domingo, 6 de enero de 2013

REPORTAJE a Beatriz Sarlo

"En '6, 7, 8' engañan a la audiencia"

Entre las entrevistas de mayor impacto de Magdalena Ruiz Guiñazú se destaca esta con Beatriz Sarlo, poco después de que la ensayista visitara 6, 7, 8, polemizara con sus panelistas y calificara al programa de “aparato paraperiodístico”

Por Magdalena Ruiz Guiñazú
05/01/13 - 09:17
"En '6, 7, 8' engañan a la audiencia"Intelectuales."Debemos hacernos cargo de lo que escribimos o de lo que pensamos, e incluso ir, como en este caso, a territorios que pueden no sernos favorables."
Pocas veces una entrevista televisiva ha tenido tanta repercusión como la que (hace casi dos semanas) ubicó a Beatriz Sarlo frente a lo que se suponía era casi un pelotón de ejecución y que, en cambio, resultó una lección inteligente de cómo responder a un panel que pretendió ser inquisitorial.
Todavía, una semana más tarde, Ricardo Forster se empeñaba en salvar su pensamiento (el de Forster) en la contratapa de BAE y Horacio Verbitsky dedicaba a Beatriz la tapa y un par de páginas en Página/12.
Por supuesto que una cosa es la percepción de quien observa y lee desde afuera y otra, la del objeto en cuestión.

—¿A qué atribuye este fenómeno que usted protagoniza? preguntamos a Beatriz mientras una fría mañana de otoño azota Buenos Aires.
—Posiblemente a que, como invitada de 6, 7, 8, yo haya sido la primera opositora al kirchnerismo que haya aceptado sentarme frente a ese panel. Han ido a este programa otros opositores o quizá figuras no kirchneristas pero creo que he sido la primera en aceptar quedarme allí durante la hora y media que dura la puesta en el aire. Además, acepté sin condiciones. Lo único que pedí fue que mi libro ya hubiera salido, dado que tiene un capítulo dedicado a 6, 7, 8 y quise ser leal en este aspecto dándoles tiempo para que lo leyeran. No lo leyeron. Pero, bueno, ésa es otra cuestión. Repito, no puse condiciones. En primer término, me dijeron que iba a ser con el panel del programa y, luego, por Twitter me enteré de que iba a ir Ricardo Forster y, también más tarde, que estaría presente Mariotto. Creo que todo esto le dio una repercusión especial a 6, 7, 8 porque, también en el avance, el programa fue difundiendo que nos íbamos a encontrar esa noche. También el anuncio fue por Twitter, que es un medio muy politizado. Naturalmente, no todo el Twitter pero hay una zona importante de gente muy politizada que fue recogiendo el anuncio para convertirlo en un evento que tenía algo de político, algo de irónico-humorístico y otro poco de mediático.
—¿Pero usted no cree que la gran repercusión se debió, en primer lugar, a que tuvo el coraje de ir y enfrentarse con un programa de propaganda? Porque, tal como lo define Verbitsky muy claramente, no es un periodístico sino un programa de propaganda. Lo cual ubica correctamente el tema. Además, la serenidad con que usted se manifestó lo hizo doblemente interesante, al punto que, como decíamos, casi a dos semanas de la emisión se sigue hablando del programa, que interesó aun a gente que habitualmente no lo ve…
—Mire, para mí, la cuestión pasaba por lo siguiente: no es que yo estuviera esperando ese martes a las 20.30 como el acontecimiento más preciado de mi vida. Simplemente, suelo atenerme a ciertas reglas intelectuales y morales. Creo que los presidentes deben dar conferencias de prensa. Los funcionarios, también. Y en los reportajes creo que es natural que respondan preguntas. Entonces, me parece que los intelectuales debemos hacernos cargo de lo que escribimos o de lo que pensamos e incluso ir, como en este caso, a territorios que pueden no sernos favorables. Dicho esto, la consecuencia de haber ido al programa significa también que, en los próximos meses, no pisaré ningún estudio de televisión, de ningún canal, para no proporcionarle a 6, 7, 8 más archivo de imagen. O sea que la consecuencia está relacionada con la decisión de que, como 6, 7, 8 trabaja cortando, sacando de contexto y repitiendo imágenes o palabras de su entrevistado (no solamente me refiero a los entrevistados por ellos sino a los de todos los programas), para mí queda claro que, en los próximos meses no debo ir a ningún canal. Le diré más: han estado barriendo todo lo que ha aparecido sobre mí y no voy a proporcionarles ni una sola imagen más. Entonces, volviendo a su pregunta, ésta es una consecuencia que viene de un movimiento que es la afirmación de la libertad de prensa. Ni siquiera voy a entrar a discutir si es o no un programa de propaganda o un programa periodístico. Ustedes tienen el programa, yo voy. Y voy porque creo en la libertad de prensa, en la discusión y en el debate. Y ustedes encaran el debate posterior al programa de manera tal que hace imposible mi presencia como imagen durante un tiempo. A la palabra escrita no la puedo medir, claro, porque si yo me borrara de la gráfica me estaría borrando de mi propio trabajo.
—¿Usted está invitando al panel de “6, 7, 8” a que reflexione sobre esto?
—Es decir que no actúen como una amenaza sobre las opiniones a las que descontextualizan porque, de esta manera, cualquiera que emita su opinión puede sentirse amenazado.
—Además, me parece que aquí surge el filtro de la omnipotencia que significa haber creado un aparato estatal de las dimensiones del que posee el Gobierno. No hay más que mirar la lista de medios en manos del Gobierno para advertir su extensión. Entonces, el hecho de que alguien se haya atrevido a sentarse tranquilamente a contestar causa un gran revuelo… a tal punto que nos asombra. Como si hubiéramos perdido la noción de lo que es la libertad de pensamiento.
—Sí. De todas maneras, yo pienso que hay intelectuales de Carta Abierta, como puede ser el caso de Forster o de Horacio González, que contestan a cuantas preguntas se les hagan. Incluso, creo que hay intelectuales que pertenecen al universo kirchnerista que, frente a la prensa, tendrían la misma actitud que yo. Estoy casi convencida de esto. El problema son estos aparatos paraperiodísticos. Que no son aparatos intelectuales. Le completo: son aparatos mediáticos y paraperiodísticos. No son periodismo en el sentido puro de la palabra. Además, desde el punto de vista periodístico, son muy malos. En principio porque parecerían no conocer la producción de la noticia. Por ejemplo, la forma en que ellos producen los informes que aparecen allí. Como en el caso del programa en el que me tocó ir a mí, donde mostraron un informe sobre los “indignados” españoles en el que parecería que no hubieran consultado la prensa internacional. Me refiero a prensa en español. Ni siquiera hablo de la que se publica internacionalmente en otros idiomas porque, si usted lo hace, queda como un pedestal cosmopolita. Pero estoy hablando de la prensa española que se encuentra en los portales y que es de acceso gratuito: El País, La Vanguardia, El Mundo… incluso, el ABC. En 6, 7, 8 cubrieron la noticia de un modo radicalmente diferente. O sea que han engañado a su audiencia. La cobertura sobre los “indignados”, repito, es un engaño al que están sometiendo a la su audiencia que, al ver esto, pensará que así se está cubriendo en España una crisis como la que ha producido este movimiento juvenil. Insisto en que esto me parece grave porque fomentar la ignorancia del público no es un acto ni progresista, ni nacionalista, ni redistributivo. Me parece que es un acto que debería ser suprimido del propio modelo… (dado que a ellos les gusta hablar de “modelo”), porque equivale a mantener a su público en una especie de cautiverio ignorante. Además, tengo la impresión de que ellos mismos, al mantenerse dentro de esa especie de cautiverio ignorante...
Beatriz reflexiona en silencio y continúa:
—No puedo creer que esos periodistas que estaban sentados alrededor de la mesa piensen que, realmente, las manifestaciones de los “indignados” son cubiertas de este modo por la prensa española. Y esto es grave porque ellos hablan todo el tiempo de la crítica de la prensa, de la crítica de la construcción de la noticia y finalmente transmiten una noticia internacional que, por como estaba editada, parecía una película de Michael Moore. Además, había una especie de separadores en los que aparecía Carrió… y la verdad es que no se sabía muy bien qué hacía Carrió en medio de los “indignados” españoles. Separadores que pertenecen, más bien, a la cultura del “clip”; a una prensa que quiere transmitir ciertas ideas y una determinada visión del mundo.
—Volviendo a su presencia en “6, 7, 8”, una semana después, desde la contratapa de “BAE”, Ricardo Forster la acusa de “desideologización”. ¿Cómo recibe una acusación de este tipo?
Beatriz Sarlo permanece en silencio otra vez y luego, con una semisonrisa, dice:
—“Nada...” Le diría que “nada”, como se contesta en la cultura juvenil. No tengo que demostrar que no soy una persona “desideologizada”. Mucho no tengo que demostrarle a Forster. Que yo piense que tanto en el campo de la cultura como en el campo del periodismo no existe sólo la lógica del dinero, del poder o de la ideología significa que también hay lógicas formales. Que, por ejemplo, existe la lógica periodística, por la cual un diario oficialista como Página/12 se vuelve un muy mal diario. Que yo piense eso no me convierte en una persona “desideologizada”. Entonces, no tengo que andar mostrándole papeles a Forster. Ni ahora, ni antes. Ni se los pido. Es más: le conozco sus papeles a Forster y no se los pido. Ni se los voy a andar mostrando a la gente. No tengo nada para decir. Que tomen lo que yo escribo y vean si es “desideologizado”. Que lean lo que yo he escrito sobre todos los actos del kirchnerismo y díganme si no soy una persona capaz de captar una dimensión cultural; que tomen lo que he escrito sobre David Viñas, sobre la propia muerte de Kirchner, que tomen mi nota de La Nación y que lean mi libro. Yo no tengo por qué andar demostrando que tengo una ideología. Directamente me están exigiendo pureza de sangre ¿Qué quieren? ¿Saber de mis abuelos ideológicos? Yo no les pido pureza de sangre a los de Carta Abierta pero tampoco voy a admitir eso. Tengo una historia atrás. Si me quieren tirar un expediente, no lo van a poder encontrar. Creo que es por eso que están desesperados.
—También Forster habla de escribir o hablar desde las empresas que, “desde antiguo son la voz doctrinaria de la derecha argentina. Todos prefieren mirar para el costado o con cara de “yo no fui”.
—Yo creo, y traté de decirlo también en 6, 7, 8, que el periodismo tiene varias lógicas entrecruzadas. Una lógica es la de los intereses económicos. En algunos casos, del propio grupo periodístico y, en otros, de ese grupo y otras empresas más. Esa es una lógica. Pero no podrían hacer medios “solamente” con esa lógica. Porque está también la lógica periodística. Entonces, hay un entrecruzamiento y un tironeo, un conflicto permanente entre estas dos lógicas. No puede haber un medio exitoso que exprese sólo los intereses económicos del “patrón” de ese medio. Eso no existe. Algo parecido ocurre con algunas de las revistas kirchneristas que muchas veces expresan “sólo” los intereses del patrón. Pero, aun en esas revistas y diarios, usted encuentra notas como las de Horacio Verbitsky o Mario Wainfeld, que no reflejan solamente los intereses “del patrón”. O sea: son dos lógicas entrecruzadas. Sin duda, en el capitalismo, ningún diario va a sacrificar, en última instancia, los intereses económicos de sus dueños o de sus accionistas. Sean éstos familiares o parte de un gran grupo económico, como pueden ser los casos argentinos más emblemáticos. No los va a sacrificar. Pero no sacrificaría por completo la lógica periodística porque la lógica periodística también tiene un valor importante en un diario. Sin ella, el diario o el canal de TV o lo que fuere no existe. Si pierde esa lógica periodística, deja de existir. Entonces, la idea conspirativa de que todos los días llega un radiograma de Magnetto a Radio Mitre (donde trabajo) y que Zlotogwiazda lo lee ante el equipo que está haciendo el programa con él es una idea ridícula. No funciona así. Deberían escuchar y leer algo más. No estoy pidiendo con esto que lean mis notas. Sería absurdo. Un acto de narcisismo y de personalismo. Pero tampoco voy a dejarme atacar después de haber escrito lo que yo he escrito durante años.
—Por supuesto.
—Entonces, tengo credenciales. A muchos de ellos también les reconozco credenciales. A otros, no. Punto. Y no tengo nada que demostrar. Trabajo donde me dan libertad para decir lo que pienso.
En toda la actitud de Sarlo se advierte, claramente, que nadie le va a imponer los temas sobre los que quieren hacerla hablar. Pero, para dar una idea de la resonancia que tuvo la actitud de ella en el programa 6, 7, 8, repetimos con asombro que, una semana después (domingo 29 de mayo) Página/12 le dedica la tapa y las primeras dos páginas que firma Horacio Verbitsky y el martes 31 de mayo en BAE, Ricardo Forster le consagra toda la contratapa.
—Me parece, Beatriz, que el Gobierno y sus amigos consideraron ofensiva su actitud (que puede gustar o no pero que es una actitud digna). No creo que si no le hubieran dedicado tanto espacio a su último libro, “La audacia y el cálculo”.
—Por supuesto que mi libro no hubiera recibido tapa o primera y segunda en ningún diario sensato de este planeta. Digamos que, dentro de una lógica periodística, una intelectual relativamente minoritaria (aunque eventualmente trabaje en los medios) como yo no puede recibir tapa de un diario. No me imagino a un secretario de redacción pautando en esa forma. Es entonces evidente que se trata de un ataque político fuerte, fundamentalmente destinado a los “propios”. Como decirles: “No se equivoquen. Además, esta mujer escribió un libro lleno de errores”.
Piensa, se detiene y luego:
—Ese cierre de Página/12 del domingo es muy curioso.
—¿Exactamente por qué?
—Yo recibo Página/12 en papel y, luego de la nota de Verbitsky, comencé a hojearlo y en Deportes, por ejemplo, hay un título de toda la página sobre el partido que perdió Del Potro con Djokovic que dice: “Conmigo no, Delpo…”. Entonces, yo digo: “Pero ¿quién cerró este diario? ¿O se fueron todos a dormir?”. Usan la frase que yo pronuncio en un momento de 6, 7, 8 para titular Deportes?
—Le aviso, Beatriz, que ya hay remeras.
—No, no… pero lo que yo quiero subrayar es el caos periodístico que eso significa: tapa, primera y segunda página, contra un libro de alguien, como yo, que es investigador del Conicet y sabe cómo se comprueban las cosas. Por otro lado, en Deportes, se olvidaron de que esa frase es mía y titulan con ella toda la página. Desde el punto de vista de la factura del diario, todo está mal hecho. Por supuesto que si uno lo piensa en cuanto a repercusión, no queda sino decir “ah, qué bien” pero el tema es que yo no busco una ventaja. Que mi libro haya sido inspeccionado como se inspecciona una ficha (es la forma en que inspecciona Verbitsky) me parece poco interesante pero, bueno… así son las cosas. Los ingleses jamás responden a las críticas bibliográficas. Las polémicas se arman sobre ideas. El crítico tiene el derecho de decir todo lo que quiera porque previamente existió el derecho del autor a escribir también todo lo que quiso. Es aquí donde yo pongo un punto. Me atengo a la norma británica.
—También Verbitsky dice que usted no conocía, al escribir su libro, el discurso que Kirchner pronuncia, en 1983, en el Ateneo Juan Domingo Perón y en el que juzga duramente a los comandantes de la dictadura. Pero, en 1983 llega la democracia. No entiendo demasiado esta mención que parece una respuesta a la cita que usted también hace de que, justamente en 1983, Kirchner vota al justicialismo, que consideraba legal la autoamnistía que se habían otorgado los militares.
—Hace unos cuantos días que las usinas kirchneristas están haciendo circular ese discurso. O sea que yo lo conozco ahora. No cuando escribí el libro. Sin duda, era uno de los discursos que pronunciaban los sectores juveniles en 1983. Pero, además, para mí la cuestión no es qué hizo Kirchner durante los años de la dictadura. Yo tampoco le pido certificados a nadie. Cuando me refiero a esta cuestión de qué hicieron los Kirchner en la Patagonia con el tema derechos humanos, tomo el período de la democracia. Me refiero a la amnesia que tuvo Kirchner, el día que recuperó la ESMA, y dijo que venía a pedir perdón por todo el Estado argentino que, por primera vez, hacía “algo” por los derechos humanos. Me refiero a eso. No juzgaría a nadie por lo que hizo o dejó de hacer durante los años de la dictadura. Por supuesto que, siempre y cuando, no haya colaborado con la dictadura. Que esto quede claro. Algunos se exiliaron, otros fueron al exilio interno, otros a los movimientos de derechos humanos. Algunos intentamos mantener viva alguna posibilidad de trabajo intelectual. Hubo verdaderos héroes culturales, como Boris Spivacov, que mantuvo la editorial cultural Centro Editor a pesar de los allanamientos policiales. Entonces, cuando me refiero a Kirchner y los derechos humanos, hablo del momento en que él ya es intendente y, luego, gobernador. Esto, por otra parte, se aclara muy fácilmente: el aparato cultural kirchnerista no tiene sino que ir a Río Gallegos, consultar la prensa de los 12 años durante los cuales Kirchner fue gobernador y observar cuántas veces se conmemoró el 24 de marzo. Es una investigación muy sencilla.
—¿Y a qué atribuye que, en aquellas disculpas que Kirchner pronuncia en la ESMA, omite el juicio a los comandantes, que es un hecho único en la jurisprudencia internacional?
—Esta es una cosa de la que yo me ocupo mucho en el libro. Kirchner llega como un héroe que va a poner el punto cero de la Historia. A partir de “El”, la Historia recomienza. Y lo hace sobre dos “olvidos” o tachaduras indispensables para él. La primera y más próxima es la tachadura del período de Duhalde y los años que tuvo a Lavagna de ministro de Economía. Esta es la primera tachadura. Kirchner viene en 2003 como si hubiera llegado, en realidad, en 2001. Tacha esos dos años. El quiere persuadirse de que encuentra el país como lo encontró Duhalde y el que debe ser “tachado” entonces ahí es Duhalde. Político con el que, debo decirle, no simpatizo. Pero una cosa es no simpatizar con un político, y otra reconocer qué ocurrió durante “su” presidencia. La herencia positiva que Duhalde le dejó a Kirchner es a través de Lavagna. Kirchner tuvo dos años para aprender de todo el manejo del aparato económico nacional que él no podía conocer de este modo por haber sido durante 12 años (con posibilidad de perpetuarse para siempre, como les gusta a ellos) gobernador de Santa Cruz. La otra “tachadura” que hace Kirchner es la del juicio a las juntas. Un juicio que marca la originalidad de la transición argentina y la distingue de la chilena, de la uruguaya y de la brasileña. En 6, 7, 8 dije que ese plano de televisión en el que se ve a los comandantes en el momento en el que son condenados no es cancelado por la Ley de Punto Final, ni por la Obediencia Debida ni por los indultos. Ese plano no se puede cancelar porque ya había operado en la sociedad. Entonces todos los juicios que, luego, habilita efectivamente el Congreso en un proyecto de ley cuya iniciadora, creo, fue Elisa Carrió pero que los Kirchner impulsaron e hicieron propio, todos los juicios que estamos viviendo hoy, son juicios a los que hay que poner en un punto de continuidad y ruptura con ese primer juicio que le da a la transición democrática argentina su originalidad y su valor. Es de las pocas cosas de las que podemos enorgullecernos los argentinos. Ahora bien, los peronistas no pudieron vivir esto con orgullo porque no habían podido tragar la derrota electoral. Estaban todavía, en el momento del juicio a los comandantes, envenenados por el hecho de haber sido derrotados electoralmente en una elección sin proscripciones Y sobre esto, durante el programa 6, 7, 8 Mariotto esgrimió un argumento verdaderamente extravagante por lo nuevo: dijo que ellos, los peronistas, habían tenido muy malos candidatos porque los buenos candidatos habían sido liquidados por el terrorismo de Estado. Lo menos que se puede decir de este argumento es, repito, que resulta extravagante. Un argumento que no sería aceptado por ningún tribunal de historiadores.
panorama

La transversalidad antikirchnerista

La agenda que Clarín y La Nación plantean para enero se convirtió en un tratado de aburrimiento estival.

1 2 3 4 5
Info News
Info News
Info News
Comentar la agenda político-mediática que Clarín y La Nación plantean para enero como parte de su estrategia de demolición simbólica de la legitimidad del gobierno se convirtió en un tratado sobre el aburrimiento estival.
Ahora que la Fragata Libertad está pronta a ser recibida en Mar del Plata por Cristina Kirchner, los diarios hegemónicos avisan que un banco de arena podría hacerla encallar antes de tocar puerto. Parece un chiste malo de Jorge Corona.
Después de un año de progresos evidentes en materia de condenas a genocidas, la primera semana de 2013 se agitó por un supuesto asado en la ex ESMA del que participó el ministro de Justicia y el secretario de Derechos Humanos del gobierno que, precisamente, impulsó con éxito los juicios a los represores militares y civiles.
Los dos diarios que silenciaron el genocidio para quedarse con Papel Prensa, los mismos que hoy dan cobertura minimalista a esos mismos juicios que se informan con algún despliegue en Tiempo Argentino y Página/12, le pidieron la renuncia a Julio Alak. Que lo hayan hecho ex víctimas directas de la dictadura que están en desacuerdo con el destino que se le da al espacio para la memoria, vaya y pase. Su enojo tiene alguna justificación lógica. Es parte del debate que atravesó a los organismos de Derechos Humanos en todos estos años, saldado por la mayoría con cierto criterio de convivencia en la diversidad para construir memoria colectiva. Pero que lo hagan los diarios que tienen a Joaquín Morales Solá, Mariano Grondona y Eduardo van der Kooy como editorialistas, es un poco fuerte. El primero censuraba a sus colegas en los años de plomo, el segundo apoyó a todas las dictaduras y el tercero fue galardonado por Jorge Rafael Videl en 1977 como "joven periodista brillante". Algo no funciona ahí. Algo que, al menos, debería ser mensurado por aquellos integrantes de organismos de Derechos Humanos, aun cuando detesten al kirchnerismo por motivos más o menos opinables. Eso no es todo, hay más: hace poco un tribunal platense pidió que se investigue al diario La Nación por ejercer presión hacia los magistrados que debían juzgar a Jaime Smart, ministro de facto bonaerense y héroe del diario de las familias Mitre y Saguier, que finalmente fue condenado por delitos de lesa humanidad en el llamado Circuito Camps. ¿Se puede coincidir con ese diario sin coincidir, a su vez, con las personas a las que defiende desde sus editoriales? ¿Puede el antikirchnerismo de izquierda o progresista, aun con argumentos atendibles, prestarse a ser carne opinativa de grupos comunicacionales que se beneficiaron con el horror? ¿Es eso, acaso, una subordinación menos grave que la presunta "cooptación oficial" de Abuelas, Madres e Hijos que denuncian cada vez que quieren desde la señal TN? ¿El enojo de coyuntura o la impotencia argumental para superar a un adversario puede traducirse en una alianza con los enemigos de una política, la de Derechos Humanos, que es, quizá, la más defendible de toda la gestión K? Si alguien dice ser militante de izquierda y se asocia a los cómplices de un genocidio para hacer antikirchnerismo, ¿sigue siendo militante de izquierda? Al kirchnerismo, al menos, le caben las generales de la ley para cualquiera que se hace cargo de la administración del Estado. Nada es sencillo, ni como uno quisiera. Se toman decisiones buenas y de las otras. Se construye con gente apta y de la otra también. La utopía choca todos los días con la crudeza de la realidad, donde se mezclan Estela de Carlotto y la Ley de ART. Desde el Estado, ser progresista es una proeza, un logro difícil, merituable. Desde la oposición, a veces es simplemente una pose testimonial, que no obliga, sin embargo, a aliarse con lo peor de lo peor. Es claro que allí hay un dilema que excede lo estrictamente político e ingresa de lleno en el plano de la ética. Por eso mismo, supera el espacio de estas líneas para explicarlo, aunque integre una agenda permanente de discusión.
Para peor, los diarios Clarín y La Nación cargaron contra el Ministerio de Justicia con el aval de un grupo de dirigentes políticos opositores de derecha –que, hay que aclararlo, visitan poco o nada la ex ESMA, si no sabrían que en el predio no fue erigido el Museo Mitre, precisamente por voluntad de los organismos con mayor historia en la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia–, a los que les da lo mismo exigir con voz airada que también se vayan todos los referentes de la política de Derechos Humanos oficial y, en simultáneo, apoyar a la Sociedad Rural, puntal ideológico clave de la dictadura, a través de una solicitada vergonzosa que mezcla biblias y calefones como sólo el antikirchnerismo desesperado lo concibe. Allí revistaron con su firma desde Julio Cobos, el Momo Venegas –el socio y mal consejero de Hugo Moyano– y Mauricio Macri, hasta el radicalismo extraviado en su versión alvearista del siglo XXI. En suma, la transversalidad antikirchnerista.
Un párrafo aparte merece el también firmante Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria Argentina, que esta semana calificó al oficialismo –validado en las urnas por el 54% hace poco más de un año– como "una secta de fanáticos". ¿Así quieren construir mayoría? ¿Equivocándose tanto? Confunden la facilidad para darle títulos catástrofe a Clarín con la capacidad para representar a la sociedad. Pero es evidente que se trata de dos cosas distintas. Que Héctor Magnetto ayude a instalar un candidato, no quiere decir que después la gente lo vote. Por caso, la radical Silvana Giudici obtuvo una beca de cobertura amplia de Clarín durante toda la discusión por la Ley de Medios y después no pudo ganar su elección, y mucho menos que el radicalismo la proponga para el directorio de la AFSCA. Terminó incorporándose al macrismo. Era lógico. Apoyar a las corporaciones que pretenden erosionar a un gobierno democrático tiene un costo ideológico.
Te deja a la derecha de la derecha. «

Se fue como "libertad", vuelve como "evita capitana"

Cuando el miércoles 9 atraque en el Puerto de Mar del Plata, la novela de la Fragata Libertad habrá llegado a su fin. Con la ayuda de los diarios hegemónicos, entre los manifestantes fragoteros del 13S y el 8N, la retención en Ghana del buque escuela se convirtió en símbolo de "la inoperancia oficial". Ahora que regresa, fruto de la política diplomática del gobierno que no cedió a la extorsión de los fondos buitre, falta poco para que sea considerado un botecito inútil capaz de encallar en un banco de arena, que no fue removido en la Feliz por "la inoperancia oficial". Sin embargo, detrás del barco y de los tironeos del presente, hay una historia que merece recordarse. En 1953, en los Astilleros Río Santiago, comenzó a construirse su casco. Iba a llamarse "Evita Capitana". Con el golpe sangriento de 1955, los dictadores la rebautizaron "Libertad". La original tenía a Eva Perón como mascarón de proa. La que finalmente se botó lleva a una mujer que representa a "La República", inspirada en un cuadro de Delacroix sobre la Revolución Francesa. En los últimos meses hubo una intención de volverla a llamar "Eva Perón", que luego fue descartada por el gobierno. Dicen que trae mala suerte rebautizar un barco. Debe ser cierto: nada bueno sucedió del '55 en adelante para las mayorías populares. El mascarón de proa original, hecho por el escultor gallego Carlos González, puede verse en el Museo Naval del Tigre. Apoyada contra un árbol, a la intemperie, fue fotografiada por Ignacio Amendolara.

Hebe no miente: el viento los amontona


Cada tanto, alguno se agarra la cabeza por los dichos de Hebe de Bonafini. Pero, tiempo después, hay que darle la razón. Fue profética, hace más de un año, cuando dijo que no había que tener confianza en la Corte sobre el tratamiento de la Ley de Medios. Finalmente sucedió lo que anticipaba: bajo la presidencia del reelecto Ricardo Lorenzetti y con la sola negativa de Raúl Zaffaroni, los supremos extendieron la cautelar que beneficia a Clarín S.A. Hebe dijo el jueves 3, en una marcha pacífica como todas las que encabeza, que respetaba los tiempos institucionales y un pedido de Martín Sabbatella para que no se instalara en la puerta el Palacio de Tribunales exigiendo la inmediata aplicación de la ley, y que en el futuro verá; sin embargo, los diarios conservadores se cansaron de asociarla a una especie de toma violenta de Tribunales. Otra vez cambiaron el foco del problema: el problema es la mujer con pañuelo a la que la dictadura le arrebató dos hijos, con autoridad suficiente para hablar de las tropelías del sistema judicial argentino y no la conflictividad institucional que provoca que el máximo tribunal jurídico del país opine en sintonía con el bufete de abogados de Héctor Magnetto. En este último caso, para devolverle la causa Clarín a la Cámara Turista de Miami, la misma que acaba de extenderle una cautelar a la Sociedad Rural para que siga disfrutando de un beneficio concedido, en perjuicio del Estado Nacional, por Carlos Menem y Domingo Felipe Cavallo. Es así, el viento los amontona.

sábado, 5 de enero de 2013

Repudió las presiones a los trabajadoras de prensa Fopea reivindicó los principios éticos del periodismo
Click para Ampliar
Valoró "la lucha por la dignidad" de la profesión.
Mediante un comunicado, el Foro de Periodismo Argentino (Fopea) llamó la atención sobre “la delicada situación que están atravesando numerosos periodistas en conflicto con sus empresas”, lo cual “se ha evidenciado tanto en público como en privado a lo largo de 2012”. Remarcó que “se han registrado presiones en medios de distintos puntos del país para la imposición de determinada orientación editorial en la redacción o difusión de noticias, que entran en colisión con los principios éticos de la práctica profesional de multiplicidad de voces, respeto a la diversidad y tratamiento imparcial de la información”. Por ello, reafirmó que “las empresas tienen plena autonomía para difundir sus posiciones, para lo cual disponen de espacios de opinión propios, que deben ser identificados como tal y diferenciados de la cobertura noticiosa corriente”. “La confusión entre ambos estilos o el recorte forzado del relevamiento periodístico a una sola voz, conlleva un notorio perjuicio a la profesión y a la consolidación del sistema democrático. El periodismo se degrada como profesión cuando se le obliga a trabajar con una fuente única, y evita exponerse a voces divergentes”, apuntó el Foro.

Y agregó: “Se han producido recientemente rupturas de relaciones laborales, que fueron denunciadas como consecuencia de presiones empresariales para que las noticias se presenten de un modo determinado o se entreviste sólo a una línea de pensamiento. Esta situación se presenta con matices en todo el país, más allá de la repercusión que puedan tener los casos de medios de alcance nacional”.

Frente a este escenario, Fopea reivindicó “la valiente decisión de numerosos periodistas que se rebelan ante esta situación y reivindican los postulados profesionales frente a empresarios que han demostrado no tener la voluntad de promover un periodismo de calidad en los medios de su propiedad, y que durante meses han interferido abiertamente en la confección de notas, en función de sus intereses económicos y políticos”.

“En especial queremos destacar la firma de un documento por más de noventa periodistas mendocinos del Grupo Uno, quienes en forma solidaria y valiente pidieron a los dueños de los medios en los que trabajan que respetaran su conciencia profesional. En Fopea creemos que los periodistas mendocinos se han puesto de pie en nombre de los periodistas de todo el país a los que se les exige participar como soldados en batallas económicas y políticas alejadas del interés público”, continuó.

Por último, manifestó: “Una herramienta de enorme utilidad para el ejercicio de los derechos de los periodistas es la cláusula de conciencia, cuya sanción legislativa ha pedido reiteradamente Fopea a partir de un proyecto de ley de su autoría, presentado el 7 de junio de 2011. La necesidad de contar con una herramienta de ese tipo en momentos en que comienza a aplicarse la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que podría marcar cambios en la propiedad y administración de numerosos medios de radio y televisión”.

“Fopea acompaña la lucha por la dignidad de los periodistas de todo el país, y seguirá impulsando un periodismo ético y de alta calidad, en beneficio de la sociedad”, sentenció.

viernes, 4 de enero de 2013

Quiénes son los más adinerados del mundo tecnológico

Bill Gates, cofundador de Microsoft, lidera el ranking de los multimillonarios de la industria con un patrimonio de 63.400 millones de dólares, seguido por Larry Ellison de Oracle y Jeff Bezos de Amazon
Bill Gates, cofundador de Microsoft, durante la reunión anual de accionistas de la compañía en 2011. Foto: Reuters

Abocado a las tareas de filantropía que lleva a cabo desde la fundación que lidera junto a su esposa , Bill Gates mantiene su presencia como uno de los referentes del mundo tecnológico, y así lo destacó la agencia Bloomberg al momento de elaborar el ranking de los multimillonarios del sector , con un patrimonio estimado en 63.400 millones de dólares.
El cofundador de Microsoft mantiene bajo su poder el 6 por ciento de las acciones de la compañía y se ubica en el segundo lugar del ranking general , detrás del mexicano Carlos Slim Helú, dueño de América Móvil, y antes de Amancio Ortega, el dueño de las tiendas Zara .
Dentro de los ejecutivos tecnológicos lo sigue Larry Ellison , CEO de Oracle, con 40.700 millones de dólares, y se ubica dentro del listado de los diez más ricos del mundo en la octava posición. El podio del sector se completa con Jeff Bezos, máximo responsable de la tienda minorista, cuyo patrimonio asciende a 24.100 millones de dólares.
En todos los casos, los ejecutivos han incrementado su patrimonio respecto al último año, un reflejo del estado actual del sector. Dentro del ranking, llama la atención la ausencia del CEO de Apple, una compañía que logró desplazar a Microsoft como la más valiosa de la historia en agosto del pasado año. Además de Bill Gates, la compañía de Redmond cuenta con el cofundador Paul Allen y el actual responsable de la firma, Steve Ballmer, dentro del top tep de multimillonarios tecnológicos.
Quien también da la nota es la décima posición de Mark Zuckerberg en el listado, aún tras la esperada entrada a la bolsa de Facebook y su posterior caída en la cotización de las acciones de la compañía.

El ranking de los multimillonarios tech (en millones de dólares)

  • Bill Gates: 63.400
  • Larry Ellison: 40.700
  • Jeff Bezos: 24.100
  • Larry Page: 21.800
  • Sergey Brin: 21.600
  • Azim Premji: 15.800
  • Paul Allen: 14.400
  • Steve Ballmer: 14.200
  • Michael Dell: 13.300
  • Mark Zuckerberg: 12.900

Radio y elecciones 2013: Todos contra todos

Lanata, Longobardi, Gelblung, González Oro y la guerra del relato. Como nunca antes, el mercado de pases está en llamas.
Lanata, Longobardi, Gelblung, González Oro y la guerra del relato.
En Noticias de esta semana: Todos contra todos.
Un mercado de pases en llamas, como nunca antes.
Contratos millonarios: la mañana de Mitre cuesta 700 mil pesos por mes…
Tensión en La 10 y en Continental. Y el amenazante “Operativo Colonia” de Daniel Hadad.
Además:
* El yate del socio de Boudou.
* El mea culpa de los Garfunkel.
* Y la vida sin freno del Señor Fiat, desvalijado en Punta.

La profesión de economista


Por Bernardo Kliksberg *
British Petroleum aceptó (16/11/12) catorce cargos criminales formulados por la Justicia americana por haber provocado, en abril de 2010, el mayor derrame petrolero de la historia. En él murieron once operarios de la empresa y se generaron daños ecológicos gravísimos. No se habían aplicado normas básicas de seguridad, tratando de maximizar ganancias.
El Banco Suizo UBS admitió (20/12/12) los cargos criminales que se le formularon por sus “épicas manipulaciones” de la tasa Libor y otras entre 2005 y 2010. El procurador de Estados Unidos señaló: “No hay lugar a error. Para los traders de UBS la manipulación del Libor era para hacerse ricos”. Antes aceptó su culpa el Barclays Bank y hay investigaciones sobre otros. Estuvieron dando información falsa sistemáticamente para adulterar en su beneficio la tasa, causando daños a innumerables personas.
En la última reunión del G-20 (noviembre 2012), los conservadores ministros de Finanzas de Gran Bretaña y Alemania denunciaron la “ingeniería fiscal” con que muchas trasnacionales líderes burlaban los sistemas impositivos nacionales, pagando montos ínfimos de impuestos.
La jueza australiana Jayne Jagot condenó (5/11/12) a la agencia de calificaciones Standard & Poor’s por calificación “engañosa y falaz” en productos financieros adquiridos por trece municipios australianos, que perdieron montos muy importantes.
En Grecia, con una caída brutal del producto bruto desde que se inició la receta, y con aumento fuerte en la tasa de suicidios, un periodista valiente publicó (noviembre 2012) la lista de los 2000. Son, en medio del ahorro forzado de la población, tenedores de depósitos no informados en bancos suizos. Los ministros de Economía venían “extraviándola”.
La lista puede continuar.
En todos estos casos, el mercado, la mano invisible, la autorregulación, pilares del pensamiento económico ortodoxo, no protegieron a los ciudadanos. Por el contrario, fueron el ámbito propicio para que triunfara lo que el presidente Obama llama “la codicia desenfrenada”, a la que adjudica un papel central en la gran crisis económica mundial de 2008/9 cuyos efectos continúan.
Se hace imperioso revisar el modo de leer la economía. Sin embargo, el peso político, mediático y económico de los grandes intereses favorecidos por la asunción de la economía neoliberal como la única posible ha llevado a que en Europa se esté aplicando inmisericordemente, aunque siga produciendo pésimos resultados económicos y desvastadores daños humanos.
En Argentina y América latina la lucha por la comprensión de la economía es clave. Diversos sectores sólo conocen la explicación ortodoxa sobre los mercados, el rol del Estado, la inflación, el dólar, la deuda externa y otras cuestiones cruciales.
Mientras que en muchas universidades de la región los textos de Milton Fridman, el Nobel gurú de la escuela de Chicago y asesor económico de Pinochet, eran estudiados como “la explicación” de la economía, los de otros Nobel como Amartya Sen y Paul Krugman, que presentan una visión totalmente divergente, eran casi desconocidos.
Alfredo Zaiat hace una contribución de gran valor a ese debate postergado con su nueva obra Economía a contramano (Planeta 2012).
En sus páginas se hallan los temas ausentes en la agenda usual. Entre ellos: por qué los pronósticos económicos ortodoxos no aciertan nunca y fracasaron tan estrepitosamente en la Argentina; qué es la economía del miedo, la que pregonaba Menem cuando decía: “O este modelo o el caos”; cómo funciona la fuga de capitales; el rol de los poderes financieros; los mitos sobre los bancos centrales; la demonización de los defaults; las explicaciones simplistas sobre la inflación; el mundo aparentemente impenetrable de la profesión económica y otros.
Esta agenda renovadora es tratada con el rigor, la seriedad y la profundidad que caracterizan la producción intelectual del director de Cash, el excelente suplemento económico de Página/12.
Las fuentes son asimismo no convencionales. En la aguda obra, el lector podrá encontrarse con prominentes figuras del pensamiento económico casi ignorados por los economistas de la city como Kennet Galbraith, pensadores chinos y coreanos, el eminente Julio H. G. Olivera. También con documentos asombrosos como, entre otros, la evaluación que la famosa oficina del control gubernamental del Congreso de EE.UU. hizo de la validez de los pronósticos del Informe Anual del FMI. Llegó a la conclusión de que “no es un instrumento confiable para anticipar las crisis”.
Junto con su analítica revisión de la historia económica argentina reciente y la presentación de propuestas lúcidas, el libro es una reflexión franca y penetrante sobre el rol de los economistas en la sociedad.
Pueden ser alumbradores de nuevos caminos como Keynes o, como dice el autor, “débiles ante los intereses del poder económico, hombres de negocios dedicados a la comercializacion de información económica” o, peor aún, “los que viven gracias a que los demás no saben”.
La economía puede seguir siendo una disciplina opaca, sólo para supuestos especialistas, cuyas propuestas con frecuencia van a “contramano” del bienestar colectivo o puede, como lo fue en sus orígenes, ser una “ciencia moral” donde las preocupaciones éticas tienen un rol central.
Obras iconoclastas como las de Zaiat trazan un rumbo en esa dirección en el país.
Hace un tiempo, el autor invitó a Stiglitz a que disertara sobre “Etica para economistas” en un congreso internacional sobre ética y economía que presidió. El Nobel acentuó que se necesitaba un código ético para economistas y que debía tener por lo menos tres artículos. Primero, no vender a los líderes políticos teorías supuestamente infalibles cuando no tienen evidencia empírica real a su favor; segundo, no decirles que sólo hay una alternativa; tercero, explicitar los costos para los pobres de las políticas que aconsejan.
A la luz de ejemplos recientes como los citados de BP, la manipulación de las tasas Libor, las maniobras de las calificadoras de riesgos y otros semejantes, se podrían agregar al código; cuarto, identificar si las políticas recomendadas van a seguir aumentando el coeficiente Gini de desigualdad, hoy el más elevado de la historia del globo; quinto, cuántos trabajos decentes y estables van a crear; sexto, dejar la soberbia economicista, practicar la humildad que aconsejaba el mismo Keynes.
Junto con todo ello tener en cuenta que el modelo necesario debe generar, al mismo tiempo que logros económicos, cohesión social, democratización en el acceso a la educación, la salud y la cultura, derechos humanos, equilibrio ecológico y participación, porque el ser humano nació para todo eso.
* Premio Domingo Faustino Sarmiento a la trayectoria, del Senado de la Nación.

jueves, 3 de enero de 2013

800.000 argentinos de 45 años no logran reinsertarse laboralmente

Se los conoce como "excluidos invisibles"; especialistas opinan que la tendencia se está revirtiendo a su favor
Por Mauricio Giambartolomei | LA NACION
Foto: LA NACION / Sebastián Domenech

Los llaman los "excluidos invisibles" porque siempre existieron, pero nunca tuvieron visibilidad. Son personas mayores de 45 años que quedaron al margen del circuito laboral, despedidos de las empresas donde trabajaban o aventurados a buscar nuevos desafíos. Sin quererlo, quedaron atrapados al no poder reinsertarse, una tendencia que se profundizó en la década pasada y aún persiste en la actualidad, aunque con síntomas de revertirse parcialmente.
Se cree que en la Argentina hay 800.000 personas mayores de 45 años que no pueden volver al mercado laboral, ya sean profesionales o no , un fenómeno que se expande hacia toda Latinoamérica y que se profundizó en países de Europa con la crisis que atravesó la Unión Europea. También se estima que el 80% de las ofertas de empleo son para menores de 45, lo que permite contextualizar la situación real.
"Les preguntamos a las áreas de Recursos Humanos de las empresas porqué ponen los avisos de búsqueda de empleo para menores de 40 años y no saben que responder", le dice a LA NACION Tomás Olivieri, director de Diagonal , una Asociación Civil que trabaja en la reinserción laboral de mayores de 45 años .
Según estima, el 80% de las personas entre 45 y 65 años no pueden aplicar a las ofertas de empleo.
Estos datos se sostienen en las estadísticas que manejan en ZonaJobs, portal web especializado para encontrar trabajo. Las cifras indican que en todo 2012 sólo el 14% de las ofertas laborales fueron para mayores de 45 años; el 52% corresponde a mayores de 25 y el 34% a mayores de 34 años.



"Hoy existe una diferencia entre la cantidad de empleos ofertados para los menores de 45 y los que son mayores de esa edad. Esto se evidencia con más notoriedad en algunas áreas de expertos como desarrollo web o marketing online. Es decir, áreas relativamente nuevas, donde experiencias laborales de más de 20 años no ponderan de la misma manera", aporta Santiago Pachano, gerente de Marketing de ZonaJobs .
Esta situación no se relaciona directamente con el grado de formación académica. Tanto los profesionales como la mano de obra capacitada son víctimas de este fenómeno.

Nuevo paradigma

La Asociación Diagonal nació en 2001 a raíz de la crisis que castigó al país. Primero apuntó al desempleo en general pero, desde hace seis años, se centró en las personas mayores de 45 años. Hoy recibe entre 400 y 500 consultas por año. "Hablamos de crear un nuevo paradigma, que valorice a las personas por su edad y los conocimientos que adquirió durante su vida", sostiene Olivieri, técnico en Comercio Internacional y Licenciado en Marketing. "Como sociedad negamos el paso del tiempo, el envejecimiento, de la misma forma que negamos la muerte. Nos quedamos con que lo más bello es lo más joven".
El cambio al que hace referencia apunta a que las empresas modifiquen sus costumbres y acompañen al empleado en un proceso de reubicación en otro puesto de trabajo.
Además, según los especialistas consultados, hay signos que permiten arriesgar que la tendencia se está revirtiendo, ya que los mayores de 45 años están siendo altamente calificados para cubrir gerencias, puestos jerárquicos o especialidades.

"Se comienza a dar un ciclo hacia la sabiduría, la experiencia", adhiere Iván Puigdemasa, socio fundador de la consultora Quercus . "Hoy los mayores comienzan a vislumbrarse como muy válidos para la reinserción en base a ciertos atributos que la Generación Y no tiene: sabiduría, compromiso, experiencia, apego a las normas y mayor responsabilidad", sostiene.
Son las pymes y las empresas familiares las locomotoras de una nueva corriente de contratación en todos los niveles, ya sea profesionales o mano de obra calificada. "Se están profesionalizando y les dan mayor espacio a los de más de 45 años", explica Puigdemassa. "Las grandes corporaciones están comenzando a tomar el modelo que le marcaron las pymes".
En este proceso de revaloración de las personas con experiencia intervienen cambios sociales en un mercado laboral que no se actualizó. "Hoy la población vive en promedio 20 a 50 años más que en 1900. Es absurdo pensar que una persona es vieja a los 40 años, es violento decirle que a los 50 años no sirve", argumenta Olivieri.
Con este concepto coincide Alejandro Melamed, especialista en Recursos Humanos y autor del libro ¿ Porqué no? Como conseguir y desarrollar tu mejor trabajo . Según cuenta, hay algunas profesiones que califican mejor al individuo de mayor edad. "Hay muchos trabajos que vuelven, pero también hay que encontrar las necesidades del mercado y reciclarse, adquirir nuevas capacidades. Creo que todos vamos a tener una segunda carrera", arriesga.

Cómo hacerle frente

El desempleo genera conmoción, causa sorpresa y origina una crisis que desestabiliza, sobre todo si la situación no es buscada. En este punto se ponen en juego distintos recursos de la persona y la recomendación es no tomarlo como un fracaso.
"Buscar trabajo no significa pedir, sino ofrecer", aconseja la psicóloga Milagros Abud, coordinadora del programa de reinserción laboral en Diagonal. Teniendo en cuenta que un mayor de 45 años tarda un año en conseguir trabajo, "se debería direccionar la búsqueda para que este alineada con las competencias, interés y formación de cada persona", destaca.
"Es importante la actualización, seguir capacitándose en las metodologías de búsqueda; no ponerse reacios a las redes sociales ya que son la clave de varios contactos. Pero hay que tener en claro hacia donde ir para contárselo a los contactos", sugiere Abud.
¿Por qué impacta tanto el desempleo? "Si mi identidad se construye solo en base al rol profesional, cuando eso desaparece provoca un gran golpe. Estamos acostumbrados a construir nuestra identidad en base al laburo y no en base a lo que somos más allá", responde la psicóloga.
Según datos de Diagonal, el 50% de los solicitudes de personas que atienden están en trámite de divorcio o ya separados; se reduce el vínculo con el círculo social y sobreviene un duelo con muestras de agresión, reproches, fatalismo y culpas. Pueden aflorar sentimientos de inseguridad, ansiedad, baja autoestima y depresión. Por eso es clave la evasión para no quedarse estancado.
¿De que forma se puede salir? "El desempleado debe entender que es un proceso transitorio y que cuenta con las condiciones necesarias como para conseguir un nuevo trabajo", dice Pachano. Y en los fines prácticos se sugiere cargar los datos en los portales de búsqueda de empleos, utilizar todas las relaciones profesionales y familiares cercanas, y amigarse con las redes sociales para capitalizar al máximo los contactos.
"También es recomendable que durante el tiempo de desempleo, la persona realice cursos de capacitación o de idiomas, además de leer novedades sobre industrias o áreas de su interés para estar constantemente adaptado a las exigencias del mercado y para fomentar contactos específicos", opina Pachano.
GOBIERNO PIDIO A LA CAMARA CIVIL Y COMERCIAL QUE HABILITE LA FERIA POR LA LEY DE MEDIOS

“Hay urgencia institucional”

La Jefatura de Gabinete y la Afsca argumentaron que se trata de una causa de gravedad institucional y que se mantienen las circunstancias que habían llevado a la Corte Suprema a disponer la “habilitación de días y horas” inhábiles para la primera instancia.
 
Por Sebastian Abrevaya
Tal como lo había anticipado la semana pasada, el Gobierno presentó ayer el pedido a la Cámara Civil y Comercial para que habilite la feria judicial y comience a analizar la apelación presentada por el Grupo Clarín respecto de la constitucionalidad de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. En el escrito, realizado en paralelo por la Jefatura de Gabinete y por la Afsca, el Poder Ejecutivo argumentó que se trata de una causa de gravedad institucional y que se mantienen las circunstancias que habían llevado a la Corte Suprema a disponer la “habilitación de días y horas” inhábiles para el dictado de sentencia de primera instancia. “Le pedimos a la Cámara que habilite la feria, que no se tome vacaciones y que resuelva en forma urgente, porque hace más de tres años que no se puede aplicar una ley votada por la inmensa mayoría de los diputados y senadores de la Nación”, aseguró el titular de la Afsca, Martín Sabbatella.
La presentación del kirchnerismo realizada ayer apunta a evitar que los magistrados continúen dilatando la aplicación integral de la LSdCA y resuelvan lo antes posible la cuestión de fondo en la causa. Aunque no tenían expectativas positivas, fuentes oficiales esperaban que la Cámara rechazara o aceptara el pedido el mismo día, lo que hasta anoche no había sucedido. “Pedimos que la Cámara actúe con celeridad, tal como se lo solicitó la Corte la semana pasada. Es absolutamente necesario que los jueces aceleren su decisión sobre la ley de medios, porque se trata de un caso de evidente urgencia institucional. No puede ser que una norma tan importante, fruto del amplio debate democrático, continúe frenada durante tanto tiempo por medidas cautelares que sólo protegen los intereses concentrados de un grupo económico”, insistió Sabbatella.
Reunidos el 27 de diciembre, los jueces de la Cámara Civil y Comercial resolvieron designar a Graciela Medina y Ricardo Guarinoni como jueces de feria durante todo enero, mientras que Francisco de las Carreras los acompañará hasta el 27 de enero, cuando será reemplazado por María Susana Najurieta los últimos días del mes. Tanto De las Carreras como Guarinoni y Najurieta son los integrantes de la Sala I de la Cámara, que precisamente entiende en la causa Clarín. Como presidenta de la Cámara quedó Medina, cuyo esposo, Julio César Riviera, asesoró a la empresa Cablevisión, propiedad del Grupo Clarín.
Si bien se estimaba que podría haber una respuesta ayer al mediodía, finalmente no hubo decisión acerca del planteo, ya que los tres jueces no coincidieron en ningún momento en el Palacio de Justicia.
En su fallo del 29 de diciembre, la Corte Suprema rechazó el per saltum presentado por el Poder Ejecutivo y el pedido para terminar con la medida cautelar dispuesta por la Cámara. En uno de los últimos puntos, el máximo tribunal instó al tribunal de segunda instancia a que “se expida dentro de la mayor brevedad posible”. Pero al no haberle dado mayores precisiones, la Cámara tiene según el Código Procesal hasta 60 días hábiles para dictar sentencia, que recién se empezarían a computar el 1º de febrero.
En ese marco, la decisión tomada el 14 de diciembre por el juez de primera instancia Horacio Alfonso de ratificar la constitucionalidad de la norma no le sirvió al Gobierno para hacer operativa la ley, cuestionada por Clarín en sus artículos 41, 45, 48 y 161. De todas maneras, la Afsca notificó al multimedio el inicio del proceso de adecuación de oficio, antes de que la Cámara aceptara la apelación.
“El Grupo Clarín sabe que la ley es constitucional, que más tarde o más temprano se va a aplicar y que en cuanto la Justicia resuelva se continuará con la transferencia de oficio que iniciamos el día que fuimos a notificarnos. Pero la estrategia del grupo es buscar medidas dilatorias que les permitan ganar tiempo y postergar su cumplimiento”, completó ayer Sabbatella.
Al rechazar los planteos del Gobierno, la Corte corrigió el criterio de la Cámara, que había considerado que una vez finalizada la medida cautelar debía comenzar a computarse el plazo de un año previsto en el artículo 161 para presentar el plan de adecuación voluntaria. Ratificando la posición fijada el 22 de mayo, los ministros consideraron que todos los plazos están vencidos, por lo que una vez resuelta la cuestión de fondo comenzaría la adecuación de oficio.

miércoles, 2 de enero de 2013

Qué será de Finlandia después de Nokia?
El país escandinavo enfrenta el difícil panorama que tiene la compañía en el mundo móvil de la mano del desarrollo de nuevos emprendimientos tecnológicos, con Angry Birds como uno de los exponentes de esta etapa

Una vista de la sede de Nokia en Salo, Finlandia. Foto: AP

Hasta hace muy poco, Nokia dominaba el mercado de los teléfonos móviles en el mundo. Pero la compañía finlandesa está pasando por momentos complicados, y el sector tecnológico en el país que la vio nacer podría verse afectado.
Entre 1998 y 2012 la firma finlandesa fue la mayor fabricante de teléfonos celulares en el mundo y, en 2011, ocupó el puesto número 143 en la Fortune Gobal 500, la famosa lista de las 500 compañías más ricas del mundo.
Este año, sin embargo, Nokia dejó de ser el ente dominador .
Con la llegada de fuertes competidores como Apple y Google, el precio de la acción de Nokia cayó desde 40 dólares en 2007 a menos de 3 este año.
En junio Nokia anunció su última ronda de recortes de empleos: 10.000 personas fueron despedidas alrededor del mundo. De ellos, 3.700 puestos de trabajo estaban en Finlandia, lo que constituye alrededor del 40% de la fuerza laboral de Nokia en el país escandinavo.
Nokia no solo era una enorme compañía, sino el orgullo de muchos finlandeses. En una economía basada en las exportaciones, cuyo sector más grande son los servicios, Nokia cumplía un papel importante.
Tras el declive la compañía de teléfonos, ¿hay vida en Finlandia después de Nokia?

Buena actitud

La conferencia de tecnología The Slush -que tuvo lugar en la capital Helsinki el pasado noviembre- fue una demostración de lo que puede ser el futuro de la tecnología en Finlandia.
The Slush fue creada hace cinco años por Peter Vesterbacka , director de marketing de Rovio, fabricante del exitoso videojuego Angry Birds.
"Finlandia se ha convertido en uno de los lugares más dinámicos del planeta para la creación de empresas y la innovación y los negocios", dijo.
Nokia ha tenido un gran impacto en la economía del país. En 2000, representó el 4% del Producto Interno Bruto, pero en 2011 se había reducido a 0,5%, según el primer ministro de Finlandia, Jyrki Katainen

"Angry Birds surgió de las calles fangosas de Helsinki - no de California", añadió.
"El futuro está muy presente entre las start-ups. Para mí es obvio que de aquí van a venir los trabajos del futuro. Tenemos que romper con el pasado y mirar dónde invertir".
"La confianza y el entusiasmo es palpable en The Slush", dice Mark Bosworth, periodista de la BBC que estuvo presente. "Y el gobierno finlandés reconoce que la creación de nuevas empresas es importante para el futuro económico del país".
El gobierno ha dado incentivos a los capitalistas que se arriesgan a crear nuevas empresas, investigar y desarrollar, como reducirles los impuestos.

Nuevas empresas

El productor Kalle Kaivola junto al vicepresidente de Rovio, Ville Heijari en Espoo, Finlandia, la cuna del exitoso juego Angry Birds. Foto: Reuters

En abril pasado, Nokia comenzó un proyecto para ayudar a los empleados altamente cualificados que habían salido de la compañía a crear sus propias empresas, ofreciendo ayuda financiera y capacitación.
Hasta el momento, el antiguo personal de Nokia ha lanzado 220 nuevas empresas en Finlandia.
Los proyectos que se ven en la conferencia, cuenta Bosworth, van desde una aplicación móvil para la pesca hasta un servicio de comida y ejercicio para perros.
"Vamos a darle la vuelta a su salud", afirma uno de los emprendedores.
"La que estamos viendo en este momento será la marca más reconocida en el mundo", afirma otro.
La aplicación que ganó el concurso del mejor proyecto el año pasado en The Slush fue WildChords, un juego para iPad que le enseña al usuario a tocar guitarra.
La compañía creadora, Ovelin, pasó en el último año de tener cuatro trabajadores a emplear a 12 personas. Y recibe financiación que llega desde Silicon Valley.

¿Y Nokia?

Actor dominante en el mundo móvil, Nokia fue desplazado en los últimos años ante el avance de los teléfonos inteligentes de Apple y los modelos basados en Android de Google. Foto: Reuters

El primer ministro de Finlandia, Jyrki Katainen, recuerda el impacto positivo que Nokia ha tenido en la economía del país. En 2000, representó el 4% del Producto Interno Bruto, pero en 2011 se había reducido a 0,5%.
Nokia ha anunciado recientemente planes para vender su sede central en la ciudad Espoo para ayudar a recaudar dinero.
La venta se produjo mientras la gigante compañía china de telecomunicaciones Huawei reveló que pondrá en marcha un nuevo centro de desarrollo en Finlandia para aprovechar la experiencia del país en tecnología móvil.
El primer ministro cree que Nokia seguirá siendo un jugador importante tanto en Finlandia como en el extranjero.
"Pero sin importar lo que suceda con nuestras industrias tradicionales, necesitamos algo nuevo. Los start-ups son nuestro camino al futuro y estoy seguro de que habrá un montón de historias de éxito", dice..
Política

Ley de medios: el Gobierno pidió la habilitación de la feria judicial

La presentación fue realizada por dos abogados de la Jefatura de Gabinete ante la Sala de Feria de la Cámara en lo Civil y Comercial Federal.

Ver Comentarios (8)

02.01.2013 | 11:00


foto perfil.com

La Jefatura de Gabinete pidió esta mañana la "habilitación" de la feria judicial para que la apelación del Grupo Clarín contra el fallo de primera instancia que avaló la Ley de Medios sea tratada durante el mes de enero. | Foto: Cedoc

Ampliar Ampliar
La Jefatura de Gabinete pidió esta mañana la "habilitación" de la feria judicial para que la apelación del Grupo Clarín contra el fallo de primera instancia que avaló la Ley de Medios sea tratada durante el mes de enero.

La presentación fue realizada por dos abogados de la Jefatura de Gabinete poco antes de las 9 directamente ante la Sala de Feria de la Cámara en lo Civil y Comercial Federal, que podría resolver hoy mismo el planteo.

El gobierno aspira a que el fallo del juez de primera instancia Horacio Alfonso, que respaldó la validez de los artículos que establecen el límite del número de licencias por grupo económico y la "cláusula de desinversión", sea resuelto antes del fin de enero, para tener habilitada la vía de la Corte Suprema.

El máximo tribunal hizo trascender su intención de dictar una sentencia definitiva sobre la Ley de Medios en marzo próximo, pero ello dependerá de los tiempos procesales que están sujetos a varias cuestiones, entre ellas la habilitación o no de la feria.

El viernes pasado, la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) ya había formulado un planteo similar, después de que la Corte rechazara el "per saltum" y confirmara la extensión de la medida cautelar que mantiene frenada a la ley para el Grupo Clarín.

En ese fallo, la Corte le reclamó -aunque sin fijar plazos- que la Cámara en lo Civil y Comercial Federal dictara una sentencia de fondo en el menor tiempo posible.
MEDIOS Y COMUNICACION


Un avance sin retorno


Agustín Lewit sostiene que los debates en torno de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual han permitido desarrollar la mirada crítica de las audiencias ante los medios.


Final del formulario


Por Agustín Lewit *


Hasta hace apenas un tiempo atrás, resultaba muy común escuchar frases tales como: “Te juro, lo leí en el diario”, “De verdad, lo vi en la televisión”, o “Aunque parezca increíble, lo escuché en la radio”. El hecho de que un acontecimiento o información apareciera difundido por algún medio de comunicación, y esto se reforzaba aun más mientras mayor masividad tuviera el medio, era condición suficiente para dotar al mismo de una objetividad incuestionable.


Hoy, sin embargo, aquello ya no resulta tan claro; o al menos no de la manera en que resultaba tiempo atrás. Por ejemplo, no sería extraño que, en el contexto actual, aquellas frases sean replicadas con otras del estilo de: “Sí, pero ¿en qué diario lo leíste?”, “Bien, pero ¿en cuál canal lo viste?”, “Ajá, ¿y en qué radio lo escuchaste?”. La pregunta por el quién informa y el desde dónde lo hace han cobrado de un tiempo a esta parte una relevancia inédita en nuestro país. Y ello debe ser leído, sin dudas, como un avance cultural, en tanto supuso empezar a romper con una idea muy instalada en el sentido común, la cual vinculaba de manera natural información y verdad objetiva; una relación, por lo demás, apuntalada y reforzada por décadas desde aquellos sectores que, paradójicamente, se dedicaron a hacer de la información un negocio. En los últimos años aquellas costuras que ligaban al periodismo con objetividad absoluta, han empezado a mostrarse. Claro que también tiene que haber voluntad de verlas.


Quizás haya aportado a este proceso las innumerables acusaciones cruzadas en el mundo periodístico, de un lado cuestionando a los “periodistas militantes adeptos al Gobierno” y del otro, respondiendo las críticas de los “periodistas al servicio de los intereses de un grupo económico”. Tal vez haya que condenar el tono violento con el que muchas de estas críticas se realizaron, pero lo cierto es que, como cuestión de fondo, no han hecho otra cosa que desnudar un elemento constitutivo –y por ello mismo inerradicable– de todo proceso de comunicación: todo acto de información responde a un conjunto determinado de intereses, los cuales definen un locus específico, desde dónde se informa, a la vez que un cierto recorte de aquello que se busca informar. La idea de la información como acto de neutralidad valorativa, presentada muchas veces también con aquella fórmula de periodismo independiente, resulta entonces una entelequia, una falsedad que niega, desconoce o evita hacer manifiesto el hecho ineludible de que cualquier acto informativo, en tanto no es otra cosa que una dotación de sentidos frente a lo que acontece, es siempre parcial, sesgado, incompleto.


Sobre estos supuestos, entonces, es que hay que pensar y dar batalla respecto de los perjuicios que supone para una sociedad el hecho de que la producción de la información –digámoslo un vez más: que la construcción sesgada y parcial de sentidos sobre la realidad– se encuentre monopolizada y concentrada en un pequeño sector; cuestión que se agrava aun más, cuando dicho sector es, antes que nada, un grupo económico que como cualquier otro grupo de su naturaleza, persigue el fin de maximizar sus ganancias.


Ahora bien, si la producción de la información nunca puede ser completamente objetiva, de lo que se trata, en consecuencia, es de asegurar la mayor cantidad de voces que cuenten e interpreten la realidad desde múltiples perspectivas. La objetividad informativa sólo encuentra su reaseguro en la existencia de una multiplicidad de visiones, es decir, en la coexistencia de diversas miradas subjetivas. Y es eso precisamente lo que la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual se ha propuesto instalar en su sentido más profundo. Como una arista más de una tendencia que lleva casi una década, en la cual el Estado ha recuperado su papel de dinamizador y patrocinador de nuevos derechos políticos, civiles, sociales y económicos, esta nueva ley regula y busca democratizar una cuestión absolutamente sensible para la vida en sociedad.


Y por eso, también, resulta crucial que entre en vigencia de una vez por todas el afamado artículo 161, el cual obliga a la desinversión de aquellos grupos que se encuentran excedidos en licencias, y materializa uno de los pilares de la normativa: limitar y garantizar una estructura de propiedad de medios no oligopólica. Restan todavía los infinitos desafíos respecto de asegurar la multiplicidad de contenidos.


Entre los muchos cambios sustantivos de los últimos años, hay uno que consistió en comprender, desde el Gobierno pero también desde grandes sectores de la sociedad, que la información –para algunos, exclusivamente un negocio– puede y debe ser entendida también como un derecho y como un servicio. Y que ese derecho y ese servicio sólo pueden existir en un ámbito dónde se asegure la pluralidad. Haber comprendido eso excede por completo a cualquier gobierno. Es un avance que nos pertenece a todos y es irreversible.


* Politólogo, Centro Cultural de la Cooperación.


› MEDIOS Y COMUNICACION


Calidad en la información


Washington Uranga insiste en la necesidad de construir mayor calidad en la información, tarea que a su juicio deben asumir los profesionales de la comunicación como aporte a la democracia.


Final del formulario


Por Washington Uranga


Terminó el año y comienza uno nuevo con las mismas o similares expectativas respecto de la dilucidación de un tema central para la comunicación y para la democracia, como es la definitiva puesta en marcha de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que lleva más de tres años parcialmente suspendida en uno de sus aspectos centrales: la cláusula de desinversión de los grandes grupos que abre la puerta a la diversidad. Más allá de los avatares judiciales –y no porque éstos no resulten significativos e importantes—, está claro que –como bien señala la nota de Agustín Lewit en esta misma página– hay debates culturales que ya están ganados. Es importante que así sea y ése es el resultado de la construcción y de la lucha colectiva de muchos actores de la sociedad.


A partir de lo logrado se hace necesario trabajar en otro frente no menos fundamental: la calidad de la información. Alguien podrá decir que diversidad de voces y pluralidad de fuentes es ya un salto cualitativo en este sentido. Que el lector, el televidente, el radioescucha –que son siempre ciudadanos y ciudadanas– puedan acceder a diferentes medios con miradas diversas ya representa por sí mismo un salto de calidad en los servicios informativos.


Pero, más allá de lo anterior, es preciso trabajar para que la información, aun con los sesgos y las selecciones editoriales que cada medio hace y sin ninguna pretensión de una “objetividad” tan impracticable como fraudulenta, es necesario exigir a periodistas y medios que se atengan a la veracidad de los hechos. Siempre habrá criterios de selección, recortes posibles, miradas que privilegian unos y otros aspectos. En ello van no sólo los perfiles políticos de quienes construyen las noticias y las posiciones editoriales de los medios para los que trabajan, sino también estilos periodísticos. Pero veracidad implica sujetarse a la verdad de los hechos y describirlos tal cual se presentan aun con la relatividad que supone todo relato para, de esta manera, ofrecer a las audiencias la posibilidad de tomar sus propias decisiones.


Más allá de los debates acerca del periodismo “independiente” o “militante” está claro que en el escenario mediático del país estamos viviendo un momento de excesiva acentuación de la editorialización en desmedro de la información. Y ello no sólo en lo que se muestra. Quizás es mucho más grave en lo que se oculta o se deja de informar. Situación que obliga a las audiencias a recurrir a varios medios para tener una idea nunca certera pero por lo menos aproximada de aquello que denominamos “lo real” (que también es diferente de “la realidad”, entendida esta como un dato único, incontrastable, “objetivo”).


Mejorar en la calidad de la información debería incluir que un lector o un televidente pueda, a la vez que seleccionar a un medio por su línea editorial, saber que aun con el sesgo que la editorialización supone se le está brindando la totalidad de la información, con todos los elementos al alcance para que, ahí sí con criterio propio, pueda generar su particular punto de vista, encontrar otras explicaciones afines o en contradicción incluso con el medio informante.


Lo contrario es someter a la audiencia a un peregrinaje tan infinito como incierto a través de los medios buscando, por un lado, “lo real” y por otro –lo que puede ser aún menos útil y más pernicioso por la falta de certezas en que se ingresa– “el promedio” o el “punto de equilibrio” entre quien afirma blanco y quien dice negro.


Por este camino no se aporta a la calidad de la información. Y es importante no perder de vista que más información, y sobre todo más calidad de la información, es un insumo fundamental para la calidad de la misma democracia y de la participación ciudadana.


De esto nos tenemos que hacer cargo los profesionales de la comunicación. La calidad informativa es un aporte esencial e insustituible de nuestra parte a la calidad de la democracia. Si no lo hacemos no podemos echarle la culpa a nadie. De esto también tienen que ocuparse los ámbitos de formación, las carreras de comunicación y escuelas de periodismo, públicas y privadas. De la misma manera que el país necesita de excelentes científicos y técnicos, demanda de comunicadores y periodistas que tengan nivel óptimo en su servicio informativo. Sin pretensión de objetividad. Sí de veracidad, que incluye amplitud y diversas fuentes, inclusión de la mayor cantidad de temas en la agenda y contextualizaciones pertinentes. De todo esto estamos hablando cuando decimos calidad en la información.