lunes, 9 de abril de 2012

ANTICIPO DEL LIBRO HISTORIA DE LAS CLASES POPULARES EN ARGENTINA (1880-2003)
El surgimiento de la no-ciudadanía
En el libro que edita Sudamericana, el historiador Ezequiel Adamovsky presenta una síntesis de las investigaciones más recientes sobre la vida de los sectores populares. Aquí, un fragmento del capítulo dedicado a los cambios a nivel del Estado y los ciudadanos en los ’90.





 Por Ezequiel Adamovsky

Uno de los cambios más evidentes que produjeron las reformas neoliberales fue el del papel del Estado. La premisa del momento era que cada individuo debía proveerse el acceso al bienestar por sus propios medios. Todo lo público debía reducirse; quienes pudieran pagarlo, deberían adquirir en el mercado aquello que necesitaran, incluyendo servicios de salud, de educación y seguridad. Para los demás, la asistencia a cargo del Estado se reduciría a una mínima expresión. Así, en estos años se desfinanciaron dramáticamente los sistemas de salud, de previsión y de educación públicos. Las jubilaciones se redujeron a montos insignificantes. La calidad de servicio en los hospitales empeoró notoriamente y lo mismo sucedió con el nivel educativo en las escuelas. La combinación del retiro del Estado con las altas tasas de desocupación y de empleo informal significó que una proporción mucho mayor de las clases populares se quedaron sin cobertura médica. Por los mismos motivos, el acceso a la educación sufrió un proceso similar. Un estudio de mediados de los años ’90 mostró que sólo un 50 por ciento de los jóvenes de los estratos sociales más bajos en edad de asistir al secundario estaba concurriendo a alguna institución educativa. De la mitad que no lo hacía, sólo un 25 por ciento tenía un trabajo, lo que significa que una enorme cantidad de jóvenes pobres no tenía ninguna actividad durante el día que le permitiera progresar o integrarse (...).
Paralelamente, para mantener bajo control el creciente fenómeno de la pobreza y la indigencia, el Estado nacional y los estados provinciales y municipales ampliaron de manera sostenida las políticas de asistencia focalizada. Desde los primeros ensayos con el Programa Alimentario Nacional que Alfonsín lanzó en 1985, hasta los subsidios para desempleados que implementó Menem en su segundo mandato, pasando por las iniciativas que pusieron en marcha diversos gobernadores e intendentes desde mediados de los años ’80, las políticas asistencialistas del Estado se multiplicaron. La política social se fue redefiniendo entonces como una cuestión de gestión de las necesidades de diversos segmentos de la población a través de subsidios puntuales o entrega de alimentos. Así, las vías por las que el Estado se ocupó de las necesidades de las clases populares ya no pasaron principalmente por la ampliación de los derechos o los beneficios que colectivamente podían reclamar los ciudadanos. La nueva política social procedía más bien identificando los focos posibles de conflicto para otorgar alguna ayuda puntual que los mantuviera encapsulados y bajo control. El horizonte de la eliminación de la pobreza pasó a ser una mera fórmula retórica: más que acabar con ella, al Estado le interesaba gestionarla. Ya no fue la fábrica o el lugar de trabajo el sitio privilegiado por el que pasaba la política social, sino el barrio.
Pero como los planteles de funcionarios y empleados estatales se reducían día a día, las nuevas políticas asistencialistas fueron en general implementadas aprovechando las organizaciones no estatales y las redes informales de autoayuda que ya existían en el mundo popular. No sólo las ONG y las iglesias fueron utilizadas como canal para la asignación y distribución de la asistencia: los militantes sociales y las organizaciones de base también fueron tentados para desempeñar la misma función. En los distritos bajo control de los peronistas, esta estrategia fue particularmente exitosa. Las Unidades Básicas y los referentes locales del movimiento se volcaron masivamente a gestionar en cada barrio los recursos que venían del Estado. Aunque algunos consiguieron resistir este proceso, en pocos años muchos activistas de base vieron transformarse su misión y su papel. La militancia social se fue volviendo cada vez más la gestión de las necesidades puntuales del barrio mediante el acceso a la ayuda estatal. La dependencia respecto del Estado contribuyó a despolitizarla, privándola de la posibilidad de plantarse en antagonismo respecto de los políticos y los gobiernos. Con el tiempo, muchos de los líderes “naturales” de los barrios y referentes de base terminaron convirtiéndose en “mediadores” o “punteros” al servicio de la maquinaria asistencialista del Estado. La contracara de este mismo proceso fue la rápida expansión del clientelismo, es decir, el intercambio de favores personales (aunque financiados por el Estado) por apoyo electoral. Así, un nuevo entramado político fue articulando y comunicando al Estado con el mundo de las clases populares. Este entramado ya no pasaba tanto por los sindicatos o los partidos políticos, ni mucho menos por las leyes o las instituciones estatales, como por las redes de lazos personales, organizadas territorialmente, que vinculaban a cada barrio con políticos o funcionarios locales, y a éstos con el gobierno central. Los límites entre lo estatal, lo privado y lo partidario quedaron de este modo desdibujados (...).
La “privatización” de partes del Estado en los años del neoliberalismo se manifestó de varias maneras. La vida política comenzó a regirse cada vez más por los principios empresariales. Alfonsín fue pionero en este sentido, al utilizar los medios de comunicación y el marketing para promocionar su candidatura en 1983. Desde entonces, se utilizaron cada vez más los “asesores de imagen” y las encuestas de opinión al modo de los estudios de mercado, para “instalar” un candidato, tal como se hacía con la marca de un producto. Pero la privatización de lo político no se restringió a eso. Aunque los principales grupos empresarios siempre habían condicionado fuertemente las políticas estatales, ahora tuvieron una participación directa en el manejo de la cosa pública. En una de sus primeras medidas de gobierno, Menem entregó el Ministerio de Economía a uno de los grupos económicos más poderosos. La sorpresa y regocijo de los más ricos quedó graficada en la declaración que la millonaria Amalia Lacroze de Fortabat hizo en 1989: “Ahora todos los de la clase alta somos peronistas”. En el plano más bajo, en los barrios, como acabamos de señalar, los recursos del Estado fueron canalizados cada vez más a través de redes clientelares en las que los fondos públicos se utilizaban para fines privados. Entre ambos niveles de la política se habilitaron también conexiones inéditas. El pionero en este caso fue el empresario Alberto Pierri, quien, sin haberse dedicado jamás a la política, se aseguró un lugar como candidato a diputado del PJ a cambio de una jugosa contribución monetaria para la campaña de 1985. Aprovechando los recursos que habilitaba su puesto de diputado, se dedicó desde entonces a armarse una red de punteros propia en La Matanza. La agrupación que allí creó se organizó a la manera de una empresa: los militantes fueron rentados y se repartieron cargos públicos sobre la base de la eficiencia de cada cual a la hora de movilizar apoyo político. Con su propio dinero y con los recursos que conseguía a través de su control de la presidencia de la Cámara de Diputados, consiguió comprar la lealtad de una buena cantidad de punteros. Ello le permitió finalmente, en 1991, desplazar al líder peronista que históricamente había gobernado La Matanza, alzándose con el control de la municipalidad. Con el acceso a los fondos del municipio, Pierri expandió su red clientelar y llegó a manejar 480 Unidades Básicas, lo que lo convirtió en uno de los hombres más fuertes del peronismo bonaerense. Su ascenso fue tan veloz y notorio que, desde entonces, varios empresarios aplicaron con éxito la misma receta.
Una forma similar de “privatización” se verificó con la Policía. El hábito de la impunidad que venía del Proceso, el desfinanciamiento de la institución en los años ‘80 y los bajos salarios no hicieron sino acentuar la tentación de usar la autoridad del uniforme para el enriquecimiento personal. Las actividades de “autofinanciamiento” fueron pasando del simple pedido de coimas a quienes desarrollaban actividades ilegales –prostíbulos, desarmaderos, lugares de juego, etc.– a la organización directa de redes delictivas, en particular dedicadas al robo o al tráfico de drogas. Los policías involucrados en ellas se conectaron pronto con autoridades del Poder Judicial y otras del poder político, especialmente en el ámbito local y provincial, de modo de asegurarse la impunidad. Las formas de “recaudación clandestina” alimentaron así no sólo a los policías sino también a algunos fiscales y jueces, convirtiéndose asimismo en una de las fuentes de financiamiento de la política clientelar. Esta “zona gris” en la que funcionarios estatales y el hampa se entrecruzaban, se desarrolló especialmente en las regiones más devastadas por las políticas neoliberales, particularmente en el Gran Buenos Aires y las periferias de otras ciudades marcadas por la pobreza, donde la vulnerabilidad de la población fue terreno propicio para la instalación de puntos de expendio de drogas o para el reclutamiento de personas dispuestas a integrar las bandas delictivas. A comienzos de los años ’90, el gobierno de la provincia de Buenos Aires propuso un pacto con la Policía, por el que les prometía hacer la “vista gorda” frente a sus actividades de autofinanciamiento a cambio de que aseguraran el mantenimiento de niveles aceptables de inseguridad. Desde entonces, la seguridad se volvió prenda de negociación política entre los gobiernos y la Policía. La relativa impunidad así concedida se tradujo en un sostenido aumento en la tasa de letalidad en el uso de la fuerza (es decir, la proporción de civiles muertos por acción policial como porción del total de la población y del total de heridos), cuyas víctimas fueron especialmente personas de clase baja.
Así, extensos segmentos del país –especialmente las zonas urbanas más empobrecidas– se transformaron en lo que un estudioso llamó “regiones neo-feudalizadas”, espacios en los que lo que queda de las organizaciones estatales, devastadas, funcionan como parte de redes de poder privatizadas. Para las clases populares, la ciudadanía perdió allí el significado que pudo haber tenido en otras épocas. En el modelo político que proponía el neoliberalismo ya no existía una dimensión de “ciudadanía social” que involucrara el acceso a derechos básicos garantizados. Para los desempleados o quienes tenían trabajos precarios, los sindicatos ya no ofrecían un canal para incidir colectivamente en la alta política. Los partidos, colonizados por el mundo empresario, mucho menos. Sumidos en la pobreza, los sectores más postergados tampoco podían participar de la vida nacional como consumidores, la manera de “ser parte” que la publicidad presentaba con insistencia creciente. El modelo de ciudadanía política que quedaba en pie para los más pobres era una de muy baja intensidad o directamente la exclusión (es decir, no ser parte, una no-ciudadanía).

domingo, 8 de abril de 2012

lie to me vicepresidencial

Qué dicen los mil y un rostros de un Boudou incómodo y tensionado

La conferencia que brindó el jueves lo exhibió preocupado y molesto. Un especialista en análisis de gestos disecciona su discurso y sus muecas. Lo que denotan y también lo que esconden.

Por Sergio Rulicki
07/04/12 - 11:15
 

Siguiendo al Dr. Paul Ekman, autoridad mundial en la detección del engaño a través de los indicios ofrecidos por el lenguaje de los gestos (comunicación no verbal), existen dos formas fundamentales de mentir: la ocultación y el falseamiento.
En la ocultación se ofrecen verdades a medias, secundarias y datos menores o tangenciales como si fuesen toda la verdad y lo realmente importante; mientras se retiene la información verdadera, central al caso en cuestión, y de la que se tiene cabal conocimiento. En el falseamiento se brinda información ficticia, errónea o infundada como si fuese cierta y bien fundamentada. Ambas formas de mentir suelen presentarse en combinación, y pueden ser delatadas por indicios corporales y paralingüísticos debido a dos tipos de causas: una relacionada con procesos cognitivos y la otra con los emotivos.
Los procesos cognitivos se entorpecen cuando el mentiroso no puede dar una respuesta adecuada a una pregunta comprometedora. La sinceridad se manifiesta en respuestas ofrecidas sin rodeos, de manera inmediata, clara y completa. Pero cuando la sinceridad no es el caso, aparecen signos que evidencian que la persona evalúa cuidadosamente lo que está diciendo, al mismo tiempo que lo está diciendo.
En el caso de la conferencia ofrecida por el vicepresidente Boudou, llama la atención que su estilo de enunciación sea muy diferente del que podemos observar, como parte de su comportamiento habitual, en conferencias de prensa o reportajes anteriores a este escándalo. La mayor parte del tiempo, y a lo largo de todo su discurso, son muy notorias las pausas que hace entre cada palabra, o grupo de dos o tres palabras, cuando en un discurso normal las pausas se producen entre frases que denotan diferente sentido.
Este patrón de comportamiento paralingüístico corresponde a la actitud de tener extremo cuidado con lo que se está diciendo, debido a la conciencia de que cada palabra podría tener efectos demasiado importantes como para permitirse un descuido. Sin embargo, la persona que así actúa no se da cuenta de que esta manera de hablar constituye un desliz que revela la intención de ser en extremo precavido. Ante este tipo de comunicación, los expertos en detección de mentiras se preguntan: ¿tiene algo que ocultar?
Por otro lado, el acto de mentir suscita emociones que interfieren con la puesta en escena, y de esta forma, los intentos de ocultación o falseamiento pueden ser traicionados por la filtración de microexpresiones faciales muy fugaces, que de manera inconciente ponen de manifiesto las emociones que escapan al esfuerzo o el interés del mentiroso por inhibirlas o enmascararlas.
En el caso de la conferencia ofrecida por Boudou, llama la atención que en forma coincidente con el fin de su introducción y el anuncio de que dará comienzo a la explicación del tema por el cual está siendo cuestionado, el vicepresidente produce un microgesto de orgullo narcisista: una fugaz sonrisa unilateral, que en lunfardo es conocida como “sonrisa de langa” o “canchero”. El orgullo narcisista es una emoción congruente con el placer que puede sentir alguien que está dispuesto a engañar debido a la confianza que tiene de que su mentira será creída, o de que es inmune, es decir, que aún en el caso de que su mentira sea descubierta, no recibirá castigo por sus actos.
En la ciencia de la comunicación no verbal, ningún indicio es tomado en forma aislada. Para alcanzar una conclusión sólida, es necesario enmarcarlos dentro de conglomerados de comportamientos que combinan actos verbales y no verbales. Antes de comenzar a hablar, y varios instantes después, el vicepresidente aparece más nervioso de lo habitual, con un alto nivel de estrés. Sabemos esto debido a que realiza numerosas manipulaciones sobre los objetos a su alrededor: mueve de lugar sus anteojos, un vaso, una botella, vuelve a mover los lentes, acomoda el micrófono. Cuando una persona se siente molesta o confusa por algún motivo, el número y la frecuencia de sus manipulaciones aumenta.
Tan importante como lo que se muestra, es lo que debería estar presente y no aparece. En este sentido, Boudou no manifiesta señales de dos emociones que una acusación falsa normalmente desencadenaría: el enojo está prácticamente ausente, así como la tristeza, mientras que lo que predomina es el desdén, señalado no solo por contenidos verbales, sino también por la abundante emisión de sonrisas de superioridad y diversión, totalmente extemporáneas dada la gravedad del caso.
Desde la perspectiva del análisis del contenido verbal, son varios los puntos que resultan interesante mencionar. Generalmente, el discurso de las personas inocentes que reciben una falsa acusación se enfoca, primera y principalmente, en demostrar que el argumento de los acusadores carece de lógica. Pero en cambio, el discurso de Boudou se concentra en el ataque a sus acusadores y al juzgado que tramita la denuncia, en sermonear y aleccionar a los periodistas, y en situarse en la posición de víctima al tiempo que se ensalza a sí mismo moralmente. Estas son estrategias que normalmente se utilizan cuando no se tienen argumentos concretos para esgrimir a favor de la propia causa.
La falta de una argumentación defensiva que pueda considerarse lógicamente sólida, queda plasmada cuando al mencionar el allanamiento a su departamento de Puerto Madero, reconoce que es suyo, pero dice que estaba alquilado y allí termina abruptamente su respuesta, proponiéndonos que aceptemos su desvinculación instantánea con cualquier hecho que tuviese relación con esa propiedad, simplemente por haberla alquilado (pensemos en el caso de los departamentos-prostíbulo del Dr. Zaffaroni). Boudou no ofrece ningún dato concreto que contradiga las versiones que vinculan dicho domicilio con Vandenbroele, por ejemplo, el nombre del verdadero inquilino y su relación con él.
Otro ejemplo de debilidad en su argumentación son las repetidas referencias a su legitimidad como funcionario electo por la voluntad “popular”, cuando es un dato de los estudios sociológicos que los votos fueron para CFK, y no para él en forma directa. Es interesante que en dos ocasiones de las tres en las que menciona la palabra “popular,” desvía la mirada hacia abajo, acto no verbal que, como señal de vergüenza, implica la conciencia de que el argumento que se acaba de esgrimir es engañoso, puesto que el hecho de que haya sido electo democráticamente no guarda ninguna relación lógica de necesidad con que la acusación sea por tanto falsa.
Tampoco existe ninguna relación entre el supuesto caso de que algunos de sus acusadores sean realmente “mafiosos” y la falsedad de la acusación, ya que no existen impedimentos para que un “mafioso” acuse a otro de algo cierto, aunque sí impedimentos morales en términos de sus códigos internos.
Finalmente, sería muy interesante investigar otro indicio. Los periodistas que siguen el caso, aún estando ya habituados a mencionar el apellido del supuesto testaferro Vandenbroele, tienen dificultades para pronunciarlo, y al hacerlo recurren a la fonética castellana. Resulta curioso que Boudou lo haga en forma fluida y utilice una fonética parecida a la del idioma neerlandés: “Vandenbrouile”. La hipótesis sería que Boudou sabe la forma en que debe pronunciarse dicho apellido debido a su manejo de idiomas extranjeros, o bien que lo sabe porque ha tenido trato con la persona en cuestión. Sería necesario contrastar los indicios ofrecidos por el discurso verbal y no verbal del vice con los de la ex esposa de Vandenbroele, y con los del propio Vandenbroele.
La ciencia de la comunicación no verbal y el análisis de contenidos verbales ofrecen un aporte que es sólo parte de la posibilidad de llegar a la verdad, y por supuesto que, más allá de los indicios, sin pruebas documentales legitimadas por la justicia no puede afirmarse ni negarse definitivamente ninguna apreciación o creencia. Pero como ciudadano común siento que los argentinos merecemos una explicación más clara por parte de Boudou, y no me conforma lo que he escuchado y visto hasta ahora, y como científico social dedicado al estudio de la detección de la mentira, creo que si Boudou es realmente inocente de lo que se lo acusa, entonces está utilizando una estrategia equivocada para defenderse.
*Doctor en Comunicación Social y autor de los libros Comunicación no Verbal y Detective de Sonrisas. Endorser científico del lanzamiento regional de la serie Lie to Me.

sábado, 7 de abril de 2012

Los jóvenes de ayer

 Por Sandra Russo
Ya correspondería, como cada año, ir dejando pasar a las Malvinas al olvido, hasta el año que viene. Esta vez esa inercia se rompe y es bueno hacer gimnasia consciente con cada inercia que se rompe. Es bueno porque es por eso, por las inercias rotas, que este país es mejor que aquel en el que fuimos jóvenes los que hoy andamos por los cincuenta. Aquel país era porfiadamente costumbrista. Tenía la costumbre, entre otras cosas, de maltratar a los jóvenes.
Este año Malvinas trajo, como un reflujo de la historia reciente, la memoria de los soldados. Los puso en foco mejor que nunca. Estaban ellos también bajo un manto de neblina verde oliva. A dieciséis años de la abolición del Servicio Militar Obligatorio, hubo que volver a pensar en aquellas largas décadas en las que la iniciación de nuestros varones estaba unida a ese año de sus vidas que el Estado les embargaba para darles instrucción militar, y en el que eran los militares –aquellos militares, los que combatían al enemigo interno– los que les hablaban de la Patria. Tuvo que morir uno más, a golpes, ya bien entrada la democracia, en el Regimiento de Zapala, para que en 1994 se terminaran los colimbas.
No era nada extraordinario que se muriera misteriosamente un colimba. No era nada raro tampoco escuchar de humillaciones, castigos y discriminación. Estaba naturalizado bajo un sentimiento general de impotencia. Justamente por eso el asesinato del soldado conscripto Omar Carrasco, a quien primero se había declarado desaparecido y más tarde desertor, desató el escándalo. Eso fue lo que su padre se negó a creer, que su hijo hubiese desertado. Esa palabra empujó la investigación.
Este año, Malvinas no se agotó el 2 de abril. Al día siguiente, Edgardo Esteban decía en la televisión: “Para empezar, es raro estar hablando de Malvinas un 3, porque siempre todo terminaba el 2. Ahora es una cuestión de Estado”. En Malvinas confluyeron, ahora, las piezas que estaban dispersas alrededor de un tema incómodo, indigesto. El Informe Rattenbach no era del todo secreto, se habían hecho películas y escrito libros sobre el estaqueamiento y las torturas a los soldados, los testimonios de esos soldados circulaban desde hacía algunos años los 2 de abril en la televisión, ya existía la iniciativa de asimilar esas torturas como crímenes de lesa humanidad, pero ahora tuvo oídos institucionales y todo eso se fundió en el contexto internacional. El hecho de haber instalado a Malvinas en la agenda diplomática regional, de haber resignificado la escena completa de Malvinas, recargó su intensidad.
A más de uno, este año, el tema Malvinas lo perforó como ningún reality show podría perforar a nadie. La televisión no se comunica con esa parte de uno. Se detiene en el entretenimiento y en el área personal que se autosatisface con estímulos externos de baja calidad. Lo que perfora es la historia, lo que a uno lo atraviesa es sentirse de pronto un sujeto histórico preciso, en contacto con millones más. Eso no se mide en rating. Pertenece a otro reino, a otra región de lo humano, donde no hay cinismo y sí, tal vez, haya ideales, que se esparcen después, como esquirlas, en forma de convicciones.
Vivimos rodeados, intervenidos y limitados por mitos que a veces, en tiempos excepcionales, se deconstruyen y dejan ver su entretejido de alambre. En el relato gran mediático sobre 1982 se ofrece una sociedad argentina hipnotizada por el “patrioterismo”, y ya habrá –es cuestión de esperar– quien de ahora en más quiera comparar cualquier plaza llena con “la plaza de Galtieri”. Sólo hay que meterse en la cabeza de los mitólogos y se pueden prever argumentaciones variopintas cuya estructura siempre es la misma: tomar cualquier elemento del presente, enviarlo al pasado, envolverlo en alguna metáfora vergonzante y devolverlo al presente ya manchado.
No estuve en la plaza del 2 de abril, pero sí en la del 14 de junio, cuando la Junta primero convocó a la Plaza y después avisó que se reprimiría a los manifestantes. Fue entonces que comenzó a llegar mucha gente. También estuve en la marcha del 30 de marzo, aunque esa vez la marcha vino hasta donde estaba yo. Trabajaba en Humor, en Piedras y Chacabuco, y hasta allí llegaron los gases y la montada; algunos manifestantes se refugiaron en el hall de la redacción. También es mentira que nadie se daba cuenta de lo que estaba pasando y del motivo de la guerra, pese a las tapas de los diarios y las revistas de actualidad que estuvimos repasando esta semana, y que mostraban un alineamiento hasta excesivo con el régimen. Se ignora si se les pedía tanta mentira. Pero en 1982, miles de ciudadanos no creían ni una palabra de lo que decían Gómez Fuentes o Grondona, o las revistas Gente o La Semana, o los diarios Clarín y La Nación. Por algo ésa fue la época dorada de Humor. Por algo la dictadura ya estaba fisurada, y la Multipartidaria estaba armada. Cuando, después de haber tragado los gases del 30, el 2 de abril nos enteramos del desembarco en Malvinas, si bien hubo miles que fueron a la Plaza, hubo otros miles que masticaron más rabia. “Estos tipos para quedarse son capaces de vender a la madre”, fue lo primero que dije o escuché: esa línea estuvo de entrada. Ya ese día. Aunque lo que estaban haciendo era matar a los hijos. Una vez más. Habían querido exterminar a una generación y con la guerra abortaban la siguiente.
Todas estas lecturas de la realidad nos pertenecen. Muchas de las que circulan, porque fueron ciertas, pero también las que se ocultan, las que quedan opacadas por las generalizaciones que tienden a hacer creer que todos hacíamos lo mismo, que todos éramos una masa informe de consentimiento y canallada, que todos estábamos obligados a decir lo mismo. La memoria debe funcionar completa, con lo que este pueblo tuvo de torpe y de facilista, pero también con lo que tuvo de resistente.

viernes, 6 de abril de 2012

más sobre la conferencia de boudou: acerca del esbirro, alguacil, secuaz, sicario, corchete, sayón, verdugo, galafate, carcelero, guardián, policía, vigilante...

acerca del lumpenaje político




Las recientes apariciones públicas de Alderete y Esteche tras los episodios frente a la embajada británica, pone nuevamente en discusión el tema del lumpenaje político modelado bajo el formato de "organizaciones populares" y demases.

 Lumpenaje no en orden a la definición sociológica de lumpenproletario , sino en el sentido más literario del resultado de la "beneficencia de agentes bonapartistas" , según esta imagen retrórica bellísima y de refinado humor  construída por Marx en el 18 Brumario : 

"Bajo el pretexto de crear una sociedad de beneficencia, se organizó al lumpemproletariado de París en secciones secretas, cada una de ellas dirigida por agentes bonapartistas y un general bonapartista a la cabeza de todas. Junto a roués arruinados, con equívocos medios de vida y de equívoca procedencia, junto a vástagos degenerados y aventureros de la burguesía, vagabundos, licenciados de tropa, licenciados de presidio, huidos de galeras, timadores, saltimbanquis, lazzaroni, carteristas y rateros, jugadores, alcahuetes, dueños de burdeles, mozos de cuerda, escritorzuelos, organilleros, traperos, afiladores, caldereros, mendigos, en una palabra, toda es masa informe, difusa y errante que los franceses llaman la bohème: con estos elementos, tan afines a él, formó Bonaparte la solera de la Sociedad del 10 de diciembre, «Sociedad de beneficencia» en cuanto que todos sus componentes sentían, al igual que Bonaparte, la necesidad de beneficiarse a costa de la nación trabajadora."

En el país esta sociedades de beneficencia son efectivamente formatos ad hoc,  organizados para operar y así acceder a financiamiento público o muy eventualmente privado, sin otra legitimidad que la brindada por la ausencia de estado y la que estos grupos se autoadjudican con retórica romántica , legitimidad módica a la que ya nadie presta atención, pero sigue girando en los medios, por algo será.

La irrupción espectacular bajo mantos de neblina gaseosa en efemérides que rememoran el martirológio nacional más o menos reciente no es la modalidad única de aparición del lumpenaje . Muchas veces modelan su práctica en atención a problemas realmente existentes donde la respuesta estatal aún no llega. Tal el caso de la ausencia de acceso a la vivienda a segmentos populares. Al respecto,  sobre lo que acontece en Santa Fe, leemos:

Entre ambos episodios, suman 260 familias necesitadas de una vivienda (cosa de la que nadie puede dudar), que están ocupando las casas que esperan con ansiedad (y desde hace años) otras tantas familias humildes, de los mismos sectores populares: la famosa guerra de pobres contra pobres.

Se podrá decir que los episodios son alentados por ciertas organizaciones que se empeñan en permanecer dentro del lumpenaje político (como la Corriente Clasiste y Combativa), y que con su accionar sólo contribuyen a echar más leña al fuego de una situación de por sí tensa y compleja; y no se estará faltando a la verdad.

Como también cabe preguntarse (como lo hizo hace poco Nilda Garré cuando los cortes de Barrios de Pie en Buenos Aires) cual es en definitiva el vínculo polìtico real que existe entre esas mismas organizaciones y el Frente Amplio Progresista, del cual -al menos formalmente- forman parte o fungen de aliados.
 
Pero eso es sólo una parte del problema, y no la más importante, ni mucho menos...

siguen las desautorizaciones a boudou: ahora sarkozy



Ayer el vicepresidente en su notable conferencia de prensa, señaló casi al finalizarla,  sobre la poca autoridad de los diarios españoles lobistas de Repsol, para advertir de modo extorsivo sobre el rumbo inadecuado de la economía argentina.





Sin embargo, haciendo caso omiso al señalamiento crítico de Boudou,  el método impugnador se extiene como peste al planeta y es ahora Sarkozy el que lo despliega con consecuencias notables.

Por caso, hace dudar en estas pampas sobre la conveniencia de que la principal empresa petrolera del país siga en manos de los ultra frágiles capitales españoles .

La pregunta que sugiere la advertencia de Sarkozy es obvia : Puede una empresa de capitales españoles mayoritarios asumir otro papel que no sea de aspiradora compulsiva de divisas locales hacia su casa matriz, muy lejos de  plantearse como objetivo un horizonte de inversiones. Cuánta independencia efectiva tiene Repsol del ciclo económico español ?

Debe el gobierno nacional permitir que la petrolera de mayoria accionaria española siga eyectando divisas repartiendo dividendos sin perspectiva inversora o, parafraseando al ya legendario "hombre de ideas extrañas" y Secretario del tesoro norteamericano , Paul O`Neill : "Debemos trabajar para hacer una España sustentable , no sólo una que continúe consumiendo el dinero de los plomeros  - y plomeras -  y carpinteros - y carpinteras - de Argentina ". Leemos ? :

La portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, Soraya Rodríguez, ha exigido al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que desautorice al mandatario francés, Nicolas Sarkozy, quien en las últimas horas ha comparado la situación económica de España con la de Grecia, al tiempo que ha pedido al Ejecutivo que "deje la prepotencia" y acceda a abrir un diálogo para modificar la reforma laboral y los Presupuestos Generales del Estado aprobados el viernes pasado.

En declaraciones recogidas por Europa Press, Rodríguez ha cargado contra Sarkozy por utilizar de forma "partidista" los problemas por los que atraviesa España en la campaña electoral francesa, la cual "no le va bien", tras lo que ha recordado que la crisis financiera tiene un "ámbito global" y es consecuencia de las "políticas de derechas del eje franco-alemán".

4/05/2012

política y redes sociales



Un informe sobre política y redes sociales presentado por el programa El Destape, el pasado martes. Lo que no encuentro es la "tarjeta roja" a Iglesias en "A dos voces" . Dónde está ese video ... acaso censurado?

la fragmentación informativa III


Continuando con el análisis de fragmentaciòn informativa nacional considerando como indicador discreto pero objetivo las tapas de los principales matutinos del país, observamos la repercusión del caso Ciccone hoy, sábado y su paulatino intento de instalación nacional, aún acotada.

Como se observa del total de tapas analizadas el epicentro del impacto se observa en la zona metropolitana, con Clarín , La Nación, El Cronisat y Muy. , el impacto esta vez se extiende a Santa Fe y Mendoza en las tapas de los matutinos La Capital, Uno y Los Andes mientras en en el interior provincial como es habitual el caso Ciccone es tomado en tapa por los matutinos El Día y Nueva Provincia.

El despliegue de la noticia es de impronta metropolitana con impacto en distritos grandes, pero muy lejos de obtener despliegue nacional como la muestra tradicional que cierra el post.



jubilados: de grecia a ypf


Mientras el rescate de YPF de su ciclo improductivo y de ausencia de inversiones podría requerir la participación del ANSES y la inyección de la denominada "plata de los jubilados", los abuelos también son noticia en la eurozona .

En efecto, ya Manuel Arroyo, director de estrategia de JP Morgan Asset Management para España y Portugal, ha dejado en claro que los temores a que estos dos países ahora denominados "periféricos" de la eurozona,  sigan "dando sustos" están a la orden del día en el mercado financiero internacional. 

Sucede que los gestores no creen que la economía helena tenga suficiente con el segundo paquete de ayudas aprobado por Europa, valorado en 130.000 millones. Advierte Arroyo: 

“Lo que ya parece claro es que este nuevo dinero no cumplirá con el objetivo de reducir el volumen de deuda a un 120% de su PIB en 2020 (frente al 172% que puede alcanzar este año), así que no se puede pensar que este culebrón ha terminado. Grecia debe cumplir con los objetivos de déficit acordados y, en caso de no hacerlo, se enfrentará, de nuevo, a serios problemas de liquidez que le pondrán contra las cuerdas”,

En tanto el mercado ajusta y pide más, se suceden historias mínimas con los jubilados, también en el mundo al que el neoliberalismo intenta (ba) mostrar como paradigma. 

Leemos: “Soy jubilado. No puedo vivir en estas condiciones. Me niego a buscar comida en la basura. Por eso he decidido poner fin a mi vida”, decía el mensaje que llevaba en un bolsillo. Dimitris Christoulas, de 77 años, un farmacéutico retirado al que se le comían las deudas, se pegó un tiro en la sien y murió a escasos metros del Parlamento poco antes de las nueve de la mañana de este miércoles, en plena hora punta en el kilómetro cero ateniense. Fue un suicidio público que ha desatado una ola de cólera, dolor y reconocimiento: un final por el que cada vez más ciudadanos optan en una Grecia asfixiada por los recortes.

4/04/2012

juan perón, avelino perón y ...



La serie "La Argentina según Perón" que hoy a las 23 hs. estrena "Canal Encuentro" está repleta de anécdotas y situaciones desconocidas acerca del General Perón y sus circunstancias... 
 
Recuerdo que conversando con Blas Eloy Martínez en medio del rodaje de esta serie , finalmente una película sobre la vida de su padre con el General Perón como eje narrativo, escuchaba una cinta para mí inédita de un reportaje que Tomás Eloy realizara al Pocho durante su largo exilio en Puerta de Hierro.

En medio de relatos siempre exhuberantes sobre su vida y la polítca, Perón comenta un episodio singular que pinta de cuerpo entero a su familia , y que haría palidecer de envidia a la mismísma Addams Family.... Sucede que el General , me entero tenía un hermano , Avelino Mario Perón, a quien el líder justicialista se refirió siempre como “su” hermano, sin aludir a ningún otro.

Finalmente invitado por el mismo Perón a integrar el primer gobierno , y tras declararse un amante de la naturaleza y de los animales, Avelino aceptó ser director del Zoológico de Buenos Aires , "nada de cargos políticos" le reclamó a Perón.

Cuenta el General que Avelino resultó finalmente una fiera cuidando bichos y durante su gestión "hasta tuvieron cría los hipopótamos". Cerró el Pocho su recordatorio fraternal, con una anécdota que lo pinta de cuerpo entero al desde hoy gran compañero Avelino Mario. Contaba Perón en el reportaje, que en visita inesperada al domicilio de su hermano ve con sorpresa que a lado de su cama se emplazaba otra, de buen tamaño...

Al preguntarle Juan ( algo vigilante) a qué se debía la existencia de esta cama adicional , ni lerdo ni peresozo Avelino afirmó con ternura "es para él"... señalando un orangután de mediano porte que deambulaba en otro cuarto de su departamento, en total armonía y felicidad. Primer gran gesto histórico de reconciliación con los gorilas de parte del peronismo , que luego continuaría Carlitos Menem y profundiza hoy el compañero Aimé Bidú, cómo que no! Alto momento doctrinario, compañeros y compañeras, hoy más que nunca viva Perón , vivan Juan y Avelino!!

Lanata contra el “dream team” de Telefe


Difícil será remontar la competencia en el primer programa de “Periodismo para todos”, la vuelta de Jorge Lanata a la televisión que será el domingo 15 a las 23 por El Trece.
Segpun cuenta el diario Crónica en La Pavada, el periodista tendrá que enfrentar a un verdadero ”dream team” en Telefe:
Susana, Mirtha, Francella, Campanella, los elegidos de los jóvenes, todo el elenco de “Graduados”, el elenco popular de “Dulce amor”, Marley, entre otros.
La idea de Tomás Yankelevich es hacer una gran “Fiesta de las estrellas para todos” de Telefé, con todos los artistas reunidos en los estudios Ronda de Martínez.
¿Logrará la expectativa por la vuelta de Lanata vencer a esta reunión extraordinaria? Habrá que verlo.

jueves, 5 de abril de 2012

Educación    


Intercambio de "mensajes de textos" interfiere con la atención de los estudiantes
Investigadores determinaron que hay una relación directa entre la autorregulación y la atención sostenida y que los estudiantes con un elevado nivel de autocontrol son los más propensos a mantener su atención enfocada en lo que se aprende en clase
 
El intercambio de mensajes ya es una práctica habitual en las aulas Ampliar Imágenes



Los estudiantes universitarios que intercambian frecuentemente mensajes durante sus clases tienen dificultades para mantener la atención en el aula y esto afecta su rendimiento, según un estudio divulgado por la Asociación Nacional de Comunicación de Estados Unidos.
"Sabemos, por nuestra investigación previa, que los universitarios que hacen ´texting´ regularmente intercambian esos mensajes durante las clases, en el aula", señaló la autora principal del estudio Fang-Yi Flora Wei, profesora en la Universidad de Pittsburgh.
"Ahora vemos que el ´texting´ en el aula interfiere parcialmente con la capacidad del estudiante para prestar atención", añadió la investigadora cuyo artículo se publicará en julio en la revista Communication Education, del grupo académico.
Como parte del estudio los alumnos participantes completaron cuestionarios anónimos al final del semestre en la Universidad de Pittsburgh, en Bradford.
El cuestionario tenía preguntas acerca de la clase a la cual habían asistido inmediatamente antes de la de educación general. Los estudiantes dieron cuenta de cuántos mensajes de texto habían enviado o recibido durante la clase, en promedio.
Los participantes se calificaron a sí mismos en relación con variables específicas del aprendizaje en esas clases. Estas variables incluyeron la autorregulación que Wei describe como "el autocontrol para dirigir el proceso propio de aprendizaje", la atención sostenida, y los resultados tanto en los grados recibidos como en la cantidad de lo aprendido.
Dado que es difícil demostrar que el "texting" por sí solo pueda tener un impacto en el aprendizaje de los estudiantes, explicó Wei, ella y sus coinvestigadores usaron análisis de modelos para describir las relaciones entre el intercambio de mensajes, como variable "mediadora", y el aprendizaje cognitivo.
Entre los 190 cuestionarios completados por estudiantes que asistieron a una clase con disertación de 50 a 75 minutos, el número promedio de mensajes de texto que vieron los alumnos en la clase fue de 2,6. A su vez, en promedio, enviaron 2,4 mensajes durante la clase.
A su vez, la atención sostenida en la educación que se imparte en el aula aparece relacionada con un mejor aprendizaje cognitivo, en términos de mejores grados y, especialmente, en la cantidad de lo aprendido según lo perciben los alumnos, señalaron los investigadores.
Estos estudiantes altamente autorregulados son los menos propensos que los estudiantes con niveles más bajos de autocontrol a intercambiar mensajes de texto en la clase, dijo Wei. Por otro lado, los alumnos que con frecuencia envían o reciben mensajes de texto durante la clase son menos propensos a mantener su atención en lo que dice el profesor.
Fuente: EFE 

miércoles, 4 de abril de 2012

MEDIOS Y COMUNICACION
De la espectacularidad al compromiso
Tina Gardella sostiene que los juicios por delitos de lesa humanidad generan un nuevo escenario que interpela las prácticas comunicacionales. Por Tina Gardella *
Desde Tucumá–Traé la entrevista a la principal testigo a cualquier precio.–A cualquier precio no. No puede un grabador arrasar con tantos años de dolor hasta decidirse a declarar en el juicio. No puede un grabador tirar por la borda el trabajo del equipo de acompañamiento a testigos.El diálogo entre el periodista y su jefe en uno de los más importantes medios de comunicación de Tucumán, en relación con el quinto juicio por delitos de lesa humanidad en la provincia que finalizara recientemente, da cuenta de ciertos y esperanzadores cambios en la posibilidad de construir otras rutinas periodísticas. O también, desde dónde construirlas, de manera que no sean sólo el registro de lo que pasa o de lo que no pasa, sino también el registro cabal de la subjetividad de quien lo narra.Desde los procesos socio-culturales e histórico-políticos que llevan adelante nuestras comunidades en su afán de construir nación, los juicios por delitos de lesa humanidad configuran un escenario otro que habilita no sólo la construcción y reconstrucción de la memoria histórica. Interpelan, además, a la configuración de prácticas comunicacionales que construyan una subjetividad sensible a la injusticia y propicia a otras formas de poner lo imaginario en lo público para desde allí convertirse en político
Las formas organizacionales que instituyeron los juicios y a las que a su vez éstos fueron configurando, exceden al escenario de lo jurídico para abarcar a la comunidad toda en sus formas específicas o no de organización colectiva: los organismos de derechos humanos, el Estado, la universidad, los testigos y también los medios de comunicación. Desde el primer juicio el aprendizaje de las formas comunicativas como marcos de expresión y de acción, ha ido mutando del mero registro del “dato” o la “primicia” a la observación atenta de miradas, gestos y ademanes, a la percepción de climas y tensiones, al registro no sólo de lo que se dice sino del cómo se lo dice.
Elaborar estrategias de comunicación en la producción de sentido a partir de estos juicios supone siempre repensar en nuevas formas de articulación ante la necesidad comunicativa de relacionar prácticas, espacios y actores sociales que permitan transformar los hechos sociales y políticos nefastos de la represión de la dictadura, pero además, las percepciones y valoraciones que se tiene sobre esos mismos hechos.
En ese sentido, tomar fuerza e importancia particular, las formas comunicativas en que los juicios llegan a la comunidad, mediadas por las tensiones en general, pero especialmente por aquellas a las que están sometidos los propios encargados de hacerlo. Entre ellas, y sólo por nombrar las que más aparecen en la cobertura de los juicios:
- La tensión entre lo académico y lo profesional: la mayoría de los periodistas que ingresaron a trabajar en los medios de comunicación en este último tiempo son egresados de las carreras de comunicación
- La tensión entre la información y la comunicación: hay dificultades en considerar una nota periodística como un acto de comunicación que pone en relación a diferentes actores sociales.
- La tensión entre prácticas sociales y rutinas periodísticas: no siempre las prácticas sociales responden a los cánones y estándares que rigen la construcción de la noticia
Lo cierto es que los jóvenes periodistas y comunicadores están trabajando estas tensiones desde abordajes nuevos y creativos de sus propias rutinas, construyendo y a su vez construyéndose en cada nota periodística, como una forma de trabajar, en colectivo, sus propias subjetividades
Será que sienten cercana la frase de Sartre que cita Pedro Lipcovich en “El cuento por su autor” en este mismo diario: “La función del escritor consiste en obrar de modo que nadie pueda ignorar el mundo y que nadie pueda ante el mundo decirse inocente”
* Licenciada en Comunicación Social.
MEDIOS Y COMUNICACION
Derecho indígena a la comunicaciónMaría Paula Wagner trae las voces y las opiniones de los comunicadores indígenas respecto de su derecho a usar los medios de comunicación y acerca de cómo ejercerlo. Por María Paula Wagner *La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual reconoce la naturaleza jurídica que la Constitución Nacional les atribuye a los pueblos originarios y los autoriza a la instalación y funcionamiento de servicios de comunicación audiovisual por radiodifusión sonora con amplitud modulada y modulación de frecuencia así como de radiodifusión televisiva abierta.
En el último tiempo, muchos medios se han dedicado a analizar si es un acto de justicia o un mal negocio que ejerzan este derecho, lo cual siempre se hizo en nombre de las propias comunidades. Cabe entonces dar lugar a sus propias y reflexiones sobre la ley.Recientemente, el periodista Jorge Lanata aseveró en una entrevista: “Esta boludez de ‘hagamos la radio de los wichis’, ¿quién carajo va a escuchar la radio de los wichis? (...) ¿Y cómo les van a pagar el sueldo a los operadores?”.Los wichí no tardaron en responder: “Nosotros, Sr. Lanata. Sí, nosotros los wichí, escuchamos la radio wichí”, se puede leer en wichidelchaco.blogspot.com. El rol “que juega la radio wichí es un instrumento de comunicación para el desarrollo y progreso democrático”. Sin embargo, ningún medio se hizo eco de estos dichos.Lanata hizo su descargo. Se lamentó de que “esa preocupación oficial, como tantas otras, se declama, pero no se ejerce” y que ni aun en los medios administrados por los wichí, según él, se vayan a mostrar las carencias que vive este pueblo. Pero nada haría suponer que nuevos medios en nuevas manos darían lugar a los mismos desde una mirada no desarrollista.
¿Cuál es la propuesta? ¿Volver al modelo anterior, enseñarles a los wichí cómo desarrollarse y hacer un doble acto de negación de su palabra?Por ley, la actividad prestada por los SCA se caracteriza por ser de “interés público” y “por consiguiente no deben tratarse como si sólo tuviesen un valor comercial”. Apunta a la promoción de la diversidad y la universalidad en el acceso y la participación.En tal sentido, afirma un comunicador qom, “cuando los medios de comunicación indígenas estén en plano de igualdad de derechos frente a los medios privados, estatales y comunitarios en el espectro radioeléctrico, podremos hablar de interculturalidad en la comunicación”.“Supón que contestamos y decimos que la pauta publicitaria del Estado debe ser distribuida equitativamente en ‘todas las voces’, seguro la crítica iría hacia el manejo que haría el Gobierno de nuestros medios; por otro lado, supón que decimos que los vamos a financiar nosotros los indígenas desde nuestra autonomía económica y política, que es el gran objetivo de la Libre Determinación de los Pueblos Indígenas; seguro van a salir con el terrorismo, el separatismo y algún otro ‘ismo’, para desacreditar”, advierte Roberto Ñankucheo, director de Pueblos Originarios de la Secretaría de Ambiente de la Nación.La ley prevé que estos medios serán financiados por asignaciones del presupuesto nacional, venta de publicidad, donaciones y legados, la venta de contenidos de producción propia, auspicios y patrocinios y recursos específicos asignados por el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI). Ello no les impide poseer independencia política y económica, como tradicionalmente han tenido los medios comunitarios.“Buscamos visibilizar la realidad cultural y territorial de los más de treinta pueblos originarios que habitan el país y restablecer la palabra a los pueblos revalorizando sus idiomas y cultura”, describe Ñankucheo. Una batalla ancestral que los pueblos originarios se vienen dando.Bajo el mando del pueblo kolla, FM Pachakuti 89.9 es la primera radio en habitar el aire de la puna jujeña, en el marco de la aplicación de la Ley 26.522. Junto a ella, se entregaron autorizaciones a las radios de los pueblos kolla, ocloya, mapuche y diaguita en El divisadero, Salta; Iruya, Salta; Volcán, Jujuy y El Huecú en la provincia de Neuquén.Que la ley sea democratizante, universal y participatoria no implica que sus contenidos y emisiones sean de calidad. “Ahora tenemos que trabajar fuertemente en la producción de los contenidos que hemos pensado e implementar estrategias de sostenibilidad,” expresó Armando Kispe, del Equipo de Comunicación Andina del Pueblo Kolla de la Puna.Los medios indígenas no buscan un fin comercial, pero tampoco pueden emitir programaciones que sólo revistan interés para las comunidades. De lo contrario, se estaría cayendo en un marcado relativismo cultural.La lentitud en la entrega de autorizaciones no es del todo alentadora. Será necesario garantizar la financiación y la diversidad. Que se generen capacitaciones y prácticas profesionales para los comunicadores indígenas de modo que adquieran conocimientos vinculados con el uso de las nuevas tecnologías e incluso generar la posibilidad de nuevas fuentes de empleo. Producir contenidos atractivos que respeten la lengua y la identidad cultural en un marco de integración de toda la sociedad.
* Licenciada en Comunicación Social UNLP.

martes, 3 de abril de 2012

EL ART PROJECT DE GOOGLE CON 151 GALERIAS PARA VISITAR
Museos para todos
Desde hoy se podrán ver obras de arte de cuarenta países, con una tecnología que permite recorrer los espacios como si se estuviera caminando. Habrá obras del Museo Nacional de Bellas Artes.

 Por Paula Carri

Tocar un cuadro, ver las pinceladas del bigote en un autorretrato de Van Gogh, los diferentes tonos en las pupilas del bebé que compone La Madonna del Magnificat, de Sandro Botticelli, todo con un zoom considerable. Y también, armar una galería propia de arte predilecta y elegir la propia pinacoteca mientras se recorren sus instalaciones, se “sale” a la calle y se vuelve a entrar y hasta se “toca” la obra de arte (esa fantasía prohibidísima de muchos visitantes de museos), si se cuenta con una pantalla táctil. Todo esto es posible desde hoy con un proyecto que pone en relevancia el arte de América latina. El Art Project es producto de la colaboración entre Google (googleartproject.com) y 151 socios de 40 países. Utilizando una combinación de la tecnología de Google y la información experta provista por los museos y galerías, se creó una experiencia única online.
América latina, y particularmente Argentina, tiene su espacio en este nuevo proyecto: el Museo Nacional de Bellas Artes es uno de los museos presentes con obras de arte disponibles online. Entre ellas estarán La Nymphe surprise, de Edouard Manet; Disco de bronce, de Santamariana Culture; Retrato de Manuelita Rosas, y, Prilidiano Pueyrredon Reposo, de Eduardo Schiaffino. Sobre la participación de Argentina en el proyecto, Guillermo Alonso, director ejecutivo del Museo Nacional de Bellas Artes, expresó que “la presencia del Museo Nacional de Bellas Artes dentro de Art Project es una excelente noticia para la cultura argentina, porque vamos a formar parte de la colección de arte más grande e importante del mundo”. Son pocas las personas que pueden, a lo largo de su vida, visitar todos los museos en persona. Hoy, con una conexión a Internet, pueden disfrutar de más de treinta mil piezas de arte: pintura, escultura, arquitectura, dibujos, fotos, todo el arte del mundo en un solo lugar, las 24 horas y desde cualquier parte del planeta. No es necesario tener una cuenta en Google ni en alguno de sus servicios para ver las obras. Sí se necesita conectarse si lo que se quiere es armar propias galerías y compartirlas. Los usuarios también pueden compartir sus experiencias en el Art Project con amigos, familia o compañeros de estudios. Al conectarse con su cuenta de Google, es posible crear galerías personalizadas con arte de todo el sitio.
Seguramente muchos adoradores del arte estarán pensando ya en la pinacoteca ideal: una particularidad es, por ejemplo: de las obras del neerlandés Vermeer existen sólo 34 pinturas repartidas en diversos museos del mundo. En el Art Project hay 14, constituyendo probablemente la colección más grande del pintor barroco en un solo lugar. El sitio tiene dos áreas principales. La primera es la “vista del museo”, que utiliza tecnología de Street View para permitir que la gente explore galerías de arte del mismo modo en que le permite pasear de forma virtual por las calles de una ciudad. Es recomendable la experiencia que está disponible en algunos museos, de poder “salir” a la calle, dar una vuelta virtual por la zona y volver a ingresar al museo.
En cada institución hay mapeadas obras de arte hacia su latitud y longitud y desplegadas como una anotación sobre la que se puede cliquear sobre las imágenes de Street View del museo. Desde allí, la gente puede hacer clic para explorar una obra de arte, lo cual los lleva hacia la segunda sección principal del sitio: la “vista microscópica”. Utiliza Picasa para brindar imágenes de obras de arte con sorprendente alta resolución. Los usuarios pueden hacer zoom hacia los detalles más pequeños y ver cosas que antes sólo podían ser vistas por los restauradores de arte. Y luego pueden conocer más sobre la obra a través del contenido entregado por Google Académico (Scholar), Documentos de Google (Docs) y APIs de YouTube que permiten, por ejemplo, embeber contenidos en sitios web. La primera etapa se lanzó en 2011, con la participación de 17 instituciones de nueve países que subieron al proyecto sus obras más emblemáticas. Entre ellas, The Metropolitan Museum of Art, MoMA, Palace of Versailles, Tate Britain, Museum Reina Sofía, National Gallery y Van Gogh Museum. Pero es ahora, en esta segunda fase, donde se masifica, expandiéndose a más de 151 instituciones de 40 países, y el Museo Nacional de Bellas Artes es una de las pioneras, con 250 obras digitalizadas de reconocidos artistas, algunos de ellos aún vivos. Google dice haberse tomado en serio su lema de “democratizar la información y hacerla universalmente accesible a todas las personas”.
En Latinoamérica, los museos participantes son el Museu de Arte Moderno de San Pablo, Pinacoteca do Estado de San Paulo, el Museo Botero y el Museo del Oro en Colombia y el Museo Nacional de Antropología en México, entre otros. Pero no todos son museos. Hay también galerías de arte, por ejemplo. Asimismo, las obras abarcan pintura pero también escultura, arte callejero, fotografías e importantes colecciones etnográficas y culturales de Grecia, Nueva Zelanda, México, Australia, América del Sur y Estados Unidos. Sin duda uno de los atractivos de este proyecto es la posibilidad de observar las obras en giga píxeles, contemplando el detalle de cada centímetro. Algunos museos eligieron una obra de arte para que sea mostrada en súper alta resolución.
Las imágenes de estos trabajos contienen alrededor de siete mil millones de píxeles, alrededor de 1000 veces más detallado que una cámara digital promedio. Para tomar imágenes con tanta resolución, el equipo usó cámaras profesionales y sistemas de computación, y unidades de movimiento “multisincronizadas”. Después de que se tomaran las miles de imágenes individuales, fueron puestas todas juntas para armar la imagen completa y hosteadas usando tecnología de Picasa (la plataforma para subir fotografías). Luego, todas las imágenes en el proyecto fueron divididas en menores componentes para permitir la visualización online de todos los pixels de alta resolución y facilitar el alto nivel de zoom sobre las pinturas.