viernes, 5 de abril de 2013

El fantasma de las copias ilegales chinas

Las empresas de tecnología que fabrican sus productos en China se enfrentan con el fantasma de las copias ilegales al llevar sus prototipos y creaciones
 
 
 
Además de las falsificaciones de marcas reconocidas, China se presenta como un mercado tentador pero riesgoso para los emprendedores ante la aparición de copias de inferior calidad. 

Poco después de sacar a la venta su invento, un mini altavoz para escuchar música, Ryan Lee disfrutaba del éxito del X-mini, pero la fiesta duró poco. Seis meses después de iniciar la producción, empezó a recibir llamadas de sus distribuidores en Europa pidiendo un descuento. Les habían ofrecido lo que parecía casi el mismo altavoz pero mucho más barato.
En ese momento se dio cuenta de que su invento había sido plagiado, y que tenía que tener mucho más cuidado a la hora de fabricar en China.
A pesar de todo, el X-mini demostró ser muy popular y el año pasado la compañía obtuvo US$26 millones en beneficios.

Copias baratas

Cuando Lee empezó a vender el altavoz X-Mini en 2006, su sueño era crear un producto que ofreciera música transportable en un bolsillo. La idea le vino al escuchar el sonido de mala calidad procedente de los muchos dispositivos portátiles que existían entonces en el mercado, como notebooks y consolas de videojuegos.
Muchos emprendedores corren el riesgo de sufrir las copias ilegales, como le ocurrió a Lee con el parlante portátil X-Mini en 2006

Una vez en el mercado, el altavoz desaparecía de las tiendas, aunque pronto aparecieron las copias baratas hechas en China, lugar donde se fabrica el X-mini.
La cubierta de plástico de los altavoces falsos lucía igual que la de la X-mini, pero sin la misma calidad de sonido. Lee también se dio cuenta de que eran copias porque no tenían los números de serie de la compañía y el empaquetado era distinto.
Éste es precisamente el riesgo que muchos emprendedores corren al decidir fabricar sus productos en China: las copias ilegales.

El mejor país para fabricar

 
Una línea de producción de productos electrónicos de Foxconn en Shenzhen , China. Foto: AP 

Pero el atractivo del gigante asiático es grande, especialmente para aquellos que quieren fabricar productos de alta tecnología. "China es el país más competitivo para hardware", explica Lee.
El país cuenta con vastos recursos, gran cantidad de trabajadores talentosos y una economía de escala que la convierte en el centro de la manufactura mundial.
Lee dice que consideró la idea de fabricar en Indonesia o Vietnam, pero que China sobresalía. "No todo puede hacerse en estos países, y además no son tan buenos ensamblando. Vas a pagar más por un producto inferior", explicó el ejecutivo.
Pero a pesar de las ventajas de China, a muchos les preocupa el problema del plagio.
Las copias ilegales, conocidas como Shanzhai , se dan tanto en productos y marcas de lujo como en aparatos electrónicos.
Según la Comisión Internacional de Comercio en Estados Unidos, en 2009 las compañías estadounidenses reportaron pérdidas de US$ 48.200 millones en ventas, derechos o licencias debido a las copias ilegales chinas.

Prevención

Whye Mun Chan ha tenido que lidiar con muchas firmas preocupadas por las copias ilegales en China y la región. Whye es vicepresidente de Sunningdale Tech , una empresa con sede en Singapur que tiene instalaciones en ese país, además de en China y Malasia.
Chan dice que desde el punto de vista del fabricante, se da la tentación de producir más producto y vender el exceso en el mercado negro, una práctica que muchos se han encontrado en China.
"El mercado negro siempre quiere pagar más que la compañía, porque no tienen costos de marketing ni de distribución", pero Chan asegura que en su empresa se toman medidas, como incluir cámaras, para asegurarse de que ninguna información se filtra más allá del recinto.
Para evitar falsificaciones, algunas compañías distribuyen los componentes entre distintos proveedores y fabricantes, para asegurarse de que ninguna empresa tiene todas las partes para completar un producto

Por otra parte, Chan explica que hay otras medidas que las firmas pueden tomar para protegerse.
Uno de los clientes de Sunningdale, Hewlett-Packard, sólo les suministra una cierta cantidad de cabezales para los cartuchos de tinta que hacen para la compañía. Sin tener muchos cabezales, no hay forma de que Sunningdale pueda fabricar de más, cuenta Chan.
Otra medida que emplean las compañías es dividir los componentes entre distintos proveedores y fabricantes, para asegurarse de que ninguna empresa tiene todas las partes para completar un producto.
Pero estas medidas no quitan que exista una constante preocupación por parte de los fabricantes, sobre todo en un negocio como la tecnología, donde el tiempo de vida de las novedades es limitado.
En un mercado donde las nuevas versiones de un producto aparecen en meses, la gente no inicia una batalla legal para proteger un producto que muy pronto será viejo

El Papa Francisco y el marketing

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Esta Semana Santa la pasé en Roma, una ciudad siempre por descubrir. Pero esta vez mi interés no estaba en la Piazza di Spagna ni en la Fontana de Trevi. Quería conocer el por qué del éxito de Francisco, el nuevo papa de la Iglesia católica. ¿Acaso estábamos ante una operación de marketing oculta? Quería saber, tenía ganas de verle, escucharle, seguir sus gestos,… ¿Cómo era posible que un señor argentino, bordeando los 80 -un abuelito vamos- esté mostrando una imagen tan impactante? Como me decía un amigo en plan sorna: “lo más increíble es que estemos ante un Papa, argentino y además ¡humilde!”. Y, efectivamente, ahí descubrí uno de los secretos de este hombre sin complejos: la humildad, la sencillez como elemento de atracción para propios y extraños. Ateos o creyentes.
He podido compromar in situ que no estábamos ante una orquestada campaña de imagen o una estrategia de marketing creada desde los despachos del Vaticano. En absoluto. Francisco es un señor que sigue siendo el que era, no ha cambiado un ápice su forma de comportarse. Es auténtico, genuino, sin trampa ni cartón. Es un hombre que no ha querido ni cambiarse sus zapatos de siempre ni vivir en las estancias vaticanas. Francisco, por el momento, ha preferido quedarse en la discreta Residencia Santa Marta junto al resto de la tropa, comiendo y durmiendo en iguales condiciones.  Y si me preguntáis por qué, os diré porque este señor es así. Va con el ejemplo por delante. Y de paso, creo yo, están mandando un mensaje a todos aquellos que quizá llevan años acomodados en las estancias de la Santa Sede. Tampoco fue prefabricada la imagen del Pontífice pagando el alquiler de la habitación o subiéndose en el bus con el resto de cardenales cuando fue legido… Hacía lo que creía en conciencia, ni más ni menos.
Está claro -al menos eso pienso tras lo visto- que estamos ante un papado que pasará a la historia. Francisco no es un mago ni un genio, es un hombre de Dios, pero con los pies en el suelo y la cabeza en el Cielo. Desde su unánime elección -que ningún vaticanista acertó ni por asomo- el Papa ha hablado de los pobres, los enfermos, la Cruz, la alegría, la juventud, la esperanza, el amor… Y aterrizó en el balcón pidiendo la limosna de la oración para él y su predecesor, Benedicto XVI.
Francisco es como un cura de pueblo, muy cercano, muy humano, alejado de los flases y los aplausos. Basta con escuchar su voz o sus gestos. Y en esto también me recuerda al beatificado y próximamente canonizado  Juan Pablo II. Francisco es auténtico y sus gestos le delatan (positivamente). Es impactante ver a un señor de su edad conectar con los jóvenes sin tener la presencia ni el acting de Woityla. Francisco conecta, tiene engagement, algo por lo que cualquier marca suspira.  Su espontaneidad, su sencillez, su naturalidad, su serenidad… transmite algo difícil de explicar. Este Papa acogedor da paz, y se nota a la legua que se ha pateado las calles y barrios má pobres de Buenos Aires.
No creo que a Francisco le haga falta un asesor de campaña, ni nada por el estilo. Basta con que sea fiel a sí mismo y al ministerio que le ha sido confiado. Posiblemente algunos acaben poniéndole la proa, por auqello dí las verdades y… La Iglesias necesitaba a este Papa, y estoy convencido de que no se andará con remilgos cuando haya que dar un golpe en la mesa. Y me temo que tendrá que dar más de uno.
No sé si el idilio de este Papa con los medios durará toda la vida, pero de lo que estoy seguro es que Francisco va a dar mucho que hablar (para bien). Porque es auténtico, porque es humilde.

jueves, 4 de abril de 2013

Facebook quiere ser la nueva cara de tu celular

La red social presentó Home, una interfaz adaptada para smartphones con Android, que reemplaza a la original; busca ampliar su presencia en el mundo móvil con una integración profunda en el sistema operativo de Google
 
Mark Zuckerberg presenta la integración de la interfaz de Facebook Home en los dispositivos Android. Foto: Reuters 

Con la presencia de su cofundador y actual CEO, Mark Zuckerberg, Facebook presentó una interfaz que busca aprovechar la presencia de la red social en los teléfonos con Android. Los rumores previos indicaban que la compañía presentaría un teléfono adecuado a su plataforma, pero también se especulaba con que se podría presentar una interfaz adaptada del sistema operativo móvil de Google. A su manera, ambas previsiones resultaron ciertas.
Zuckerberg aclaró durante la presentación que la compañía no busca crear un teléfono propio, ni un nuevo sistema operativo. "Estamos preparando algo que va más allá de una aplicación", dijo el ejecutivo, al destacar la personalización que ofrece Android para realizar este tipo de implementaciones.
 
La interfaz presentada por Mark Zuckerberg de la integración de Facebook en los teléfonos con Android. 

Denominado Facebook Home, esta aplicación estará disponible en la tienda Google Play y permtie reemplazar la interfaz habitual de Android por una pantalla principal denominada Cover Feed , que se caracteriza por la visualización de fondo de las fotos que los contactos publican en la red social, con los accesos a las aplicaciones del teléfono y a las principales funciones de Facebook: las actualizaciones y el servicio de mensajería Messenger (con el aditamento de poder agregar esas conversaciones en cualquier lugar del entorno de Facebook, no sólo de esa aplicación).
También, por supuesto, es posible acceder a las aplicaciones tradicionales de un smartphone o al resto del software disponible en la tienda de Google.
Es lo que en la jerga de Android se conoce como un launcher , y hay varios disponibles para este sistema operativo (el único entre los más populares que permite algo así).
Uno de sus rasgos más polémicos, sin embargo, es que la aplicación desplegará publicidad dirigida en pantalla.



Estará disponible para los teléfonos HTC One y Samsung S III y S 4 desde el 12 de abril en la tienda Google Play. Gratis, por supuesto. Asimismo, Zuckerberg anunció un acuerdo con el fabricante taiwanes y AT&T para presentar el HTC First, el primer teléfono que cuenta con esta integración de Facebook en un dispositivo con Android, con un precio inicial de 99 dólares.
El HTC First tiene un chip Qualcomm Snapdragon de doble núcleo, pantalla de 4,3 pulgadas y cámara de 5 megapixeles. Corre Android 4.1 y viene con Facebook Home preinstalado.
Disponible como una aplicación más en la tienda de Google, la interfaz de Facebook Home se suma a las diversas alternativas de acceso que tiene la red social, con diversas desarrollos oficiales para iOS de Apple, Android, Windows Phone y BlackBerry OS. Asimismo, la compañía presentó de forma reciente el rediseño que unifica la vista web disponible en las computadoras, tabletas y teléfonos móviles..

Un grupo de periodistas destapó un escándalo de cuentas en paraísos fiscales

Fue a través de una filtración de información de operaciones de más de 130.000 personas de 170 países; ex funcionarios del gobierno de Francia, entre los más implicados
Un grupo de 86 periodistas de 46 países logró destapar uno de los escándalos financieros más serios de los últimos tiempos, en un mega-caso que podría tener ahora consecuencias sin precedentes en el sector de los servicios de finanzas offshore, como también en la política fiscal e impositiva de muchos países del mundo.
La investigación, que lleva por nombre Secretos a la Venta: Dentro del Laberinto Global de Dinero Offshore , comenzó exactamente hace 15 meses y fue iniciada por la Coalición Internacional de Periodistas Independientes (ICIJ), una ONG con sede en Washington compuesto por destacados reporteros y trabajadores internacionales de prensa con el fin de desenterrar casos complejos.
La investigación se inició a comienzos de 2012 cuando el grupo recibió información confidencial de cuentas offshore, exactamente unos 2,5 millones de archivos digitales, correos electrónicos y otros documentos, todos ellos con datos financieros de una serie de paraísos fiscales comos las Islas Vírgenes británicas, las Islas Cook, las Islas Cayman, y otros "escondites" en alta mar.
Los archivos tenían un peso de 260 gigabytes, 160 veces más que la filtración por parte de WikiLeaks en 2010 de documentos del Departamento de Estado de EEUU, conocidos como los "Cablegates".
La investigación tuvo acceso a filtraciones de información de 130.000 personas de 170 países con depósitos en paraísos fiscales
Esos datos cubren más de una década de información financiera sobre las transacciones globales de compañías privadas en las Islas Vírgenes. También incluye datos de sus actividades offshore en Singapur, Hong Kong y las Islas Cook, en el Pacífico.
La investigación indagó en los movimientos de unas 120.000 empresas y fideicomisos extraterritoriales y de cerca 130.000 personas de 170 países del mundo, desde presidentes y plutócratas, hasta dictadores, empresarios y criminales, esconden fortunas por un total de al menos 20 billones de dólares en paraísos fiscales británicos.
La causa implica a doctores y dentistas de Estados Unidos, granjeros de Grecia, como también familias y asociados de dictadores, banqueros de Wall Street, multimillonarios del Este de Europa e Indonesia, ejecutivos de empresas rusas, traficantes de armas, propietarios de compañías navieras de la Unión Europea, políticos, funcionarios y otros individuos.

Algunos famosos con fortunas offshore

  • El ex ministro de finanzas de Mongolia, Bayartsogt Sangajav, posee una cuenta no declarada en el banco suizo Legend Plus Capital Ltd.
  • Hassan Gozal, el presidente de Azerbaiyán, y sus dos hijas poseen una fortuna en una paraíso fiscal, como parte de las ganancias de su empresa constructora.
  • El esposo de la senadora canadiense Lawyer Tony Merchant depositó U$S 800.000 en un fondo de inversión offshore.
  • La baronesa y coleccionista de arte Carmen Thyssen-Bornemisza, una ex modelo, utilizó fondos en paraísos fiscales para comprar gran parte de su colección de arte.
  • Estados Unidos: Danise Rich, ex esposa del operador petrolero Marc Rich, quien recibió un perdón del ex presidente Bill Clinton por una condena por evasión de impuestos, había depositado U$S 144 millones en un banco de las Islas Cook.

Impacto profundo en Francia

Profundos cambios en el gabinete, el despido del primer ministro o disolver el Parlamento: estas son las tres opciones, por orden de probabilidad, que tiene el presidente Francois Hollande para hacer frente a una fuerte caída de su popularidad, que oscila en apenas 27% de adhesiones.
La imagen del gobierno de Hollande ha sido gravemente deteriorada por el escándalo del "Offshoreleaks", en que aparecen mencionados el ex ministro del Presupuesto, Jerome Cahuzac , y el ex tesorero de su campaña electoral, Jean-Marc Augier , entre los titulares de cuentas bancarias y sociedades offshore en paraísos fiscales.
"El escándalo fiscal planetario" como la definió Le Monde, involucra a 130 personalidades francesas, cuyos nombres el periódico promete difundir en los próximos días.
LA DEMOCRATIZACION DEL PODER JUDICIAL

La Justicia y los medios


Un espacio de debate sobre los cambios en la Justicia.

 Por Julio César Castro *

Opinión
La decisión de intervenir en un movimiento renovador, democrático, popular y participativo, como yo entiendo es el llamado “Justicia legítima”, implica también una militancia en los pensamientos y posturas que se tienen respecto de temas más o menos conflictivos, sin que sea una tibia manifestación políticamente correcta. Es hora de tomar partido públicamente y apoyar firmemente esta iniciativa, de cambiar las cosas o al menos de mostrar que no todos estamos de acuerdo con lo que se entiende por Justicia tradicional. Digo esto para insinuar de alguna forma el estilo tan “apolítico” de algunos sectores que conforman la Justicia tradicional, que como ya se sabe de apolítico sólo portan un cartel, ya que a la hora de fijar posiciones aparecen del lado más conservador, reaccionario y antipopular que pueda imaginarse. Nunca he visto militantes del campo popular, progresistas, o defensores de la justicia social, llamarse apolíticos. En términos más sencillos, todo autodenominado independiente, apolítico o apartidario encubre a un firme defensor de las derechas vernáculas, y del statu quo en el que aprovecha ciertos privilegios. ¿De qué se es independiente en verdad?
Nuestras democracias latinoamericanas, contemporáneas y posdictatoriales han tenido que padecer gobiernos de transición que permitieron el pasaje de los genocidas, asesinos, ladrones y cipayos económicos, a la alegría, la esperanza y el estado de derecho de unas democracias acosadas por los derrotados, aunque pese a ello hoy a la distancia merecen reconocimiento de lo que significó el primer juicio a los militares en un contexto tan difícil y precario. Luego, en nuestro país, volvieron los ladrones, los amantes del dorado, la pizza y el champán, el mal gusto y la entrega económica, privatizando todo a su paso, entre fiestas, y fábricas cerradas. Luego llegaron los inoperantes, con sus claudicaciones y su vuelta al neoliberalismo, hasta que en diciembre de 2001 se terminó el juego y las recetas impuestas partieron rumbo a nuevos horizontes que saquear, con la promesa de volver en cuanto pudiéramos alzar la cabeza. Luego otra transición difícil de explicar, con siete presidentes en brevísimos períodos. Finalmente, alguien desconocido que se ha transformado por sus actos concretos y acciones directas en un referente ineludible de la historia argentina. Alguien simplemente distinto y mejor.
Frente a este panorama y la actual lucha por una Argentina económicamente independiente, políticamente soberana, socialmente justa y popularmente movilizada, estamos nosotros, los que trabajamos en la Justicia. Pese a los cambios en estos últimos treinta años, siempre los medios de comunicación estuvieron del lado de sus intereses, creciendo, formando monopolios, dictando lo que había que hacer o no hacer desde sus titulares y el calificativo de cuarto poder pretendía colocarlo a la altura de las instituciones democráticas, sin que nadie haya votado sus propuestas y en algunos casos con el único objetivo de hacer sus negocios a costa de la verdad. Por cierto, hubo y hay excepciones y los trabajadores de prensa nada tienen que ver con sus empleadores e incluso algunos diarios, es justo mencionarlo, fueron verdaderos defensores de la prensa libre y democrática.
Comparto la posición de Luigi Ferrajoli, cuando nos dice que la crisis de las democracias, por acciones de las recetas neoliberales, puede encontrarse en unas sociedades fracturadas en grupos mezquinos y sectoriales, con ruptura de la solidaridad social, con una indiferencia por la militancia y la participación política. Una degradación de los derechos humanos y –agrego– del binomio Verdad y Justicia, degradando a la memoria a un concepto aliado a las revanchas y contra la pacificación (no puedo dejar de pensar en Instrucciones a los Fiscales, la obediencia debida, el punto final y los indultos). Siempre, históricamente acompañado por el discurso de la inseguridad, que se construye mediáticamente, contra las estadísticas oficiales, y respaldada por un movilero entrevistando a un familiar del reciente asesinado. La reiteración hasta el hartazgo de la misma noticia fatal y, si es acompañada de la queja vecinal, mucho mejor.
La falsa afirmación de que garantismo es igual a inseguridad, y nuevamente, como nos enseña Zaffaroni, la criminología mediática condicionando las decisiones del Poder Judicial. Por ejemplo pidiendo destituciones de jueces por aplicar la ley. En el medio, la ideología xenófoba, clasista y reaccionaria que se cuela por los intersticios de los titulares y los comentarios de los comunicadores televisivos.
Se agrega a ello, como segunda razón a considerar, la necesidad de una despolitización masiva, con la construcción de una opinión pública direccionada. Una realidad construida desde los medios, casi virtual e imaginaria. El debilitamiento del pensamiento individual, del tiempo del pensamiento. Los medios de comunicaciones monopólicos repudian el pensamiento crítico y le oponen al llamado hombre común, la peor expresión de la clase media temerosa, el fiel reflejo del burgués asustado, el más peligroso sujeto antidemocrático. Esto se construye con la desinformación y con el control en pocas manos de los medios de comunicación y a través de opiniones interesadas, omisiones, medias verdades y ya incluso con mentiras, apoyadas en “fuentes confiables”.
Un tercer punto a considerar es la crisis de la participación política. La idea proyectada de que los jóvenes no participen en política impide la regeneración de capas dirigenciales, la renovación y modernización de los conceptos adaptándolos a los nuevos desafíos, y lo más importante, la imposibilidad de una ideología con otros matices (más latinoamericanista, inclusivo, regional y con una mejor distribución de los bienes y las riquezas). Ante ello, los medios masivos aducen militancias juveniles animadas por recompensas en puestos jerárquicos (como si todos los miles y miles de jóvenes fueran a formar parte de un directorio). Jóvenes dirigentes enriquecidos son razones de algunos medios para desacreditar la militancia, restándoles toda marca de esperanza romántica y luchadora. Sin olvidar el mítico argumento del traslado forzado por embutidos, chacinados y bebidas en cajitas. La llamada política clientelar y la compra de voluntades con planes sociales o asignaciones familiares y el insoportable argumento del corte de calles en confronte con el libre derecho del automovilista que vuelve de trabajar. Una vez más se banaliza el nervio mismo del núcleo democrático, el derecho a protestar.
El último factor preponderante que pone en crisis el sistema democrático y participativo es la manipulación de la información y la decadencia moral de algunos comunicadores. Se ha creado el concepto de que todo juez que investiga a un funcionario lo hace para consagrar la impunidad. Es decir, frente a la denuncia periodística, nadie es inocente. Si el hecho es complejo, la Justicia es criticada por lenta; si se resuelve rápidamente, no se hizo nada (por cierto en que épocas de la dictadura nadie efectuaba este tipo de comentarios y menos de los medios aliados y cómplices). Si se aplica una condena, nunca es ejemplar, como si la ejemplaridad estuviera ligada a la sensación de saciedad que una supuesta opinión pública encuentra en el escarnio y encierro de por vida de un semejante (sin atisbo alguno de conmiseración, sin saber quién es ese sujeto, identificándolo con las clases marginales acreedoras de todo maltrato expiatorio). Tampoco se pregunta, ante una absolución, qué responsabilidad tenemos los fiscales y los policías en la investigación. Si un hecho se instala, con igual contundencia y reiteración se emiten juicios de culpabilidad y reproche, se piden penas eternas, con el aditamento de pudrición de la carne y sufrimiento sin límite. La pobreza moral de aquellos que requieren definiciones telegráficas ante problemas existenciales no hace más que contribuir a la apatía del razonamiento y a la demonización del Estado de derecho.
En realidad la verdad no importa. La información que transmiten es lo menos trascendental.
Frente a este panorama, ¿qué puedo proponer desde mi apoyo a la Justicia legítima? Afirmo que: no existe un derecho a la información “verdadera”, ya que la misma estaría en pugna con la libertad de información; sólo podemos hablar de libertad de recibir información, Sin embargo, como dice Ferrajoli, existe un derecho a la no desinformación consistente en la libertad negativa, es decir, en la inmunidad frente a las desinformaciones y la manipulación de las noticias. Esta libertad negativa es el corolario de la libertad de conciencia y de pensamiento, esto es la de la primera libertad fundamental que se afirma en la historia del liberalismo y que implica el derecho a la no manipulación de la propia conciencia provocada por desinformación en torno de los hechos y a las cuestiones de interés público.
Si nos imaginamos al lector y telespectador de noticias como a un verdadero consumidor, su derecho a no ser desinformado y a la no manipulación de las noticias equivale al de no recibir mercancía en mal estado. Al menos debemos tener el derecho de que se nos advierta con información veraz y adecuada qué nos están diciendo y por qué, dado que esto tiene a mi criterio protección constitucional por imperio del art.42. Si voy a formar criterio, quiero saber desde dónde me dicen las cosas.
La información es objeto de un interés público autónomo y colectivo que está ínsito en todos los principios de la democracia participativa, y es imprescindible que sea transparente, tanto como los ejecutores de los poderes públicos. Es decir, si requiero transparencia de acción, también la requiero de la información que me habla de esa acción.
Ya Umberto Eco nos dice que desde hace cuatro décadas la discusión de la naturaleza de los medios se desarrolla sobre dos temas: la diferencia entre noticia y opinión o comentario y, por lo tanto, el problema de la objetividad por un lado; y la afirmación de que los periódicos son instrumentos de poder controlados por grupos económicos, que usan un lenguaje encriptado deliberadamente, en cuanto que su verdadera función no es dar noticias a los ciudadanos, sino enviar mensajes cifrados a los otros grupos de poder pasando por encima de las cabezas de sus lectores, por el otro.
Si éstos son algunos de los problemas debemos proponer, dado que no sólo son locales sino evidentemente regionales (también existen en Ecuador, Venezuela, Bolivia y en Europa, España, Alemania e Italia, y por cierto hasta Obama ha tenido algún enfrentamiento con la Fox) alguna idea que mitigue tanta iniquidad.
Los poderes del Estado deben a todas luces afirmar su razón de ser en la propia democracia y es menester que las acciones y funciones de cada poder sean, no obstante el sistema de control republicano de frenos y contrapesos, manifestación de la voluntad popular. Si se sanciona una ley como la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, no puede ser el único tema el art. 161 (desinversión). ¿Qué rol juega el Poder Judicial frente a la presunción de legitimidad de los actos de los otros poderes, en cumplimiento de sus funciones propias? ¿Qué acto de extrema gravedad institucional es superador de la declaración de inconstitucionalidad? ¿Qué razón permite a un poder del Estado no definir el fondo de una contienda que es justamente su rol principal? ¿Qué papel está desempeñando, si no es desde lo ideológico, aquel que paraliza la vigencia de una ley? ¿Qué apolíticos son los que no acatan la voluntad mayoritaria del Poder Legislativo, máximo exponente de la representatividad popular? ¿No es acaso un verdadero pronunciamiento ideológico el que se muestra? Y ante ello, ¿por qué tanta oposición a democratizar la Justicia?
Es necesario ser independiente no sólo de los otros poderes del Estado, sino también de los poderes fácticos, económicos y de los poderes que bajo el ropaje de la imparcialidad, en cada acto, muestran su cara.
La primera separación debe ser de los administrados más poderosos, dado que, por su poder, son ellos los que quieren administrar ilegalmente a través de las tapas de sus diarios y nunca se plantea allí un conflicto de poderes de manera manifiesta y a plena luz para que la sociedad vea cómo se dirimen los conflictos y de qué lado está la Justicia.
Democratizar la Justicia es reconocer el problema de la concentración de los medios en pocas manos, del papel en pocas manos, del dinero en pocas manos y de los privilegios que ello implica. Los jueces y fiscales no podemos ignorar esa realidad tan expuesta con su ropaje más ofensivo, el de la subestimación.
Dice Ferrajoli, que nada debe saber de la ley de medios y de las medidas cautelares en Argentina: “Hasta ahora se han incorporado y confundido en único derecho dos derechos estructuralmente distintos y entre ellos virtualmente en conflicto: la libertad de información y de manifestación del pensamiento, que es un derecho fundamentalmente de libertad de quien hace información y manifiesta el propio pensamiento y la propiedad privada de los medios de comunicación, que es un derecho patrimonial singular de la empresa periodística o televisiva. El resultado es una inversión de la jerarquía constitucional de los derechos: la libertad de información y de expresión del pensamiento, que es la más clásica de las libertades fundamentales, resulta de hecho sometida a un derecho poder, como es el de la propiedad de los medios, que tiende a autoidentificarse con la primera”.
La idea de Justicia popular se ha identificado siempre en estas geografías como acción ilegal y revanchista de grupos insurrectos, nulas de todo ritual garantizador. En realidad, a ciertos sectores conservadores de la derecha neoliberal argentina lo que les molesta son las palabras sueltas, “Justicia” y “popular”; lo justo les resta privilegios y lo popular, les quita riqueza. Las dos juntas les son intolerables. Prefiero identificar la Justicia legítima con la Justicia popular, entendida como defensa de los más débiles para darle a cada uno lo que le corresponde, no solo por mérito, sino por derechos humanos básicos y elementales.
* Fiscal general ante los Tribunales Orales en lo Criminal. Docente de la UBA.

En secreto, Apple está preparando un televisor

Saldría al mercado a fines de año, tendría una pantalla de 60 pulgadas y versiones "mini"
NUEVA YORK (AP).- No es un secreto que Apple desea entrar a los hogares con un televisor propio, y abundan rumores e informaciones sobre cómo y cuándo va a suceder. Pero ahora un analista dijo que se ha enterado de que el televisor saldrá al mercado a fines de este año a un precio de entre 1500 y 2500 dólares. En una nota de investigación, Brian White, de Topeka Capital Markets, afirmó que el "iTV" tendrá una dimensión diagonal de 1,5 metros (60 pulgadas), pero también podría producirse en versiones de 127 centímetros (50 pulgadas) y 140 centímetros (55 pulgadas). Apple también sacará al mercado un pequeño "iRing" que se coloca en un dedo y permite al usuario controlar la pantalla mediante movimientos, dijo White.
Además, el televisor vendrá con pantallas "mini iTV'' de 24,6 centímetros (9,7 pulgadas), el mismo tamaño de una iPad grande, explicó White. El "iTV'' podrá enviar video a las pantallas pequeñas de manera inalámbrica en toda la casa. El concepto es similar a la forma en que las compañías de televisión por cable y satélite están comenzando a permitir que sus decodificadores envíen señales de video a los iPad y otras tabletas.
  • 1500
    dólares
    Es el precio estimado que tendría el nuevo aparato que podría funcionar en red con otros dispositivos

  • 1,5
    metros
    En el modelo más grande, ésa sería la dimensión diagonal de la pantalla, y habría versiones de 127 y 140 cm

miércoles, 3 de abril de 2013

40 años de telefonía celular

Lunes 01 de abril de 2013 | 19:17

El teléfono celular cumple 40 años: habla su creador

Entrevistamos a Martin Cooper, el hombre que el 3 de abril de 1973 inició una revolución en las comunicaciones y cambió para siempre nuestra sociedad
Por Ricardo Sametband  | LA NACION
 
Martin Cooper y el ''''ladrillo'''' original (un Motorola DynaTAC). Foto: Gentileza Arraycomm

Tiene 84 años, pero sigue trabajando, aunque no tanto como antes: "cuando era más joven saltaba de la cama y estaba haciendo cosas antes de desayunar. Ahora me tomo toda la mañana para desayunar y después trabajo. Pero bueno, el golf no me gusta: ¿qué otra cosa podría hacer?" Es ingeniero electrónico, y las comunicaciones lo fascinan desde pequeño. Y estuvo a punto de transformarse en un militar profesional (la Marina estadounidense financió sus estudios), pero finalmente optó por meterse en la industria de las telecomunicaciones.
Y el 3 de abril de 1973, ante la mirada atónita de varios transeúntes (y la presencia de la prensa) Martin Cooper inició una revolución en las telecomunicaciones: en la Sexta Avenida, en Nueva York, usó un teléfono sin cables para llamar a otra persona. No un inalámbrico hogareño, se entiende (no existían entonces): un teléfono que usaba una antena especial en el techo de un edificio para tomar su llamada y conectarla con la red de telefonía fija.
¿Llamó a su jefe? ¿A su esposa? ¿A su madre? No: a Joel Engel, su -en ese entonces- archienemigo laboral. Cooper trabajaba en Motorola; Engel dirigía los míticos laboratorios Bell de AT&T. Ambos buscaban lograr lo mismo, un teléfono celular funcional. Cooper hizo la primera llamada, y le dio el dudoso honor a Engel de ser la primera persona en el mundo que atendió una llamada de ese tipo en un teléfono normal. "No le hizo mucha gracia", recuerda Cooper, entrevistado por LA NACION.
Cooper no creó el primer teléfono móvil. La pionera más famosa, cuenta la leyenda, fue Hilda, la mujer de Lars Ericsson, el fundador de la compañía de telecomunicaciones sueca que lleva su nombre: a principios del siglo pasado llevaba en el auto (una novedad para ese entonces) un teléfono normal y una jabalina con dos ganchos; cuando se le daba la gana se colgaba, literalmente, del poste telefónico más cercano.
En la década del 50 y 60 ya existían los teléfonos móviles inalámbricos, pero eran radioteléfonos, sólo funcionaban en un auto, eran carísimos y tenían muy poco alcance.
 
Cooper en febrero último, cuando fue premiado por la Academia Nacional de Ingenieros de Estados Unidos; segundo desde la izquierda, Joel Engel, el hombre que atendió su primera llamada. Foto: Gentileza Martin Cooper

Cooper tampoco inventó el concepto de las redes celulares, con transmisores de baja potencia que dan servicio a áreas pequeñas (celdas) y que permiten la reutilización de frecuencias, que había nacido a mediados del siglo pasado.
Pero este hombre es el que tomó todo eso y lo transformó en una tecnología y un dispositivo que, 40 años después, usa la enorme mayoría de la población mundial. No hay, dicen, una tecnología industrial que se haya difundido tan rápido, ni que alcance a tanta gente. Hay 6000 millones de usuarios de teléfonos celulares pero, como alertó Naciones Unidas hace dos semanas , sólo 4500 millones tienen acceso a un baño limpio.

Llamar a una persona, no a un lugar

Pero volvamos a Cooper: es el 3 de abril de 1973, y sorprende a la prensa y a los neoyorquinos con algo que parece de ciencia ficción: un teléfono celular, inspirado en parte (como admite luego) en el Tricorder de Star Trek. Para demostrar la ductilidad de su invención, Cooper cruza una calle de Nueva York junto con un periodista, mientras habla por su teléfono celular. "Es lo más peligroso que hice en mi vida", declaró después.
Pero ¿cómo llegó a ese momento? Cooper entró en Motorola en 1954; desarrollaba radios portátiles para policías y bomberos, y ahí, dice, endendió el valor de poder comunicarse en forma directa con alguien, y no con un lugar.
"Veníamos trabajando con la idea de las comunicaciones personales hacía mucho tiempo -dice Cooper-. Durante 100 años, si querías hacer una llamada o recibirla estabas atrapado en el lugar donde estuviera el teléfono. Pero una vez que tenés un celular estás llamando a una persona, no un lugar. Es una diferencia enorme. El teléfono celular es personal, le pertenece a un individuo, no importa donde esté. Siempre lo pensé así, y por eso armé un equipo de gente para investigar ese área."
A principios de esa década, y a instancias de Engel, AT&T comenzó a diseñar una red de telefonía celular, pero cerrada (la compañía dominaba entonces las telecomunicaciones de Estados Unidos) y orientada a tener un teléfono en el auto.
Rudy Krolopp, el diseñador industrial del primer modelo en Motorola. Foto: Gentileza Motorola

"En Motorola nos oponíamos a eso, queríamos poder competir, y cuando nos enteramos que el gobierno estaba analizando el tema, decidí que teníamos que hacer una demostración de lo que podíamos hacer, sorprenderlos y que entendieran lo que estaba en juego. Así nació esa llamada -explica-. Después de la conferencia de prensa me fui a Washington y le mostré el equipo a varios funcionarios." Y los convenció de que su idea era mejor que la de AT&T.
El teléfono que usó no era un bloquecito casi etéreo como los actuales: pesaba un kilo y medio y la batería le daba poco más de 20 minutos de autonomía. "El prototipo no era muy confiable -recuerda Cooper-; los circuitos integrados recién estaban apareciendo, y el prototipo todavía no los tenía; adentro había literalmente cientos de partes, todo era muy inestable, así que fue una ventaja para nosotros que el gobierno se tomara varios años para definir cómo funcionarían las redes celulares, porque fuimos mejorando el equipo; el que se usó comercialmente a partir de 1983 era la quinta versión; habíamos invertido 100 millones de dólares para mejorarlo."
En Estados Unidos se hizo la primera llamada, pero fue Japón el país con el primer servicio de telefonía celular, en 1979; los países escandinavos comenzaron a dar el servicio en 1981. Estados Unidos habilitó el servicio comercial en 1983 (con AT&T; el diseño de la red lo hizo Joel Engel ); en la Argentina se ofrece desde 1989.
El primer teléfono comercial del grupo de Cooper fue el DynaTAC 8000x (también conocido como "el ladrillo"). Pesaba 800 gramos, permitía hacer llamadas y recibirlas, y nada más; faltaban diez años para los SMS . Su compañero de andanzas en nuestro país fue el TX400, que gracias a la batería incluida en una valija tenía más autonomía y mejor señal.
En Estados Unidos el 8000x costaba entonces casi 3995 dólares (unos 10.000 dólares actuales, aproximadamente, según calcula Cooper). "No era para cualquiera, claro. Todo el mundo se asombraba cuando lo veía, pero era carísimo. Creíamos que iba a ser popular, pero al principio era poca la gente que podía pagarlo. Los que comenzaron a usarlo enseguida fueron los vendedores inmobiliarios, que entendían las ventajas de estar siempre disponibles y de poder hacer una llamada desde cualquier lado. Pero no a todos les gustaba, un abogado me dijo entonces que jamás usaría un teléfono celular."
-¿Pensaban en otras funciones además de las llamadas para el celular?
-Bueno, muy a futuro creíamos en las videollamadas, pero nada más. En 1973 Internet no existía como tal, no había cámaras digitales, no había GPS. Lo único que teníamos era una suerte de chiste: en el futuro cuando nacieras te asignarían un número de teléfono, y que el día que te llamaran y no atendieras sabrían que estabas muerto.
-Vamos camino a eso, ¿no? El celular cambió nuestra sociedad, todo el mundo está disponible, modificó las costumbres también.
-Sí. En términos generales estoy contento, creo que nos hizo una sociedad más productiva en todos los niveles, y la gente es más feliz por eso. Es cierto que cambiaron algunas costumbres, pero sucede con todas las tecnologías así de disruptivas. Y el teléfono tuvo desde el primer día un botón para apagarlo si no querés que te molesten. Pero recién estamos comenzando, creo que los teléfonos del futuro serán muy diferentes.
Un aviso de 1979 explicando las primeras pruebas de telefonía celular de AT&T (en inglés).



-¿Le gustan los celulares actuales?
-No. Me parecen todos iguales, todos difíciles de usar. Cuando entro en un negocio de teléfonos los veo y todos tienen el mismo aspecto, todos hacen lo mismo. Me gustaría que fuera más como con los autos, que tenés variedad de tamaños, colores, diseños y formatos, y podés elegir varias de esas cosas antes de comprarlo. Están tratando de que los celulares actuales hagan de todo, y cuando querés hacer todo con una sola cosa ésta termina no siendo particularmente buena en nada. Yo pienso en un futuro de dispositivos muy especializados interconectados, que lleves una suerte de computadora central en el bolsillo y a eso se le conecten otros elementos, un auricular en la oreja, un sensor biométrico bajo la piel para monitorear tu salud, cosas así. Hace unos años mi esposa creó Jitterbug, un teléfono muy sencillo que sólo hace llamadas y manda mensajes, y es fácil de usar. Tiene unos 500 mil usuarios, la mayor parte es gente mayor.
-Inevitable preguntarle, entonces, qué teléfono usa...
-Todo el mundo me lo pregunta siempre, así que siento que tengo que estar probando todos los teléfonos. Siempre tuve de todo, tuve iPhone, hace unas semanas estuve usando un equipo de Nokia con Windows Phone, ahora le estoy hablando desde un Motorola Razr M; en unas semanas tendré otro.
-Trabajó durante 29 años en Motorola dedicado a los celulares, y luego se fue y en 1992 fundó su propia empresa... que también es de telecomunicaciones.
-Mi empresa, Arraycomm, se dedica a hacer diseños de lo que llamamos antenas inteligentes, que permiten hacer un uso más eficiente del espectro, es decir, de las frecuencias de radio que usan los celulares. Es algo muy difícil de lograr, pero un mejor del espectro uso abarata costos y hace que tener un celular sea más económico para todos.
-Así que lleva 50 años dedicados a las telecomunicaciones.
-Desde chico supe siempre que sería ingeniero, me encantaba armar y desarmar cosas; y sigue siendo así. Siempre creí que es importante ser muy bueno en algo, especializarse, y eso hice. Además me gustan muchas cosas; cada 5 años trato de variar el foco para aprender otras cosas, ahora estoy metido en temas de salud, se viene una revolución en ese área. Y la idea de no estar trabajando cada día, de no estar usando mi mente, es terrible para mí

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LA VENTANA › MEDIOS Y COMUNICACION

El deporte y lo deportivo

Dos enfoques sobre la comunicación y el deporte. Eduardo Galak invita a repensar el rol que juega lo deportivo en las sociedades actuales con motivo de la reciente inauguración del primer canal de televisión deportivo estatal.

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http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/go-gris.gif Por Eduardo Lautaro Galak *

La reciente inauguración del primer canal deportivo estatal convida a repensar el rol que juegan los deportes y lo deportivo en las sociedades actuales.

Hace ya una década que las políticas públicas nacionales trocaron el histórico discurso que justificaba la práctica deportiva: se pasó de afirmar que toda actividad física –casi sin importar cómo, dónde o por qué– generaba salud a sostener que son parte fundamental de la cultura y, por ende, de todos. Desde los albores del siglo XX y especialmente desde la definitiva incorporación de los deportes a la vida estatal y económica argentina en la década del ’30 se creó, a fuerza de una clara selección de las tradiciones y de una evidente naturalización de sus razones, una suerte de imaginario social que indica que moverse es sinónimo de salud física, y que ello es a su vez sinónimo de salud mental individual y de progreso colectivo. Como ejemplo de ello podemos decir que la definitiva introducción de los deportes a la escuela, a través de la asignatura Educación Física, resultó paralela a la incorporación de ciertos discursos eugenésicos que postulaban robustecer los músculos para fortalecer la raza argentina.

Sin embargo, más cercanos a estos tiempos, con la institucionalización estatal del Programa Deporte para Todos la cuestión cambió –diría radicalmente– en su fondo: el argumento principal que motiva establecer políticas en torno de los deportes es que son, no ya vehículo de higienización y salubridad de la población, de vigorización de la Patria o de mejoramiento de la raza, sino “hechos sociales y culturales”, al decir de la propia Secretaría de Deportes de la Nación. Por caso, dos ejemplos que muestran el cambio contemporáneo en la concepción del deporte. Primero, la razón para estatizar el Fútbol para Todos, bandera de la política estatal en esta materia y caballo de batallas de otras, se argumentó en que si el acceso a la cultura es un derecho y el fútbol es sinécdoque de la misma, ergo el acceso al deporte es un derecho y por ende es obligación del Estado garantizarlo. De hecho, el artículo 77 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual establece que el Estado debe asegurar que todos los ciudadanos tengan la posibilidad de mirar deporte por televisión en forma gratuita. Segundo, esta transformación en la conceptualización del deporte se materializó cuando paulatinamente se fueron incluyendo las políticas deportivas en la cartera del “Ministerio de Desarrollo Social” antes que en la de “Salud”.

A pesar de este cambio, que signa esta época, seguimos adeudando como sociedad el debate que relaciona el deporte con lo deportivo. Digámoslo con todas las letras: el hecho de que se masifique el deporte, sea por el propio canal DeporTV o por la garantía al acceso que supone su transmisión online gratuita a través del sitio http://deportv.gov.ar/, es digno de ser celebrado. Sin embargo, cabe la reflexión acerca de lo deportivo, es decir en lo relativo a lo que el deporte genera como práctica de la cultura, como hecho social.

Salvada ya la acepción que engarza al deporte con la salud, no debiera caerse en entender sin matices que estas prácticas conduzcan a solucionar las problemáticas sociales arraigadas. Por ponerle ejemplo a estas palabras. En la apertura de este canal de la TV digital, la Presidenta afirmó que estas políticas públicas sobre deportes le cambiaron la vida a muchas personas y también generaron profundos cambios sociales (como la clásica reunión familiar argentina para asistir a un partido de fútbol, antaño por radio o por la perversa “radio por televisión”, ahora por pantalla de aire y de manera gratuita) y que “el deporte forma a la persona”. Si bien es cierto que estas políticas transformaron prácticas y relaciones sociales, no deberíamos caer en entender que todos los valores que los deportes transmiten son positivos para la sociedad, que éstos producen las soluciones para todos los males colectivos o que su aprendizaje es signo de “buena” formación.

Dicho de una manera más directa, no deberíamos confundir lo deportivo con lo político: así como no es sinónimo de salud, el deporte tampoco es acepción de “buena” educación, de “buena” cultura. En cambio, sí parece un camino fructífero fundirlos: sin desconocer las posibilidades de transmitir a través de los deportes lógicas de respeto, de sacrificio, de socialización, de inclusión o de competitividad, no debemos desconocer que las prácticas deportivas también están asociadas a valores como la infracción a la regla, la violencia física y simbólica, la traición, la especulación, la espectacularización y demás intereses propios de las lógicas de mercado. De la reflexión crítica de esta fundición se podrán resignificar los valores asociados a lo deportivo que su transmisión pone de manifiesto, y con ello construir efectivamente un “deporte para todos” que sea para todos.

* Doctor en Ciencias Sociales (UNLP/Conicet).

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Habitar un espacio de memoria

A propósito de la próxima puesta en marcha de la Tecnicatura Superior en Periodismo Deportivo por parte de la UNLP en el Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA), Carlos Leavi reflexiona sobre los valores y significados que genera la apertura de un espacio universitario en un lugar donde reinó la muerte y donde ahora se busca celebrar la vida.

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http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/go-gris.gif Por Carlos Leavi *

La incorporación de la carrera universitaria de “Tecnicatura Superior en Periodismo Deportivo en el Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA) implica poner en práctica una idea de la universidad, de la comunicación y de nuestra(s) memoria(s). La iniciativa promovida por HIJOS tuvo rápido eco en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP que asume, como trabajo cotidiano, la apertura de la universidad pública y sus saberes al conjunto de la comunidad. El firme compromiso del Ministerio de Educación de la Nación, su Secretaría de Políticas Universitarias y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación hicieron el resto.

Como lo expresó Florencia Saintout, decana de la facultad, hasta hace muy poco “no existía una propuesta desde las universidades públicas destinada al periodismo deportivo, porque ese tipo de formación parecía una actividad destinada para unos pocos, aunque la práctica del deporte sea de las mayorías. Por eso, esta tecnicatura gratuita brindará la posibilidad de estudiar a quienes no podían pagar un arancel y, además nos permitirá pensar un periodismo deportivo desde la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Es decir, un periodismo deportivo que no sea discriminatorio, sexista ni misógino, sino profundamente democrático”.

Las primeras consultas dan cuenta de la necesidad de este espacio, pero también de un perfil: casi todos/as trabajan, es decir quieren ser trabajadores/estudiantes. Preguntan si es arancelado, dando cuenta de un “negocio” en torno del dictado de cursos sobre “periodismo deportivo”; por lo cual la universidad pública y gratuita viene a proponer otras lógicas de pensar la formación de periodistas e investigadores en el mundo del deporte.

Los valores y significados que generan la apertura de un espacio universitario en un lugar donde reinó la muerte buscan poner la vida como eje central de nuestras prioridades político/académicas. Es un modo (no el único) de practicar ese “espacio”. Habitar ese lugar desde las experiencias educativas nos pone en un desafío que trasciende lo pedagógico para ubicarse en el plano de lo vital. Contemplamos las tensiones propias de un acontecimiento/situación de este tipo. Pero con estas lógicas de lo vital abrimos un marco de posibilidades, corremos los límites, ocupamos estos “sitios”. Incluso, lo hacemos considerando las distinciones de Michel De Certau en “La invención de lo cotidiano”, entre el “espacio” y el “lugar”: en tanto el “lugar es del orden según el cual los elementos se distribuyen en relaciones de coexistencia y el espacio es el lugar practicado”. En síntesis, contemplamos nuestras aulas en ese ámbito como territorios de memoria en términos de experiencias de temporalidad y espacialidad, pero fundamentalmente como espacios de cambio cultural y político.

Pero no es sólo nuestra opinión, un estudiante que ha consultado estos días por la carrera nos escribe y nos dice que “es una excelente noticia poder cursar en ese lugar que fue utilizado con horror y poder recuperarlo como un espacio lleno de vida y alegría”.

La carrera que tiene abierta su inscripción hasta el 26 de abril y comenzará el 2 mayo de este año (1), asume un abordaje integral del mundo del deporte. Por esto posee cuatro áreas que funcionan en mutua relación: área de producción (que contempla los lenguajes multimediales, audiovisuales, radiofónicos y gráficos), un área socio-comunicacional (para la reflexión sobre la sociedad, los medios de comunicación y su contexto histórico), área de deportes (saberes específicos del mundo del deporte y análisis de la problemática como fenómeno social, cultural, económico y educativo) y, por último, una práctica profesionalizante (para consolidar las competencias requeridas en los diversos espacios de competencia profesional).

En el 2013, a 30 años de la recuperación democrática, la universidad pública y gratuita a través de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata, va por más democracia, por saberes, discursos y prácticas que den cuenta de esta voluntad político/académica. Por esto decidimos habitar y vivir esta experiencia educativa en este “espacio” para que allí estén presentes la memoria, la verdad y la justicia.

* Licenciado en comunicación, docente de la FPyCS/UNLP.

martes, 2 de abril de 2013

Internet lo sabe (casi) todo de vos

Las redes sociales arrastran a los internautas a dibujar sus perfiles a golpe de clic; los expertos coinciden en el fin de la privacidad y en la importancia de gestionar la imagen y la información publicada
 

Cuánto se gasta en ropa, qué juegos prefiere, sus creencias religiosas, tendencia política, dónde pasó sus últimas vacaciones, su color favorito, o si es de tomar cerveza, vino o agua en las comidas. Muchos de estos detalles sobre usted están en Internet. Algunos los habrá publicado usted mismo, otros se pueden inferir de su actividad en la Red, qué páginas visita, qué aplicaciones se descarga en el móvil o simplemente de lo que otros dicen de su persona. La información está ahí y no hace falta ser malintencionado para encontrarla, aunque puede ser usada con malas intenciones.
Lo habitual, sin embargo, es que las empresas recaben y crucen datos personales para ofrecer publicidad muy individualizada en función de los gustos de cada uno, incrementando con ello sus posibilidades de venta. Así, la privacidad se ha convertido en la moneda con la que pagamos muchos de los servicios online aparentemente gratuitos. Otras veces, compartimos intimidades simplemente para satisfacer la necesidad humana de comunicarnos, según los sociólogos. Sea de manera intencionada o inconsciente, cada clic de ratón o palabra que escribimos en la blogosfera revela quiénes y cómo somos. Los expertos coinciden: la privacidad en Internet no existe, pero se puede gestionar cuánto enseñamos y qué imagen damos.
Las autoridades de protección de datos del Estado de Schleswig-Holstein (Alemania) prohibieron en agosto de 2011 el uso del botón Me gusta de Facebook porque entendían que violaba la privacidad de los usuarios. Sus sospechas de que esa información podía servir para crear perfiles con hábitos y preferencias de los internautas se han confirmado. Un grupo de investigadores del Centro de Psicometría de la Universidad de Cambridge ha desarrollado un modelo matemático que permite deducir con alto grado de acierto la etnia, la orientación sexual, las tendencias políticas y las creencias religiosas de cualquier persona a partir de los Me gusta que ha pinchado en la red social.
La privacidad se ha convertido en la moneda con la que pagamos muchos de los servicios online aparentemente gratuitos

Aquella no era la primera vez que Alemania decidía poner coto a la difusión y tratamiento de información personal en la Red. En 2010, el Gobierno de Angela Merkel aprobó una ley que impedía a los jefes husmear en los perfiles en redes de sus trabajadores en busca de datos personales. Tampoco las empresas de reclutamiento podían buscar las vergüenzas online de los candidatos. Los expertos en protección de datos señalan que, en la práctica, este tipo de medidas son muy difíciles de aplicar.
"El único modo de mantener nuestra privacidad online sería no usar Internet en absoluto. Aunque, como es obvio, eso ni es conveniente, ni posible en muchos casos", opina Ángel Gutiérrez, coautor del libro Comercio electrónico y privacidad en Internet. "Ya no hace falta que revelemos directamente quiénes somos y lo que nos interesa. Los sitios web lo averiguan por lo que hacemos en Internet", continúa el experto. ¿Para qué? Para ganar dinero. "El negocio es la publicidad", indica Ricard Martínez, presidente de la Asociación Profesional Española de Privacidad (Apep). Estamos en la era de la publicidad a la carta. Ya lo habrá notado, ayer entró en algunas páginas de automóviles y hoy le persigue por la World Wide Web el anuncio del coche del año. Esta práctica puede ser molesta e invasiva para algunos y una ventaja para otros, porque evita recibir información comercial que no le interesa.
¿No recuerda haber dado permiso para que su actividad online sea rastreada? ¿Tampoco le suena haber autorizado a una aplicación móvil acceder a su libreta de contactos? Seguramente lo hiciera cuando aceptó los términos de uso de los servicios online que utiliza, ya sea un buscador como Google, redes sociales como Facebook o Twitter, o la plataforma de mensajería instantánea WhatsApp. Un 42% de internautas no lee la política de protección de datos, según el Eurobarómetro sobre conductas de los internautas en materia de privacidad, de junio de 2011.
"La gente no lee ni configura la privacidad de los espacios online en los que se desenvuelve", denuncia Martínez. "Lo ponen muy complicado. No solo es que pongan condiciones que no se entienden, sino que además las cambian continuamente. Nos hacen creer que podemos controlar la privacidad, pero no es verdad", añade Jorge Flores, responsable de PantallasAmigas, web que promueve el uso responsable de las nuevas tecnologías.
Así, el 42,5% de los internautas que utilizan redes sociales en España ha encontrado difícil gestionar la privacidad de su perfil. Un 7,2% reconoce que ha sido imposible hacerlo, según el estudio publicado en diciembre de 2012 sobre la percepción de los usuarios acerca de su privacidad en Internet elaborado por el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (Inteco).
Más o menos conscientes de los pormenores del contrato, el resultado es que "pagamos los servicios" con datos personales, dice el presidente de la Apep y profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Valencia. Normalmente, esta transacción se produce en términos "acordes a la legalidad", añade. Aunque no siempre es así. "La ley dice que un sitio web solo puede pedirle a un usuario las informaciones necesarias para poder ofrecerle sus productos. Pero en la mayoría de los casos solicitan informaciones adicionales", explica Gutiérrez. Javier de Rivera, sociólogo especializado en redes sociales, cree además que los usuarios se sienten abocados a aceptar las condiciones. "Para tener contacto con nuestros amigos y estar socialmente integrado tenemos que renunciar a esa privacidad", concluye.
"La gente no lee ni configura la privacidad de los espacios online en los que se desenvuelve", denuncia Ricard Martínez, presidente de la Asociación Profesional Española de Privacidad (Apep)

Cualquier detalle es, en última instancia, importante y valioso porque permite a las empresas elaborar ofertas a medida. Y no solo en el ámbito comercial. Lo mismo se puede personalizar un anuncio directo al consumidor potencial, que un programa electoral al gusto del elector dudoso. De Rivera recuerda en uno de sus ensayos que en la última campaña electoral en EE UU, el equipo de Obama utilizó las redes sociales, sobre todo Facebook, para identificar a los votantes indecisos, conocer sus inquietudes y así encontrar "el mejor modo de convencerles". La victoria del reelegido presidente fue, en realidad, el triunfo del data mining (minería de datos), según reflejó la prensa mundial.
Internet es, en efecto, una mina de datos. Una ventana desde la que accedemos al mundo, y por la que el mundo puede entrar en nuestra casa -con o sin invitación- y arramplar con el joyero. "Si ya hubiera existido en la época de George Orwell, no me extrañaría que hubiera incluido Internet en su 1984, como parte del aparato de vigilancia y manipulación del totalitario partido", apostilla Gutiérrez, experto en privacidad en la Red. Esa ficción no estaría lejos de la realidad. "La información privada es utilizada en Estados totalitarios para identificar disidentes", alerta Ricard Martínez. Por eso opina que los legisladores "deben proteger la privacidad de los ciudadanos en Internet. Es fundamental para la libertad. Para que no nos manipulen, si tengamos la sensación de que nos están fiscalizando".
El protagonista del cortometraje Remove lo tiene claro. Para evitar el control y la vigilancia, de empresas o de Gobiernos, rompe con la tecnología. Tira su móvil en un buzón de correos y desenchufa su ordenador. El resultado: desaparece del mapa. "La actitud del personaje es radical pero plantea una cuestión que siempre me ha preocupado como usuario: ¿hasta dónde habría que llegar en el supuesto de querer desconectar, de preservar la privacidad?", pregunta el guionista y codirector Joan Llabata.



Los riesgos son múltiples, pero se pueden minimizar. "No creo que tengamos que borrarnos de Internet, aunque hay gente que lo hace cuando cambian las condiciones de privacidad", afirma Eva Sanagustín, autora de Visibilidad. Cómo gestionar la reputación online. "La gente está tomando conciencia de la relevancia de su identidad en la Red, pero todavía no sabe cómo gestionar su privacidad", opina la escritora. "Hay personas que suben fotos de sus hijos, de menores, o indican constantemente dónde están. Si supieran lo que se hace con esa información no la darían", señala.
Un estudio de Microsoft, publicado en 2012 con datos de usuarios de EE.UU., Canadá, Irlanda, Alemania y España, confirma que los internautas "podrían estar subestimando" el poder (positivo o negativo) de sus acciones online sobre su propia imagen. Por ejemplo, solo un 4% de los adultos encuestados considera que sus opiniones en Twitter son importantes en la formación de su identidad digital. La información que más influye es, de hecho, la que nosotros mismos compartimos deliberadamente, como fotos y comentarios publicados en una red social, subraya el informe. En este sentido, menos de la mitad de los entrevistados (44%) reconoció que pensaba detenidamente las consecuencias de sus actividades en Internet. Aun así, un 67% creía tener el control de sus perfiles en la Red.
Un experimento de la institución belga Safeinternetbanking.be -que promueve la banca online segura-reveló que muchos internautas desconocen, pese a su sensación de control, qué información han compartido en Internet. "El mes pasado te gastaste 300 euros en ropa". "¿Sabes el número de tu cuenta bancaria? Yo sí. Es el...". El mentalista Dave adivina estos y otros datos de sus interlocutores, que se muestran atónitos. "Poca gente sabe eso", responde una joven. A cada acierto, mayor es la sorpresa. El ritual adivinatorio, grabado con cámara oculta y que ahora se puede ver en YouTube, termina con la revelación del truco de Dave. Toda esa información estaba en los perfiles de las redes sociales de las víctimas. La moraleja: un desalmado podría haber limpiado la cuenta bancaria de cualquiera de ellos.
Los usuarios de Internet "podrían estar subestimando" el poder (positivo o negativo) de sus acciones online sobre su propia imagen, de acuerdo a un estudio realizado por Microsoft en 2012

Las alertas sobre las prácticas de riesgo en Internet saltan cuando los afectados por las posibles consecuencias son menores. "Los adolescentes y jóvenes no tienen consciencia de hasta qué punto revelan cosas sobre sí mismos ni de las consecuencias que eso puede tener", subraya Ángel Gutiérrez, experto en privacidad. Y, según Martínez, nada impide que se registren en redes sociales aunque tengan menos de 14 años, edad mínima que exige la ley. "No existe un identificador válido para saber que un menor es menor. Es un problema que la industria se tiene que comprometer a resolver", incide. Esta carencia de control de la edad de los usuarios supone problemas también en términos de publicidad, dice el presidente de la Apep. "Le pueden llegar anuncios a un niño que en el horario infantil estarían prohibidos en la televisión", explica.
A falta de ese identificador virtual de menores, la educación se alza como la herramienta más potente para que los jóvenes (y los mayores) sepan qué información pueden compartir y dónde es más seguro hacerlo. En este sentido, proliferan las guías, cursos y programas para que los niños 3.0 y sus padres analógicos, tengas las pautas para un uso seguro de Internet. Así, los riesgos asociados a la Red y a las nuevas tecnologías están entre los temas -junto con la violencia de género o las bandas juveniles- que la Policía Nacional imparte en los colegios en el marco del Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad Escolar.
La falta de prudencia no es, sin embargo, exclusiva de los más jóvenes. En España, un 22% de los internautas adultos confiesa haber difundido por error datos privados -información personal, fotos familiares y el número de teléfono móvil (en ese orden)- , según el estudio de Microsoft. Un porcentaje muy similar al de filtraciones no intencionadas que reconocen los chavales entre 8 y 17 años (24%).
Los expertos apuntan que los internautas controlarán cada vez más su actividad online. Pero la identidad y la reputación online no solo depende de lo que difundimos, sino también de lo que otros dicen de nosotros. Del mismo modo que contribuimos a crear la reputación de los demás con nuestras opiniones. En este sentido, el responsable de PantallasAmigas, Jorge Flores, reclama que los proveedores sean más transparentes y protejan la privacidad de sus usuarios. "No es admisible que Facebook siga admitiendo las etiquetas en las fotos", se queja. "Puedes hacer daño a otros, incluso sin pretenderlo, mostrando imágenes en una situación comprometida para ellos y que deseaban mantener en privado. Muchas veces lo que se sepa de uno depende de las configuraciones de otros", lamenta.
Flores y el sociólogo de Rivera coinciden en señalar que las redes sociales están diseñadas para que compartas cuanta más información, mejor. Las describen como una suerte de laberintos de me gusta, invita a tal o cuál amigo, comenta una publicación o di lo que estás pensando, retuitea, marca una opinión como favorita o comparte este u otro artículo de la prensa. ¿Has viajado? Pues no te olvides de geolocalizarte y subir una foto. "Cuanto más tiempo pases y más te relaciones, más dices de ti y más publicidad pueden mostrarte", apunta el responsable de PantallasAmigas.
Las redes tienen también sus ventajas. Así lo cree Eva Sanagustín. La escritora ve en ellas "oportunidades para conocer gente, para encontrar trabajo, para relacionarse". La experta en reputación online cree, sin embargo, que es necesario cuidar la imagen que se da en ellas. El perfil digital se ha convertido en la nueva tarjeta de presentación. Una primera impresión 2.0. ¿Quién no se ha buscado a sí mismo, a su jefe o hermano en Internet?.