domingo, 2 de marzo de 2014

Un presidente es un comunicador

 En su primera apertura de sesiones sin luto, Cristina Kirchner volvió a ocuparse centralmente de la economía y la educación. El libro que estudia todos los discursos presidenciales desde el ’83. El informe del estado de la Nación, como memoria y balance de la sociedad democrática.  


  El discurso presidencial de apertura de las sesiones legislativas es un hecho político trascendente. No es una acción cotidiana, ni gratuita, ni inocua, ni azarosa. "Son piezas anticipatorias que reflejan la inteligencia que el presidente tiene sobre el estado de la Nación en retrospectiva, y la prospectiva que está pergeñando", dicen Jorge y Diego Bercholc en el prólogo a su libro Los discursos presidenciales en la Argentina democrática. 1983/2011. Se trata de un trabajo académico riguroso, de más de 500 páginas, que indaga en todas las intervenciones de los últimos jefes de Estado. Las palabras más utilizadas y los campos semánticos más abordados son su objeto de estudio. "Los presidentes, durante su mandato, van escribiendo discursivamente su historia y nos van dando pistas acerca de lo que vendrá", aseguran los autores.
Citando al profesor de la Universidad de Texas, Roderick Hart, puede decirse que un presidente es, ante todo, un comunicador. Estudiando lo que comunica vamos a tener "una aproximación certera y objetiva a su construcción simbólica de la realidad y a sus estrategias de acción política". Un discurso presidencial es el eje central de la producción de significaciones y sentidos desde el Estado. Cuando este es democrático, además, configura la representación retórica de la voluntad popular libremente expresada en las urnas. No es un palabrerío insulso, no es el ataque verborrágico de un magnate, no es la megalomanía de un dictador: es el derecho de los ciudadanos a ser informados sobre el estado general de la administración, los avances o estancamientos en asuntos estratégicos, y la propuesta de leyes al Parlamento para alcanzar los objetivos que el gobierno legítimo de las mayorías considera de relevancia pública.  
En los Estados Unidos, por ejemplo, el informe sobre el estado de la Unión, genera lo que una huelga: el país se para a escuchar al presidente. Eso incluye a los demócratas, a los republicanos y a los que viven de la grieta. Al de la Asociación Nacional del Rifle y a Michael Moore. Se asume que el discurso es la memoria y balance del país, y la hoja de ruta a seguir desde el día después de su enunciación. Sin exagerar, debe ser el día de mayor politización de una sociedad donde los políticos y el gobierno federal no gozan ni de gran reputación o de gran cariño. Pero el evento es considerado un patrimonio institucional. Un derecho de los receptores, aunque el emisor se llame Obama o Bush. La palabra del presidente es la voz que ordena, aún para los que lo analizan desde perspectivas más oficialistas o más opositoras, abiertamente progubernamentales o decididamente refractarias, los pleitos y las tensiones de una sociedad en el tiempo histórico que le toca atravesar con su pellejo.
Según Víctor Armony, en sus "Aportes teórico-metodológicos para el estudio de la producción social de sentido a través del análisis del discurso presidencial", publicado en la Revista Argentina de Sociología, estos son "proyectos de fijación del sentido y de legitimación de la organización presente y futura de la vida colectiva". Para Pierre Bourdieu, en Cosas dichas, el discurso del funcionario "opera como un diagnóstico, es decir, un acto de conocimiento que obtiene el reconocimiento y, que, muy a menudo, tiende a afirmar lo que una persona o una cosa es y lo que es universalmente para todo hombre posible (…) (También es) un discurso administrativo, a través de las directivas, de las órdenes, de las prescripciones. Dice lo que las personas tienen que hacer, siendo quienes son. (E) Impone un punto de vista, el de la institución… Este punto de vista es instituido en tanto que punto de vista legítimo, es decir, en tanto que punto de vista que todo el mundo debe reconocer por lo menos dentro de los límites de una sociedad determinada. El mandatario de Estado es el depositario del sentido común."
Pensándolo un poco, en la Argentina, Bourdieu tendría tantos semáforos en rojo en Clarín como Luis D’Elía. Acá, el patrón del sentido común no descansa en el Sillón de Rivadavia, sino sobre los asientos contables de Papel Prensa.
Los discursos presidenciales en nuestro país son tomados a la ligera. Las coberturas del día después son trivializaciones de párrafos descontextualizados, donde lo que dijo el presidente o la presidenta en ejercicio sólo sirve de blanco a los enfoques editoriales de los que todos los días informan del estado de la nación desde zócalos o títulos, según sus prismas e intereses sectoriales. Esto no tiene nada de malo. No se trata de un asunto extraterrestre. La intermediación del periodismo, aun cuando es inexacta, es igual de útil y necesaria. Así ocurre en los Estados Unidos. Pero cuando los mercados comunicacionales están tan concentrados que ahogan las mismas voces de sus periodistas, y a su vez los actores empresarios dominantes son abiertamente opositores a un gobierno, como sucede todavía en la Argentina, se corre el riesgo de que la máxima autoridad del país y los receptores de sus mensajes sean víctimas de la censura empresarial que identificó y denunció Owen Fiss.
En ese contexto, que haya cadena nacional es un derecho ciudadano, no del gobierno. Sin una plataforma que exhiba ese discurso constituyente de la realidad del país, no hay siquiera posibilidad remota de una comprensión democrática, plural y horizontal de lo que es enunciado. A favor o en contra. Eso es lo de menos. Lo que se cuestiona es la selectividad del recorte según ópticas empresarias que son menos representativas de la realidad del conjunto, y no las opiniones que genera la emisión completa de lo que un presidente constitucional dice, con los representantes del pueblo y las provincias de testigos, en el Parlamento.
Cristina Fernández de Kirchner habló ayer al país (en la onceava apertura de sesiones desde 2003) y lo liberó de la meresunda habitual que rodea los asuntos de su gestión merced al vendaval de sentido opositor. Fue su primera inauguración sin el luto, desde la muerte de Néstor Kirchner. El 80% de su discurso lo ocupó la economía, donde resaltó la baja en la pobreza y el aumento del PBI. Pronunció la palabra "devaluación" sin el dramatismo que esta tiene en la historia argentina. Apeló a los relatores del Banco Mundial, la CEPAL y la FAO para apuntalar su relato. Destacó los 37 trimestres consecutivos de baja de la desocupación que la llevaron a su nivel más bajo en una década: el 6,4 por ciento. Mencionó los 370 parques industriales levantados en el mismo período. Cosas concretas. Blanqueó a la sociedad que sufrió ocho corridas cambiarias (golpes económicos) que fugaron 63 mil millones de dólares. Reivindicó la política monetaria manejada desde la política no por el dogma sino por la necesidad. Anunció la creación de los tribunales de defensa de la competencia, apuntando a los monopolios. Como detalle de color, dijo que uno de cada 17 argentinos se compró una moto. Sorprendió comentando que la Argentina es el país con mayor consumo de gaseosas del mundo, con 131 litros por habitante. Destacó el acuerdo por YPF. Planteó una normativa de convivencia ciudadana, entre otras iniciativas parlamentarias. Y fue aplaudida por oficialistas y opositores cuando llamó a defender la democracia en Venezuela.
El otro eje importante fue la educación. Repasó la inversión en el área. A diferencia de otras veces, agradeció a los docentes que hayan levantado su huelga mientras se discute la paritaria nacional y los llamó respetuosamente al diálogo ("no puede ser un parto el inicio de clases todos los años"). Pidió extender las discusiones a junio, para que marzo deje de ser el mes donde se debate si los chicos tienen o no que comenzar el ciclo lectivo. No se la vio enojada y muchos respiraron tranquilos. Incluso le tiró flores a la oposición, demostrando el manejo del mundo legislativo y sus códigos. A ellos les tendió una invitación para que mejoren, si pueden, el acuerdo con Irán, que está trabado. En el único pasaje donde leyó seguido, puntualizó los logros de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual mientras las cámaras enfocaban a Martín Sabbatella.
En resumen, aunque mañana los diarios opositores digan que no habló de inflación y seguridad, la presidenta hizo un balance general de su gobierno y transmitió tranquilidad en la anteúltima apertura de sesiones de su segundo y definitivo mandato. Fue largo. Hay material de sobra para analizar el resto de la semana. Fue un auténtico discurso cristinista, si se lo mira en perspectiva. Según Jorge y Diego Bercholc, si se dividiera en campos semánticos sus intervenciones, habitualmente el 31% lo ocupa la "economía", el 15% el "sistema político", el 8% la "educación/ciencia/tecnología", el 6% el "Estado/administración pública/políticas públicas", el 8% el "desarrollo social", el ítem "Integración/globalización/comercio exterior" se lleva el 5%, otro 5% por ciento va para "trabajo/laboral", un 3% "Seguridad/FFAA/fuerzas de seguridad", otro 3% "deuda externa", otro 3% "organización política del territorio", otro 3% "recursos naturales", y "varios", el 18% restante. En ese sentido, no hubo grandes novedades. Cristina sigue siendo Cristina.
 Volviendo al libro, meticuloso en su factura, de lectura obligada para politólogos y aledaños, los autores utilizan el modelo que el texano Hart bautizó "la presidencia retórica" para sumergirse y evaluar todos los discursos presidenciales desde la recuperación de la democracia hasta 2011. Según Hart: "Si es verdad que el éxito presidencial está volviéndose cada vez más dependiente del discurso, y si es verdad que los ciudadanos de la Nación (empujados, sin dudas, por la prensa de la Nación) utilizan cada vez más criterios retóricos cuando evalúan los méritos de sus presidentes, esto nos obliga a aprender algo de este arte presidencial."
Que sería, traducido al lenguaje de época, el famoso "relato", tan atacado por otros relatores que no tienen el peso de la gobernanza del Estado sobre sus propias espaldas e intentan privatizarlo.
Son analizados los dichos de Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando de la Rúa, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, en este caso, hasta su reasunción.
Se determinaron las palabras más utilizadas por todos ellos y los campos semánticos ("sector agropecuario", "poder judicial", "sistema político", “sujetos colectivos sociales", etcétera) donde más incursionaron.
Hay rarezas numéricas. El discurso más corto perteneció a De la Rúa (2000): 3960 palabras. El más largo, hasta el 2011, a Néstor Kirchner (2007): 20.277 palabras. Seguido de Alfonsín (1984): 18.202 palabras. Duhalde siempre promedió las 4500 palabras. Y Cristina, las 10 mil.
En el acumulado, durante todo su período de gobierno, Alfonsín sumó 77.252 palabras. Menem, en diez años, 62.705. De la Rúa, 13.041. Duhalde, 9045. Kirchner, en un solo mandato, 66.813. Y Cristina, hasta 2011, 38.369.
Las palabras transversalmente más repetidas fueron "Nación"(1139 veces), "política"(943 veces), "economía"(609), "gobierno"(597), "democracia"(501), "trabajo"y "trabajadores"(497), "Estado"(445) y "pueblo"(432). "Crisis", en un país que vive de crisis en crisis, sólo 251 veces. ¿Cuáles son las menos pronunciadas? "Igualdad" (164 veces), "empresas"(167), "cambio" (169), "eficiencia" (172), "industria" (174) y "exportaciones" (174).
¿Cuál de todos los presidentes habló más de "inversiones"? ¿Menem? No: Néstor (149 veces).
Es interesante ver que los discursos presidenciales de los 28 años que siguieron a la dictadura, en promedio, están dominados por el campo semántico "Economía/política económica" en un 25 por ciento. Un cuarto de lo hablado refiere a eso. El ítem "Educación/ciencia/tecnología" ocupó el 6,36% de la atención. Y "Mujer/familia" sólo el 0,40 por ciento.
De las 1174 menciones que tuvo la "Educación…", la mitad corresponde a los mandatos de Néstor y Cristina Kirchner; el resto se reparte entre cuatro presidentes. De las 740 que tuvo el ítem "trabajo”, 363 también son para la pareja kirchnerista. Seguidos por Menem (122) y Alfonsín (112).
Otra joyita. Dentro del campo semántico "Política sociales", hay un presidente que nombró "Justicia social" 40 veces a lo largo de todas las intervenciones públicas relevadas. ¿Néstor? ¿Cristina? De la Rúa no es. Alfonsín tampoco. Duhalde, menos. Sí, increíble: Carlos Menem, en su primera gestión. En la segunda, once. Nadie lo superó en eso.
A veces, las palabras y los hechos no se llevan del todo bien.
El libro de los Bercholc funciona como una lupa apoyada sobre los papeles que los presidentes ponen en la tarima.
Tiene una virtud: se los toma en serio. Los resultados son sorprendentes. 
 
 
El huracán mauricio
 
 
La foto engaña bastante. Muestra un diseño divino, en verde y azul. A los chicos se los ve jugando felices. Es una escuela levantada con containers en un barrio de Chile, después de un cataclismo. Pero en la edición del miércoles pasado de Clarín sirve para ilustrar una nota que cuenta las bondades arquitectónicas de las ratoneras metálicas que el gobierno de la ciudad de Mauricio Macri ofreció como solución a la falta de vacantes educativas. La firma Miguel Jurado, el editor del suplemento Arquitectura. Van algunos párrafos destacados:
l "Las 'aulas contenedor' generaron tanto revuelo que se perdió de vista las ventajas que tiene el reúso de esas enormes cajas metálicas. Después resulta que las nuevas aulas no iban a ser containers sino que se iban a construir con paneles tipo durlock. El escándalo fue peor. Pero ojo, no es justo condenar todas las soluciones novedosas porque se considere equivocada tal o cual política educativa."
l  "Ahora, hacer cosas buenas o malas con los contenedores es todo un tema. El chileno Sebastián Irarrázabal es un fanático del reúso de containers. Ya hizo dos casas bien lindas con ellos y también una escuela que da envidia. Su secreto: no conformarse con la caja de zapatos que resulta de usar un contenedor en crudo. La construcción de la escuela modular de Comuna de Retiro, por ejemplo, demandó dos meses y medio. Se construyeron cuatro módulos con tres contendores cada uno para darle cobijo a 130 alumnos."
l "Ideas y realizaciones con contenedores hay muchas y muy osadas. En Ingeniero Maschwitz, a 50 minutos del Centro, por caso, se está construyendo un shopping con 57 de esas cajas metálicas recicladas. En Sochi, Rusia, donde acaban de terminar los Juegos Olímpicos de Invierno, la firma Samsung construyó un edificio de cuatro pisos con 16 contenedores reciclados, lo que para muchos representa un compromiso con la sustentabilidad. Es que, más allá de lo práctico, de los costos y del bla, bla, bla de la rapidez, reutilizar containers implica generar menos gases invernadero y consumir menos materia prima nueva."
l "Pero si querés escuchar cosas realmente asombrosas, te puedo contar que en Amsterdam, Holanda, existe el mayor edificio de viviendas realizado completamente con contenedores de toda Europa. Se trata de un complejo de mil unidades para estudiantes. Y en Londres, hace más de 12 años que existe todo un barrio construido con estas cajas, el Container City, una serie de 14 edificios de 15 viviendas de 30 metros cuadrados cada una que se pueden combinar con otros módulos para lograr unidades más grandes."
La nota en cuestión acompañaba una diminuta cobertura (un "pirulo", "un breve", en la jerga periodística) destinada a informar sobre la acción de unos padres de Mataderos que evitaron que bajaran containers en la escuela de sus hijos para suplir la ausencia de espacio que la inscripción online –nobleza obliga– dejó al desnudo.
El esfuerzo de Jurado (un profesional, que hace un suplemento muy bueno la mayoría de las veces) es meritorio: en 3500 caracteres explica lo que todos los balbuceos de Horacio Rodríguez Larreta, Esteban Bullrich y el propio Macri en la apertura de sesiones legislativas porteñas, no pudieron explicar: por qué es mejor un container que una escuela de material, como las de antes, como las de siempre. Según Jurado, después de un cataclismo, el container es el mejor amigo de las soluciones rápidas, sean aplicadas a un colegio, a viviendas u hospitales. ¿Cuál es fue el cataclismo que arrasó en la Capital Federal?
No hay dudas, el “huracán Mauricio”.
Se sabe que Clarín protege al líder del PRO. Pero esto no es blindaje, directamente es una propaganda, disimulada como nota periodística. Se llaman “publinotas”. En todas las redacciones sabemos de lo que hablamos.
 
 
 
ji, ji, ji
 
 
 
 En su edición del viernes 28, Clarín lleva a tapa un título tajante: "Cobran 40% de recargo por pagar en 12 cuotas con tarjeta". Lo basa en que "la inflación alta y la suba de las tasas crearon condiciones más duras para los compradores". Abre con este tema en su página 3, la más importante. Sin embargo, los avisos del propio Clarín desmienten la realidad avisada por Clarín. En ese misma edición, en las páginas inmediatas posteriores, 4 y 5, Coto anuncia cuotas fijas en pesos, sin interés. Y un día más tarde, el sábado 1, los anuncios de Garbarino (doble página del sábado, ofrece 6 cuotas sin interés), de Frávega (6 cuotas sin interés), de Sommier Center (12 cuotas sin interés), nuevamente Coto (que ofrece 12 0 18 cuotas fijas), Walmart (12 cuotas fijas sin interés), Sodimac (12 cuotas fijas), Musimundo (12 cuotas fijas sin interés), Rodó (12 cuotas fijas sin interés), desdicen al propio Clarín desde las páginas de Clarín. Es un caso inédito: que los avisadores de un diario contradigan abiertamente una noticia publicada por el propio diario, no un día, sino durante dos días seguidos. ¿Seguirán hoy? Ji, Ji, Ji.

Cómo sobrevivir a la próxima ola de extinción de tecnologías

Los continuos lanzamientos de servicios y dispositivos generan dudas entre los usuarios al momento de elegir el modelo adecuado de dispositivo, sin temor a quedar con un equipo o servicio discontinuado o sin sporte
 
Una vista del lector de libros electrónicos Nook, el competidor del Kindle que Barnes and Noble dejará de fabricar. Foto: Reuters 
 
No se burle del dueño de Nook acorralado. Podría haber sido usted.
¿Se puede culpar a las pobres almas que "compraron" la visión del futuro de Barnes & Noble, cuando hace cinco años esta que es la mayor cadena de librerías del país empezó a vender un lector de libros electrónicos que prometía ser mejor que el Kindle de Amazon? En 2011, Consumer Reports proclamó al Nook el mejor lector electrónico de libros del país , diciendo que superaba al Kindle en todo. ¿Eso suena bastante concluyente verdad? No es de sorprenderse que su tía le haya comprado uno para Navidad.
Las cosas no salieron demasiado bien desde entonces. Luego de fracasar en el intento de hundir al Kindle de Amazon, Barnes & Noble ha pasado el último año reorientando su estrategia para el Nook, y con sus recientes reducciones del personal dedicado al lector electrónico, el fin del Nook parece cercano . Si es dueño de un Nook, el destino de sus libros ahora puede estar en peligro. Lo siento, apostó al caballo equivocado.
El destino del Nook no es inusual en estos tiempos. Siempre ha habido tecnologías que quedaron por el camino, pero las extinciones tecnológicas pueden volverse aún más comunes en los próximos años. Estamos viviendo en una época excitante y misteriosa en el negocio tecnológico, cuando todas las marcas y modelos de negocios establecidos -desde la PC con Windows hasta la idea misma de vender software y hardware con ganancias- están cuestionadas de pronto.
Hoy cinco monstruos - Amazon, Apple, Google, Facebook y Microsoft -, más un conjunto que marea de nuevas empresas, están compitiendo por ganar cada dólar y minuto que usted gasta en tecnología. Si bien cada una de estas compañías ofrece conjuntos diferentes de tecnologías, vendidas bajo modelos de negocios muy diversos, todas comparten un rasgo común: buscan engancharlo profundamente en un ecosistema de tecnologías interconectadas.
El problema surge cuando lo convencen de un ecosistema tecnológico que no prospera. Es probable que al menos uno si es que no varios de los monstruos tecnológicos de hoy no existan dentro de una década. De allí la preocupación generalizada al momento de elegir tecnología en esto tiempos inciertos: ¿Cómo se evita apostar al caballo equivocado?
Hay esperanzas. Siguiendo una estrategia simple puede sacarle el máximo al mundo digital, reduciendo al mismo tiempo las probabilidades de quemarse con una jugada equivocada. La cuestión es minimizar el peligro de quedar atrapado en el ecosistema de una sola compañía. La estrategia también asegura que pueda pasar fácilmente de un dispositivo a otro sin mucho problema.
La clave es la promiscuidad. Cuando decida qué usar, tiene que apoyarse en cada gigante tecnológico contra los demás como si fuera un técnico: aproveche los mejores recursos de cada firma y nunca se comprometa en demasía con ninguna de ella. Esto suena difícil. No lo es. Este es el plan de juego:

COMPRE HARDWARE DE APPLE

 
Foto: AP 
 
Los teléfonos, tabletas y PC de Apple son los de mejor diseño y mejor fabricación del mercado. Son también los más fáciles de aprender a usar y los más durables. Y si los trata bien tienen mucho mayor valor de reventa que los dispositivos rivales.
Digo esto luego de haber probado casi todos los competidores de las máquinas Apple. Algunos teléfonos y tabletas que no son de Apple son casi tan lindos como el iPhone y el iPad (la línea Google Nexus es bastante buena) pero no encontré ninguno que los supere, y ninguno que dé tanto placer usarlo.
Pero lo mejor del hardware de Apple es que maximiza su capacidad de ser promiscuo con el software. El App Store de Apple tiene más programas que cualquier otro mercado de aplicaciones. Lo que es más, las nuevas firmas más innovadoras a menudo crean aplicaciones para la plataforma de Apple antes de ocuparse de Android. Dado que el software es el alma de la máquina, la fuente de todo el poder de nuestros dispositivos de darnos nuevas soluciones, lo mejor para usted es tener los aparatos que puedan utilizar la variedad más amplia de software.
Una nota para aquellos a los que les gusta meterse con la configuración de los dispositivos móviles. Sí, Apple restringe hasta donde puede meterse con lo más profundos de los mismos. Pero si a usted le gusta meterse allí, no necesita leer una columna para decidir qué comprar.

USE LOS SERVICIOS DE GOOGLE

 
Foto: AP 
 
Mi teléfono y tableta tienen el logo de Apple, pero casi todo lo que hago con ellos pasa por los servidores de la compañías de búsquedas . Está la aplicación de Gmail de Google para correo electrónico, el Calendar de Google para manejar su agenda, Mapas Google para decirle donde ir, Chrome para navegar la red e incluso la red social Google Plus, inútil para todo lo que no sea guardar copias de sus fotos. Tirarle sus datos a Google es una buena idea por dos motivos: Primero, la compañía es increíblemente buena a la hora de manejarlos; le da acceso en prácticamente cualquier dispositivo, en cualquier lugar del mundo, en todo momento. Sus servicios casi nunca se caen, sus datos son extremadamente precisos (ver Mapas) y salvo por la intromisión de la NSA, Google ofrece seguridad sólida, como por ejemplo con la autenticación con dos factores.
También me encantan los trucos prácticos que Google va agregando a medida que sabe más de mí (sí ya sé que sueno como un prisionero de guerra cantando loas a mis carceleros, pero es verdad). Por ejemplo. Su recurso Google Now, disponible como parte de la aplicación de búsquedas de Google en el iPhone, puede predecir automáticamente lo que va a hacer a continuación y mostrarle información relevante como orientaciones para el tráfico y pases de abordaje justo cuando los necesita. Incluso retoca sus fotos, haciendo que su rostro bonito sea aún más bonito.
Un segundo: ¿no está comprometiéndose con Google al darle todas sus cosas? No, y esto es lo mejor: a diferencia de muchos de sus rivales, Google permite que descargue sus datos personales de la mayoría de sus servicios de modo que pueda pasarlos a otro oferente de servicios.

COMPRE MEDIOS DE AMAZON

 
Foto: Reuters 
 
En Estados Unidos esto no puede tener objeción alguna. Si hoy busca comprar una película a través de su notebook con Windows, ¿no debiera conseguir una copia que también funcione mañana con su tableta Android? ¿Si compra un libro para leer en su iPad, no debiera asegurarse que también funcione con el Kindle que piensa comprar para Navidad?
Distintos proveedores de medios ofrecen distintos niveles de interoperabilidad, pero los libros, la música y las películas de Amazon son las que se pueden reproducir con más dispositivos. Puede ver y leer y escuchar los medios de Amazon en dispositivos de Apple, de Google, en la propia línea Kindle de Amazon y muchos más, como los dispositivos de streaming baratos para su TV. En cambio un libro del iBookstore de Apple probablemente nunca funcione con un teléfono Android, porque Apple realmente no quiere que usted compre un teléfono Android. ¿Entonces por qué molestarse en comprar un iBook?

APUESTE A LOS CONECTORES

En nuestro mundo de múltiples dispositivos, la tienda de medios de Amazon funciona como lo que me gusta llamar un "conector", hace un puente con otras tecnologías ajenas.
Esto lleva al principio más importante para enfrentar un futuro incierto: invierta su tiempo y dinero en "conectores". Por ejemplo, guarde todos sus documentos importantes en el servicio de almacenado en la nube Dropbox , porque su modelo de negocios depende de que funciones en todas partes. Y así lo hace: los documentos que crea en cualquier máquina se reproducen en todas sus demás máquinas instantáneamente.
De modo similar, cuando alguien le entrega una tarjeta de trabajo, puede sacarle una foto con la aplicación Evernote , que también funciona como "conector", permitiéndole acceder a sus garabateos no importa a qué máquina se pase a continuación. ¿Y en un futuro nebuloso, quién sabe lo que esa máquina podría ser?
Traducción de Gabriel Zadunaisky.

Cómo fue el rating del discurso de Cristina Kirchner

Durante la cadena nacional, el cable lideró con altos índices de audiencia y marcó un pico de 32 puntos. Pero en los canales de aire, el encendido fue bajo. Telefe fue el más visto y registró un pico máximo de 4 puntos
Crédito: Nicolás Stulberg
A las 12:19 comenzó la cadena nacional que realizó la presidente Cristina Kirchner ante la Asamblea Legislativa. En el arranque del discurso, en televisión abierta el rating no superaba los tres puntos y Telefe lideraba (2.4 puntos), seguido por la TV Pública (1.9), América (1.7), Canal 9 (1.1) y El Trece (0.5). Mientras, en los canales de cable seregistraba un promedio de 26 puntos.
Con el correr de los minutos, el índice de audiencia iba creciendo en las señales de cable y a las 14:12 trepó hasta 32.6 puntos. En tanto, en los canales de aire se registraron leves variantes: Telefe (3.5),  Canal 9 (1.8), América (1.7), El Trece (1.6) y TV Pública (1.5).
Luego, en TV paga el promedio se mantuvo (32.1) a las 14:38, mientras que en abierto las emisoras lograron subir el encendido  con Telefe a la cabeza (3.9), seguido por Canal 9 (2.2) y América (2.1). Incluso la TV Pública (1.8) superó a El Trece (1.5) por pocas décimas.
El minuto a minuto durante la transmisión de la cadena nacional no sufrió muchas variaciones  y a las 14:42 Telefe registró un pico de 4.0 puntos, mientras que el cable promediaba 30.5.
Luego de un poco más de tres horas, Cristina Kirchner finalizó su discurso a las 15.05. Allí se mantuvo la gran diferencia entre el cable (32.4) y las emisoras de aire, que no superaron los 4 puntos: Telefe (3.6), América (2.0), Canal 9 (1.8),El Trece (1.7) y TV Pública (1.5).

sábado, 1 de marzo de 2014

Casi la mitad de los adolescentes se conecta hasta la madrugada y acepta que eso los afecta en el estudio

Según un informe de Chicos.net, también les cambia el ritmo de descanso. Confiesan que temen "estar viciados" o "no poder cortar"

Hoy los chicos hacen todo a través de la computadora, desde entretenerse y comunicarse con sus amigos hasta resolver las tareas escolares. (Foto: Silvina Salinas)
Por Marcela Isaías / LaCapital(misaias@lacapital.com.ar)
Buena parte de los adolescentes afirma que llega hasta la madrugada conectado a su computadora, tableta o celular y reconoce que eso los suele afectar en el tiempo de estudio y de sueño. Los datos surgen de la "Consulta acerca del uso de las nuevas tecnologías y el derecho a una ciudadanía digital activa", realizada en nueve países de la región por la Asociación Civil Chicos.net, Save the Children y Rednatic. "Cuando hablamos de los conflictos con las tecnologías, lo primero que mencionan los adolescentes no es ni la pornografía ni el miedo a que abusen de ellos, sino el temor a estar viciados", advierte la directora de Chicos.net, Marcela Czarny. ¿Qué pasa con las familias? ¿Qué puede hacer la escuela?
El estudio en cuestión alcanzó a 1.189 adolescentes que tienen entre 13 y 18 años de la Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela (ver aparte). Se realizó con el propósito de indagar sobre el uso responsable de la tecnología en línea y los teléfonos móviles. Entre otros datos relevantes, se pudo conocer que cuatro de cada diez está conectado hasta tarde. Como dice el informe: "El 41 por ciento llega hasta la madrugada conectado" y que "el 31 por ciento señala que con frecuencia, e incluso muchas veces, deja de hacer tarea o estudiar".
"El aprovechamiento tecnológico —precisa el informe— afecta fundamentalmente el ritmo del sueño y el de estudio"; en tanto que sobre este uso intenso los consultados "no señalan una incidencia negativa sobre sus vínculos personales con amigos/as y familia".
"Viciados". "En los concursos y actividades que promovemos (desde Chicos.net y en conjunto con otras instituciones) el primer tema que surge cuando hablamos de los problemas o conflictos con las tecnologías, no es que reciben pornografía o los posibles abusos sino el temor a «estar viciados»", profundiza la directora Czarny, también máster en tecnología educativa.
"Ellos dicen «se vició», «está viciado»", continúa la educadora al referirse a las primeras respuestas que reciben de los chicos, cuando el tema se ofrece para discutir. Algo parecido ocurre en los certámenes de videos que promueven sobre el uso responsable de nuevas tecnologías, donde la mayoría que se presenta tiene que ver con ese tema, con «no poder parar», «no poder cortar» o «cómo hago para cortar», tal como expresan. Vale la pena asomarse a dos videos realizados por alumnos "No te dejes atrapar" y "Efecto adicción" que plantean este temor.
"Es algo muy fuerte y piden ayuda, son muy conscientes de eso, como algo que les está haciendo mal", dice Czarny.
De todas maneras, considera que cuando se dice que "estar mucho tiempo conectados les saca tiempo al estudio", habría que preguntarse antes qué hizo el chico con esas horas ante la computadora. "Es que también —apunta— la usan para estudiar, para hacer trabajos en conjunto, no sólo para distraerse con Facebook".
En su mirada, es clave que los adultos (padres y docentes) no den por sentado que estar "enchufados" sea sólo para perder el tiempo porque sí, porque está claro que ahora a la computadora la usan para todo.
Llamado de atención. La imagen de un bebé sentado frente a una PC y pidiéndole a la madre a través de Facebook que le cambie los pañales recorre las redes sociales. Opera como un llamado de atención a los adultos que no están nada ajenos a esta hiperconexión.
Czarny dice que esta situación es bien conocida por los chicos, que también lo expresan como inquietud cuando son invitados a armar sus producciones audiovisuales: "Los videos que nos mandan hablan también de los padres conectados todo el tiempo. «Ah, están enchufados», dicen los pibes cuando los ven".
Observa que no es tan fácil entonces echarles la culpa a los hijos de "lo terribles que son" o del "tiempo que pasan frente a una computadora".
Ahora bien, ¿qué pueden hacer los padres y la escuela ante el pedido de ayuda de los chicos por temor a sentirse «viciados»? Marcela Czarny asegura que los padres, por lo general, se preocupan de que sus hijos vean pornografía o reciban una invitación de extraños. "Sin embargo, los adolescentes saben cuáles son los peligros, lo que ocurre es que quieren transgredir", explica.
Cree que lo que hay que poner en tela de juicio es qué están pidiendo, qué intervención pueden hacer los adultos. "Y la verdad es que mucho más que «apagarles» todo como padres no podemos hacer", confiesa, ya más desde su rol de madre.
las propias reglas. Sobre el papel de la escuela ante la relación entre adolescentes y nuevas tecnologías, lo primero que responde Czarny es que hay que invitar a los chicos para que "armen sus propias reglas, propuestas y desafíos" sobre este uso. Cita aquí como un ejemplo valioso la experiencia "30 días sin Facebook", un desafío que convocó a adolescentes a estar desconectados de la red social más famosa un mes. Fue como un reality donde los chicos contaban día a día qué les pasaba. Pocos lograron llegar hasta el final.
Pero también se debe dar una discusión profunda sobre el uso de estas herramientas, algo que no se puede seguir dilatando: "La escuela no tiene mucho tiempo para hacer muchos pasos previos a este debate. Mejor que se ponga las pilas y lo incluya en sus planes".
Más allá de la presencia de la computadora y el celular, entiende que la tarea para las aulas y sus docentes es cómo se implementan estas herramientas desde lo educativo, cómo se las incluye como un objeto de estudio y de análisis.
Manifiesta que así como desde hace unos años se habla de ecología y derechos humanos, las nuevas tecnologías deben estar presentes en las currículas. Y aclara que, más que pensarlo como un tema más, hay que ver a la tecnología "como un cambio de paradigma": "Es decir, se trata de algo más profundo que incluir un contenido. Trabajemos qué se puede hacer con la tecnología, cómo aprovecharla y cómo hacemos nosotros mismos para generar otra cosa".
No tiene dudas de que, así como a los chicos se les exige en la escuela que aprendan matemática o lengua, la escuela debería incluir este nuevo paradigma: "Si al pibe le exigís tanto de currículum también hay que prepararlo para el mundo en el que estamos viviendo donde todos estamos hiperconectados".