las 24 horas del día).

Conclusión:

Las carreras hoy en día son complejas, especializadas, colaborativas y envolventes. Pero es muy probable que en los tiempos por venir, esto vaya cambiando hacia un "portfolio de micro carreras" como las vistas en esta columna.
Como suele decir el gurú Thomas Frey: "El 60% de los mejores trabajos de los próximos 10 años no han sido inventados aún".

EEMPLAZOS

EEMPLAZOS
Debaten si la tecnología pone en riesgo el trabajo de la clase media
Los expertos calculan que reemplazará parte de los empleos hoy asociados con la capa media de la sociedad.
01.10.2013 | 09:42 hs. · Fuente: La Nación
"Si en el siglo pasado la tecnología remplazó a los músculos, en este siglo remplazará al cerebro".
Ese es el futuro próximo que vislumbra Rohan Silva, experto en tecnología que hasta hace poco asesoró al gobierno británico para tornar en realidades posibilidades como la ahora notoria Tech City, el "Silicon Valley" del este de Londres.
A la BBC le explicó qué le hace vaticinar que todo está cambiando para profesiones que hasta hace poco no se veían amenazadas por las máquinas.
El reto de esta generación
Mientras que millones de empleos del sector de la manufactura desaparecieron durante el siglo XX, las expectativas de la clase media seguían siendo el poder comprar una casa, tener trabajo y un nivel de vida que mejorara gradualmente con el tiempo.
"Si en el siglo pasado la tecnología remplazó a los músculos, en este siglo remplazará al cerebro".
Sin embargo, en Reino Unido por ejemplo, los salarios de la clase media -que ha sido la base de la vida británica por cientos de años- en los últimos cinco se han reducido en 10%.
La opinión ortodoxa es que el declive del nivel de vida de la clase media se debe a la crisis financiera y que apenas se recupere la economía, todo retornará a la normalidad.
Pero, ¿qué pasa si esa creencia generalizada es errada? ¿Si la verdad es que los empleos de la clase media están desapareciendo para siempre?
La economía finalmente se está expandiendo pero la clase media no lo está sintiendo. Hay generación de riqueza pero se queda en manos de quienes ya percibían los mayores ingresos. En el medio, la creación de empleo está paralizada y los ingresos están estancados. Algunos piensan que la clase media se está muriendo.
En riesgo
Hace tiempo nos acostumbrados a la idea de que la tecnología remplazó a los trabajos manuales, como los de las fábricas. Ahora, hay quienes creen que estamos en la cúspide de una revolución tecnológica que implicará que programas de computador harán los "trabajos de cuello blanco", en campos como la administración, contaduría, medicina y el derecho.
El economista Tyler Cowan ha llamado la atención sobre ese desvanecimiento de las profesiones de la clase media. Cowan es probablemente el economista más relevante del momento pues ha analizado el impacto económico que la tecnología está teniendo en los puestos de trabajo y en los salarios.
En su opinión, la automatización de los empleos hasta su extinción está beneficiando a la clase alta pero empobreciendo a la clase media.
"No es que el cargo va a desaparecer completamente sino que el trabajo cambiará y posiblemente se necesitarán menos seres humanos en el proceso".
"Lo que hemos observado en las economías occidentales durante los últimos 40 años es que la automatización ha remplazado más y más empleos en el sector manufacturero. Y eso continuará. Cada año, las computadoras son más rápidas y la calidad del software mejora así que más tareas pueden ser hechas mejor y más barato por ellas".
Pero, ¿cuáles profesiones se ven más amenazadas por la avanzada de la tecnología?
"Los abogados, profesores o periodistas... su trabajo se puede automatizar en cierta medida, y esa medida crece cada vez más. Por ejemplo, ya es posible calificar exámenes en prosa con computadores y lo hacen bastante bien", señala el economista.
"No es que el cargo va a desaparecer completamente sino que el trabajo cambiará y posiblemente se necesitarán menos seres humanos en el proceso".
"Así, incluso en los servicios legales, uno pensaría que un robot no podría ser un abogado y eso es cierto, pero las búsquedas computarizadas están haciendo el trabajo que solían hacer los abogados asistentes. Incluso en diagnóstico médico. Estamos a 2 o 3 años de tener el programa de inteligencia artificial llamado Watson que lo hará mejor que virtualmente todos los doctores", le cuenta Cowan a la BBC.
Lo que no hacen las máquinas
La economía está creando nuevos cargos con altos salarios en los sectores comercial, de informática y financiero, pero no muchos. En términos de creación de empleos, la mayoría -4 de cada 5- son de los que pagan poco y no ofrecen contrato fijo.
Según Cowan, el aumento de oferta de empleo en la parte inferior de la escala de ingresos se debe a que hay ciertas tareas que la tecnología sencillamente no puede remplazar... todavía.
"Piense en el sector de servicios, la persona que lo recibe cuando llega a un restaurante, aquellas que le asisten con cosas pequeñas en las grandes tiendas de departamentos, en los supermercados. Quizás su teléfono inteligente puede ayudarle pero esos empleos seguirán proliferando".
El economista vaticina que la desigualdad aumentará, que "habrá más gente de clase media baja a la que le quedará difícil pagar algunas de las necesidades básicas y eso es un problema. Creo que tendremos un gran boom tecnológico pero la ganancia será distribuida inequitativamente".
El desafío entonces es evitar que aumente la clase marginal permanente alimentándola con gente que percibe salarios demasiado bajos.
"No es que no habrá empleo para los seres humanos, sino que los nuevos empleos del futuro girarán alrededor de una cuestión: ¿puede trabajar bien con estas máquinas? Y si esa es un área que no maneja, este es el momento de entrenarse", aconseja Cowan.
"Si uno estudia inteligencia artificial y aprendizaje automático, y se involucra con el proceso de hacer más productivas a las computadoras y hacer que las computadoras lo hagan a uno más productivo, en el futuro probablemente ganará mucho dinero y estará en gran demanda".
Hay que actuar
Si la tecnología está haciendo desaparecer los empleos de la clase media y conduciendo a la desigualdad generalizada de ingresos, este es el principal reto de esta generación.
La manera en la que respondamos potencialmente marcará a la política económica global en las próximas décadas. Hay pioneros.
Países como Singapur ya rediseñaron su sistema educativo para crear más puestos de trabajo de alto valor en campos lucrativos como software, ciencias de la vida y la robótica.
Si hacemos las cosas bien, podemos terminar con más riqueza y oportunidades. Si no lo hacemos, no es sólo la clase media la que va a sufrir. sufriremos todos.

Encuentro renueva su grilla

"Cambio ambiental", "Grandes infraestructuras argentinas", "Negro sobre blanco" y "Maravillosa música" son las nuevas propuestas del canal.



Foto ilustrativa.
Foto ilustrativa.
La señal contará también con producciones especiales como "Presidentes de Latinoamérica", con la participación del presidente uruguayo José "Pepe" Mujica y el ciclo de entrevistas "Somos Memoria", que estrena capítulos sobre Luis Bruschtein y Patricio Guzmán.
Con la voz en off del actor Juan Gil Navarro, la entrega "Cambio ambiental", coproducido con la Universidad Nacional de Tres de Febrero y que se estrena el jueves 10 a las 20.30, propone desentrañar el entramado de relaciones entre todos los actores que perjudican, benefician o modifican la naturaleza con la participación de distintos especialistas.
En "Grandes infraestructuras argentinas", serie coproducida con el Ministerio de Planificación Federal y que desembarca en la pantalla de Encuentro el jueves 10 a las 22.30, se exploran los cambios y transformaciones que sufrieron los ambientes nacionales, otorgando especial importancia a un conjunto de grandes obras de infraestructura.
A partir de este viernes 4 a las 22.30, con la conducción del periodista Carlos Ulanovsky, se estrena "Negro sobre blanco", un ciclo que recupera grandes momentos, como una manera de homenajear a creadores y realizadores de diarios y revistas que instalaron estilos y tendencias y dejaron una huella para siempre.
Por su parte, la serie "Maravillosa música", que tiene como objetivo difundir la música realizada por jóvenes de todo el país a través de un concurso de bandas, se estrenará el jueves 17 a las 20.
"Creando elementos", a partir del lunes 7, a las 19; "Henry Miller: dormido y despierto", desde este miércoles, a las 23; "Jack Kerouac: el rey de los beatniks", el miércoles 9, a las 23; "Albert Camus: el periodismo comprometido", el miércoles 16; a las 23; "The beat hotel", el miércoles 23, a las 23 y "Los últimos exploradores", el jueves 3, a las 19, son las nuevas producciones adquiridas de la señal para este mes.
El especial "Democracia 30 años", cuya emisión tendrá lugar el miércoles 30, el capítulo "1983: el regreso a la Democracia" de la serie "Escenas de la historia de un país" y el ciclo "Cine y Democracia", con el historiador Gabriel Di Meglio como presentador, a partir del domingo 6, a las 22.

Ideas del Sur: sorpresiva sociedad de Cristóbal López, Tinelli y Clarín

Sociedad
El empresario controlará la productora y el animador seguirá en el 13
Por   | LA NACION
Las tres partes se sentaron a la mesa y llegaron a un acuerdo que se anunciaría esta semana y los convertirá en socios de la TV de los próximos años. El empresario kirchnerista Cristóbal López se quedará con el 70% de la productora Ideas del Sur, de Marcelo Tinelli. Para eso, le comprará el 40% de las acciones y sumará el 30% que hasta ahora tenía el Grupo Clarín (que recibiría a cambio US$ 12 millones).
Tinelli se obliga a conservar el 30% restante y a ser el gerente general de la firma los próximos 12 años, aunque una cláusula le permitiría vender la mitad de esas acciones pasado un año.
Además, la productora lanzará en 2014 una señal de entretenimiento y el Grupo Clarín le haría espacio en la grilla de Cablevisión. Y lo más importante: Tinelli volverá a hacer su clásico ShowMatch en Canal 13, al menos los próximos tres años.
Tinelli conduce, López produce y Canal 13 pone al aire, eso se firmaría este jueves. Como se observa, todos prevén que habrá "vida" para las tres partes más allá de la ley de servicios de comunicación audiovisual y del final del mandato de Cristina Kirchner, en 2015. En los momentos críticos para el kirchnerismo, López suele recordar que Indalo, su grupo empresario, existe desde antes del ascenso político y económico de Néstor y Cristina Kirchner y que sus objetivos son estrictamente de negocios.
Para Indalo -que reúne a las empresas de López en varios sectores menos en el juego-, el acuerdo implica, además, resolver dos problemas que planteaban la señal de noticias C5N y el grupo de emisoras encabezado por Radio 10 (adquiridos a Daniel Hadad en abril de 2012): uno, encontrar una nueva sede, dado que el edificio que actualmente ocupan es del propio Hadad, y para venderlo éste habría pedido una cifra demasiado alta, incluso para la inagotable billetera de López; el otro problema es la transformación de C5N a la alta definición, para lo cual es imprescindible una obra civil que Indalo prefiere hacer una sola vez en un edificio propio.
En la sede de Ideas del Sur, en Álvarez Thomas y Olleros, hay suficiente espacio para todo eso e incluso terrenos disponibles para construir los nuevos estudios de C5N, que se estaría mudando dentro de un año. En total, López pagaría casi US$ 40 millones por la productora (a lo que habría que descontar algunos adelantos que Tinelli habría recibido para sostener la productora los últimos meses). Los detalles económicos son siempre los más difíciles de confirmar en estas negociaciones.
Así las cosas, no se concretará "el pase del año", hipótesis que hace cuatro meses -cuando empezó a circular la versión de la venta- suponía al Gobierno de Cristina Kirchner en busca de quitarle a la emisora de Clarín su principal activo artístico: el propio Tinelli. Se pensó incluso en una jugada similar a la que dejó a ese grupo mediático sin los derechos exclusivos para televisar el fútbol, algo por lo que el Estado nacional ya pagó $ 6127 millones entre 2009 y 2012.
Cuando aquella versión tomó fuerza en ese sentido, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, le comentó a su entorno: "La Presidenta en persona le dio la luz verde a Cristóbal para que avanzara con Tinelli". Ahora, la mandataria ya no estaría tan conforme con el final de la novela, que incluyó extrañas conjeturas: que Tinelli iría con su programa a emisoras más cercanas al Gobierno o directamente afines, como Telefé, América o Canal 9.
Del acuerdo -que LA NACION confirmó con fuentes de las tres partes, ninguna de las cuales quiso identificarse- sólo falta resolver la letra mínima: por ejemplo, en qué horarios irán las tandas de Showmatch cuando arranque una nueva temporada el año próximo en la pantalla del 13, tal vez el 1º de abril, cuando cumpla 54 años. Según informó el sábado el diario Perfil, Ideas del Sur podría producir más de 90 horas por mes en la pantalla del 13: Showmatch en el prime time , dos horas por la tarde y seis más repartidas los fines de semana.

Y además, Lanata

El cambio de época que muestra este acuerdo es aún más nítido si se tiene en cuenta un dato adicional: Tinelli también se reunió en las últimas semanas con el periodista Jorge Lanata, quien confirmó esos encuentros al aire en su programa de Radio Mitre, donde sólo dijo que están trabajando en un programa que produciría el animador. Si así fuese, Cristóbal López podría terminar produciendo a Lanata, el enemigo público número dos del Gobierno, después del propio Grupo Clarín.
De todas formas, los meses de desencuentros no fueron gratis. A Tinelli le costaron un año fuera de la pantalla y tener que asumir parte del costo de tener a media máquina su productora, de alrededor de 200 empleados en relación de dependencia. Canal 13, en tanto, tuvo que pelear el rating sin su principal figura. Fue el actor Adrián Suar, su gerente de contenidos, quien en persona se puso al frente protagonizando la tira Solamente vos .
López, que -él dice- se resistió durante muchos años al pedido de su amigo Néstor Kirchner para que invierta en medios (cosa que recién hizo tras el fallecimiento del ex presidente), finalmente se convertirá en uno de los mayores productores de contenidos de televisión de la Argentina.
Fuera del acuerdo de venta a López quedaron Ideas Sports y Pro IDS, las empresas de marketing deportivo de Tinelli, que también es vicepresidente del Club San Lorenzo. El animador ya había aceptado ser la imagen de Oil, la petrolera de López, que le adelantó varios millones de pesos por un contrato de tres años.
"Acá la operación por Ideas del Sur la hace Tinelli. Nosotros tenemos una cláusula de opción de venta que se llama tag along , que es un derecho a vender tu parte si el accionista principal decide vender. Eso es lo que estamos haciendo. El contrato de Tinelli con Canal 13 es una negociación aparte, que está a la firma", dijo una fuente del Grupo Clarín. Ese holding no acostumbra a permanecer en las empresas que no controla (en este caso, la compra del 30% de Ideas del Sur había sido una condición para que Tinelli pasara de Canal 9 a Canal 13). "La firma es de las tres partes juntas, todas sentadas a la misma mesa. No hubo escondidas, todo se negoció cara a cara", agregaron en Grupo Indalo.

Los pasos de un empresario K

  • Cristóbal López / empresario
    Por facturación y tamaño, Indalo, su grupo de compañías industriales, constructoras, energéticas, alimenticias y de servicios está entre los más grandes del país. Pero su fuente de recursos proviene de Casino Club, una firma de juegos de azar que opera casinos y salas de juego en todo el territorio
  • En los medios
    Desembarcó tímidamente en los medios. Primero compró el portal MinutoUno.com. Siguió con una radio, un diario y un canal de TV en Comodoro Rivadavia, su ciudad. En abril de 2012, adquirió C5N, Radio 10 y cuatro FM
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